25 y 26 de Mayo de 2012
Auditorio John Lennon, Getafe
Sonisphere Festival 2012
Fotos pinchando aquí . Videos en este enlace
Sábado 26 de Mayo
Amaneció la segunda jornada del festival con una temperatura más fresquita, cosa que se agradece, y bien temprano nos pusimos en marcha ya que el sol y el jolgorio se los muchos asistentes se dejaba sentir por la zona de acampada desde las 8 de la mañana. Aproveché para darme un poco de higiene en las zonas de aseos y duchas que habilitaron dentro de dicha zona, los medios justos para tanta gente pero uno ya sabe a lo que va y lo que se puede esperar.
Dada la cercanía del casco urbano de Getafe con la zona industrial donde se ubicó el festival, no fue difícil pasar la mañana distraído pues en 15 minutos a pie estabas llegabas a una gran calle peatonal llena de comercios y terracitas donde tomarse las primeras cervezas, eso sí, después de un desayuno a la inglesa con zumo, sándwich y café para reponer energías de cara a la segunda jornada que nos esperaba, con total seguridad más larga que la anterior.
Así estuvimos hasta la apertura de puertas y se confirmaron dos cosas que desde bien temprano se hicieron notar: una, que el día iba a ser más fresco, con un airecito que se agradecía, y la otra, que si el día anterior habíamos estado allí presentes entre 30.000 y 35.000 personas, el sábado acudieron por lo menos 20.000 más. Metallica sigue teniendo tirón a pesar de que son ya habituales en España.
Hubo un ligero retraso y mayores colas en los accesos cuando ya pasadas las 17:00 p.m. se abrieron las puertas del recinto y nos fuimos a pedir algo fresco para acto seguido ponerme en posición de recibir la descarga de metal recio que nos tenían preparada los únicos representantes nacionales del cartel. Me refiero a Vita Imana, banda madrileña de Groove Metal con influencias de Sepultura o Soulfly, a los que sería un error ir a ver prejuzgándolos por sus similitudes con las bandas mencionadas, como si fueran una vil imitación de éstos.
Antes que ellos, a las 17:20 p.m. cumpliendo con el horario establecido, empezaron a tocar en el escenario 1 los suecos Sister, a los que tuve que obviar pues su Sleazy-Glam con unas pintas algo Death no tenía color para mi gusto al compararlos con Vita Imana. Los suecos, una mezcla de hijos de Mötley Crüe con Cradle Of Filth, a pesar de currárselo mucho en cuanto a actitud y movimiento en escena, usando las pasarelas del Snake Pit habilitado para el posterior show de Metallica no retuvieron mi atención. Volviendo a Vita Imana, decir que tras su prestigiosa aparición en el festival alemán Wacken Open Air de 2010, uno de los mejores a nivel mundial, se han ganado a pulso su reputación de apuesta segura en un festival de metal. Así nos lo hicieron ver, por suerte, a los que allí estábamos puntuales dispuestos a recibirlos con los brazos abiertos y los cuernos en todo lo alto. Y no éramos pocos, pues como he dicho su reputación les precede.
Con la intro 11°19′N 142°15′E, que también lo es de su último trabajo Uluh, sus miembros fueron entrando uno por uno, incluyendo a Miriam, la percusionista de rizada melena que es un elemento indispensable y diferenciador de su música y puesta en escena, y terminando con su vocalista Javi Cardoso entrando en plan vendaval para descargar Animal, también el primer tema de Uluh. Le fueron siguiendo temas como Crudo Invierno, Paranoia, Quizás No Sea Nadie o Romper con Todo, sintiendo en todo momento la enorme sintonía de la banda con el público, mejor incluso que la apertura de la jornada anterior donde Rise To Remain ya demostraron que abrir un festival no tiene porqué ser necesariamente síntoma de encontrar a un público frío. El máximo clímax llegó cuando todos los miembros del grupo se marcaron una intro de percusión al más puro estilo batucada carnavalera para enlazar con la aclamada Gondwana de su anterior trabajo En Otro Lugar. Terminaron con el temazo cuyo video es single de Uluh, titulado Un Nuevo Sol, para dejarnos a todos con ganas de más. Por suerte tendré la oportunidad de disfrutarlos de nuevo en el festival murciano Leyendas de Rock en agosto de 2012!
De esta manera me encontré presenciando un concierto de Mastodon, grupo que por las razones mencionadas anteriormente tiene una legión de seguidores y allí estaban unos cuantos miles. Clásicos entre los clásicos de las ediciones del Sonisphere, los estadounidenses poseen la particularidad de que 3 de sus 4 miembros se reparten las voces en los diferentes temas y así lo demostraron. Les vi en unos cuantos temas y sentí que no estaban en todo lo suyo, o que tal vez sea su manera de vivir el directo. Lo que sí es cierto es que sus fans coreaban y les empujaban constantemente, cosa que es normal por otro lado. No sé, tal vez sea un grupo que haya que escuchar con mucha paciencia, o que en una sala cerrada me puedan parecer mejores. De todas formas, decir que sorprendió al personal que de 12 temas se tocaran 10 de su último trabajo, lo que viene siendo un riesgo cuando eres una banda consagrada y tu público espera que hagas un recorrido por tus trabajos más aclamados.
Como tenía mucha curiosidad por ver a Children Of Bodom enseguida me marché rápido hacia el escenario 2, donde llegué con la suerte de encontrar una buena ubicación en un lateral cercano a la primera fila para ver a uno de los grupos finlandeses que para mi gusto más calidad y diversión destilan en el género del…llamémoslo metal nórdico. Porque a Children Of Bodom es difícil encasillarlos. A ratos les veo cosas de Power Metal, la voz es claramente Death, los teclados y algunos riffs me recuerdan el legado del dios sueco Yngwie J. Malmsteen, y su costumbre de hacer versiones y publicarlas, algunas de temas pop, les hacen ser una banda, como mínimo, amena. Sea como sea, tenía ganas de ver un espectáculo pues soy adicto a gran parte de lo que se produce en los países escandinavos y Children Of Bodom no podían ser menos.
Pues bien, otra decepción, ya que la calidad de sonido no acompañó. Y cuando escuchas música de este tipo tocada a esta velocidad con mala calidad de sonido suena todo un poco como a bola de ruido. Por eso duré unos pocos temas y me dio tiempo a escucharles tocar dos de mis favoritas: Shovel Knockout (la única de su último trabajo Relentless Reckless Forever) y Blooddrunk que también da título a otro de sus álbumes. Otros que a buen seguro dará gusto ver en una buena sala con buen sonido, y de hecho tendremos la oportunidad de hacerlo este mismo mes de junio en la Razzmatazz de BCN junto a Cannibal Corpse.
Y corriendo de nuevo me fui a ver a Within Temptation al escenario 1. He de decir que el metal con vocalista femenina es uno de los géneros que más me ha llamado siempre la atención. No sé el porqué, pero ya sean bandas del estilo más lírico como los holandeses, más progresivo como Epica o más brutal como Arch Enemy, están siempre entre mis bandas favoritas. Por cierto, un grupo como Guano Apes ahora que han vuelto a reunirse no hubieran sobrado para nada en este Sonisphere….
La cuestión es que a Within Temptation ya había tenido la ocasión de disfrutarlos en el Electric Weekend del 2008, y fue en el mismo escenario, con lo que una vez que salieron sentí una sensación agradable de deja-vu, con la gran diferencia de que me faltaba algo. El qué? Pues que enseguida me dí cuenta de que no estaba Robert Westerholt su guitarra solista y marido de la vocalista Sharon Den Adel, junto a la cual forman el alma de Within Temptation. En su lugar estaba una cara nueva, que no lo hizo nada mal, y percibí que ahora es el otro guitarrista, Ruud Jolie el que ahora lleva el peso de las 6 cuerdas y que tampoco lo hace nada mal. Ni antes ni ahora. Más tarde supe que la ausencia de Westerholt se debe a que no hace mucho decidió no participar en las giras del grupo para dedicarse más a cuidar a los 3 hijos que tiene junto a Sharon. Menudo padrazo! Bien es cierto que puestos a sustituir es preferible que sea así a que haya que hacerlo con Sharon, porque ésta sí que es única. Siempre me ha enamorado su forma de cantar y de expresarse en directo. Sabe como transmitir positivismo en sintonía con la temática del grupo en todo momento y eso es de agradecer. En fin, tocaron un setlist de 10 canciones precedido por un cortometraje a modo de intro (que creo nos aburrió a todos los presentes) de las cuales más de la mitad correspondieron a su último trabajo conceptual The Unforgiving. Aun así no faltó algún viejo tema como Ice Queen o Mother Earth para meterse a los más antiguos fans en el bolsillo, ni la exitosa What Have You Done para hacer mover al personal. Para mí estuvieron un poco por debajo de su anterior visita pero en su línea de buen hacer.
En este punto de la jornada, había decidido terminar de ver el concierto completo de Within Temptation completo para luego marcharme tranquilamente al escenario 2 y refrescarme la garganta mientras tocaban los más raros del cartel, unos tal Ghost, con tiempo de sobre de descansar un poco y prepararme para el festival que supondría ver a Enter Shikari en directo en ese mismo escenario. Ello supondría el sacrificio de no ver a Slayer. Y es que como decía en la crónica del viernes, en estos festivales vienen muchas bandas, y tus elecciones van a depender de lo que más te flipe en el momento actual, independientemente de lo que haya supuesto para ti algún artista tiempo atrás. Para mí Slayer es con diferencia, el componente del Big Three al que menos caso le he hecho en toda mi vida. Si hubiera sido Megadeth allí hubiera estado en el escenario 1 para verles aunque fuera un rato. Pero no fue así y seguro que muchos me llamarán sacrílego o descerebrado!! Pues sí, y a mucha honra. Pero me alegro de saber que los de Tom Araya lo dieron todo y reventaron durante 1 hora los huesos de los muchos que allí estuvieron para verles.
Yo iba a lo mío, me fui a la barra a tomarme una bebida energética y luego, botellín de agua en mano me fui tranquilamente a ver a los tal Ghost. Menudos hijos de la gran, la auténtica SORPRESA con mayúsculas del festival. Para quien no los conozca, se trata de un sexteto sueco de rock oscuro o heavy doom como nunca había visto desde los primeros Black Sabbath (sin ser tan densos como éstos) con claras reminiscencias de Mercyful Fate y las melodías vocales de King Diamond. Impecable ejecución de los temas con un sonido perfecto lleno de atmósferas siniestras llevado a cabo por 5 músicos ataviados con túnicas y máscaras de blanco inmaculado conocidos como Nameless Ghouls (Demonios o Necrófagos Sin Nombre) y cuyo vocalista que se hace llamar Papa Emeritus se nos presentaba con su habitual indumentaria papal haciendo honor a su nombre, también de blanco y con la cruz invertida presente en todos ellos. Parafernalias aparte, y sin quitarle su importancia que es crucial en esta banda, todo el mundo coincidió en que fueron a verlos más por curiosidad de ver que hacían “esos payasos” que por gusto musical. Y ahí vino la sorpresa, pues musicalmente nos dejaron a todos con la boca abierta, pero no de risa sino de admiración. Tocaron 8 temas de su álbum Opus Eponymous y se llevaron aplausos y ovaciones que bien se ganaron en parte porque Papa Emeritus dicen que ha mejorado su interacción con el público en detrimento de su anterior actitud hermética. Tal vez hubieran salido abucheados si hubiesen abusado de misticismo, pero para eso ya estaban los Nameless Ghouls. Por tanto, acertadísimo el cambio de puesta en escena de la banda. Un 10 sobre 10.
Una vez terminaron Ghost, y con Slayer reventando el escenario 1, todo aquel extremo del recinto se convirtió en una marea humana que se dirigía rumbo a dicho escenario donde después tocarían los más esperados del festival, Metallica. Mientras tanto, en el escenario 2 nos quedamos 4 gatos para ver a unos ingleses radicalmente diferentes a los suecos misteriosos. Se trataba de Enter Shikari. Recuerdo el montón de críticas que suscitaron cuando la organización anunció junto con Limp Bizkit su inclusión en el cartel, siendo a la postre las penúltimas confirmaciones. Respeto y entiendo a los metaleros más true en su deseo de tener un festival lo más Heavy posible, pero al mismo tiempo les recomiendo que antes de criticar lo piensen dos veces y acepten que la organización busca un festival más variado y no algo más cerrado como pueda ser un Hellfest o Wacken.
Así que, tras terminar la fiesta de Enter Shikari tomé rumbo a ver el espectáculo de Metallica en el escenario 1. Ya los vi en el Electric Weekend del 2008 y quedé impresionado por la perfección con la que tocan y la energía de la que siguen haciendo gala con el paso de los años. Metallica para mí, como para tantísima gente, representa el heavy metal en sus más altas cotas de éxito y calidad, así que no podían ser inferiores a nuestras expectativas y marcarse un concierto antológico una vez más. No voy a entrar en largas descripciones ya que crónicas de Metallica en el Sonisphere se habrán escrito cientos, pero sí voy a dejar claro que no vinieron a tocar el Black Album y punto, como muchos pensábamos. Porque yo mismo no me quise interesar por ver los setlist que estaban manejando en esta gira justo por dejarme sorprender el sábado. Fue así que me agradó ver cómo empezaron su concierto con la ya clásica banda sonora de El bueno, El Feo y El Malo (The Ecstasy of Gold de Ennio Morricone) y a continuación empezó la descarga con clásicos como Hit the lights, Master of Puppets y For Whom the bells toll, junto con Hell and Back de su último trabajo en estudio Death Magnetic poniendo punto y aparte antes de empezar el espectáculo cinematográfico, apoyado en la siempre presente pantalla de vídeo que era todo el escenario a lo alto y ancho, unido a las dos pantallas laterales propias del festival donde se proyectaban las imágenes del propio concierto. Y es que como introducción al repertorio completo del Black Album emitieron un mini documental sobre el lanzamiento y la gira de tan maravilloso disco. En todo momento hicieron vibrar a los más de 50.000 espectadores que se congregaron para ver un espectáculo de audio, video, pirotecnia y pelotas gigantes lanzadas sobre la marea humana, terminando con los bises de Battery, One y Seek & Destroy. E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-O grandioso el vivido en la noche del sábado 26 de mayo de 2012 rebasando la línea de la madrugada del domingo 27. Una fecha para recordar.
Reseñar que hubo una alteración en los horarios previstos en el festival, retrasado en media hora el concierto de Evanescence tras el de Metallica y pasando a los Fear Factory al escenario 2 después de Clutch más o menos a las 3:00 de la madrugada.
Sobre las 2:15 de la madrugada saltaron al escenario Evanescence con la única miembro original de la banda Amy Lee al frente tras numerosos cambios de formación. Para los que en su día conocimos a Evanescence con aquel Fallen récord en ventas siempre se echará en falta al guitarrista Ben Moody, a pesar de que su sustituto Terry Balsamo no lo ha hecho nada mal y se ha ganado su puesto desde la marcha de aquel. Como ya he dicho anteriormente, me gustan bastante las bandas de metal con vocalista femenina, y Evanescence no podía ser menos, aunque reconozco que les había perdido un poco la pista y la volví a retomar unos meses antes del festival con su último trabajo de título homónimo, en el cual basaron la mitad de su setlist. Resumiría el concierto de Evanescence como un concierto correcto, profesional, sin altibajos pero también sin momentos altamente emotivos, que es lo que se le supone debe tener una banda cuya líder femenina toca el piano y canta como los ángeles. Sí que hubo momentos más vitoreados como cuando tocó Bring me to life para cerrar el setlist y el bis de My Imaginary, pero antes de eso ya habían tocado el concierto entero. A mí me gustaron sin alardes y cumplí con verlos que era algo que me apetecía desde hacía muchos años.
Y aquí es donde musicalmente terminé mi periplo por esta edición del Sonisphere, la mejor de todas para la mayoría de asistentes, pasando de puntillas por delante del escenario 2 donde los franceses Gojira, siempre haciendo alarde de su técnica se marcaron (dicen) 1 hora de metal intenso y repleto de calidad. Como están en ciernes de sacar nuevo trabajo, presentaron un adelanto con el tema que le da nombre L’Enfant’ Sauvage, además de otros temas de sus trabajos anteriores From Mars to Sirius, Terra incognita y The Way of All Flesh que ya había podido disfrutar allá por el 2008 en una gira con In Flames, a quienes por cierto tendré el placer de ver de nuevo en el próximo festival candidato a quitarle el puesto a este Sonisphere, que no es otro que el Costa de Fuego en Benicassim que en su primera edición se está haciendo de rogar con las confirmaciones.
Y eso es todo, tanto a Clutch, banda de Stoner (no santo de mi devoción) formada en Maryland, USA, altamente aclamada en parte gracias a la voz y personalidad de su vocalista como Neil Fallon, como a Fear Factory a quienes vi en el festival Gods of Metal en Turín, IT hace un par de años, los dejé repartiendo caña más allá de las 3:30 de la madrugada para irme a descansar con la cabeza llena de imágenes positivas sobre un gran festival que creo ha colmado las expectativas mías y de la mayoría de público, alcanzando, según las estadísticas de la organización un total de más de 92.000 personas entre los 2 días. La mejor noticia que podíamos recibir para soñar con que el año que viene, una vez más, podamos disfrutar de grandes nombres del rock y el metal, así como inesperadas sorpresas positivas que al fin y al cabo son las que te dejan ese puntito diferente en tus recuerdos y te abren aun más tu universo musical particular.
Como nota de humor, usaré el título de la película cuya B.S.O. abrió el mejor concierto de todo el festival, que no es otra que EL BUENO, EL FEO y EL MALO para destacar a 3 nombres de cada día.
Viernes 25 de mayo
El Bueno: Skindred. Hicieron lo que mejor saben para un público al que se ganaron desde el principio a pesar de ser una hora difícil para ello.
El Feo: Machine Head. Se robaron a sí mismos la oportunidad casi única de salir como triunfadores de la noche por un fallo de sonorización que no supieron arreglar.
El Malo: Limp Bizkit. Hay que ser muy malo (en el sentido de malvado) para tener todas las condiciones de dar un concierto memorable y en vez de eso gastar tiempo y energías en hablar con el público más de la cuenta y hacer subir a gente al escenario. Si tienes 2 horas para hacer tu show exclusivo te lo puedes permitir. En un festival, no.
Sábado 26 de mayo
El Bueno: Metallica. Memorable. Justo y merecido ganador al que además se le esperaba que lo fuera.
El Feo: Ghost. Por apariencia, pero candidatos a haber sido El Bueno de no ser por el espectáculo de Metallica.
El Malo: Children of Bodom. Podían haber dado toda una lección de técnica y metal del bueno a raudales, pero fueron otros que dejaron que la calidad del sonido lo arruinase casi todo.
Mención especial del jurado del festival: A los pipas de Enter Shikari por su paciencia y vista para estar al quite. También a Vita Imana por haber dejado más que bien alto el pabellón del metal nacional.
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Por Manu Hernández
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