Dcode Festival

Dcode Festival
24 y 25 de Junio de 2011
Recinto Deportivo Cantarranas de la Universidad Complutense de Madrid (25.000 personas)
Leer: Introducción. Crónica viernes 24. Crónica sábado 25
Más fotos por Juan Rodriguez Talavera aquí

Viernes 24

Como estaba previsto, el calor golpeaba con muchísima fuerza en Madrid para recibir a Dcode, lo que no evito que fans de My Chemical Romance, Sum 41 y All Time Low (Algunos/as hasta habían hecho dos noches de cola) fueran los primeros en entrar corriendo al recinto para guardar primera fila al tiempo que los locales Toundra, que empiezan a hacerse un hueco en todos los festivales, ofrecian una buena apertura de rock instrumental, intenso y enérgico, más crudo y directo de cómo lo suelen hacer al no poder contar con sus colaboraciones habituales, y es que pese a ello no puedo esconder mi debilidad por su música, me encanta a todas horas, como tampoco puedo hacerlo con la de Nothink, quienes formaron la primera polvareda con temas como Kill! Kill! Genoicide, Enemy’s Meeting Point o su ultimo hit, In A Row. Las bandas de Aloud Music demostraron de lo que son capaces y de que se les tiene que tener en cuenta como algo más.

En el otro escenario, los encargados de dar el pistoletazo de salida fueron The Low Anthem, un folk rock muy cuidado y llamativo sobre todo por la presencia de instrumentos atípicos que forman un coctel de música sencilla y directa con tintes americanos de música popular y humilde. Una forma curiosa y delicada de comenzar la programación del segundo escenario. El siguiente de ese mismo esenario fue The New Raemon, el músico barcelonés con su banda al completo amenizo y agolpo las primeras conglomeraciones del festival, la gente estaba más entregada y el ambiente mejoraba por momentos mientras sonaban temas como Lo Bello Y Lo Bestia, Kill Raemon o Soñar La Muerte entre otros. No cabe duda pues que Ramón se ha ganado con conciertos así un puesto querido en Madrid.

Lo siguiente fue la incertidumbre, la espera y lo extraño, me explico; Autumn Comets pasaban a tocar en el escenario principal después de que All Time Low, relegados en acústico al Espacio Eastpak Mondo Sonoro, rompieran su autobús en Francia, no llegando a tiempo su batería para ofrecer un concierto en eléctrico, pero bueno, de ellos hablaremos más tarde ya que como he citado, Autumn Comets estaban disfrutando de su actuación presentando “A Perfect Tampoline Jump”, suponiendo un agradable descubrimiento a aquellas desconsoladas seguidoras del grupo de pop punk americano, porque si algo siempre he destacado es que en España tenemos grupos de muy buen nivel y muy interesantes. La mezcla de estilos de los madrileños dejo la grata sensación que se te queda cuando estando hambriento logras saciar el hambre con un gran aperitivo previo a los grandes platos que faltan por llegar.

Uno de esos grandes platos del escenario primero fue Sum 41, Deryck y Cone los más aclamados al salir, muy cercanos y con mucho juego, agradecidos de la buena acogida que se les brindaba y el gran ambiente que comenzaba a tener el recinto. Y no defraudaron a lo largo de sus sesenta minutos de actuación, azotaron con sus temas clásicos de todos sus álbumes, un repertorio apto para festivales, con ritmo y muy rápido, haciendo la delicia de los fans más jóvenes e incluso algunos fieles del punk con el que crecimos y es que pese a lo que se pueda decir de Sum 41, Deryck mantuvo la sonrisa durante todo el concierto, destacando sus habilidades como líder. Para cerrar la sorpresa no fue Fat Lip sino un popurrí de Metallica. Gran concierto y buena lista de temas en esta nueva visita del cuarteto a nuestro país. Parece que es el año de la banda en España. Al mismo tiempo, el único solapamiento del día le tocaba a L.A., a quienes pude ver unos pocos minutos interpretando con la clase con la que lo hacen siempre los temas de “Heavenly Hell”, mereciéndose un lugar más destacado, y recomendando su escucha, pues es increíble el feeling que tiene Luis para contagiar a todos los que pasan por allí para quedarse con ellos.

Tras el punk frenético de Sum 41 y la elegancia de L.A. dábamos paso al cuidado indie rock de Mark Oliver Everett, también conocido como E, el único miembro constante de Eels, una banda formada por una variedad de colaboradores e invitados en cada álbum. Dcode nos lo presenta dentro de una asombrosa mezcla de estilos, destacando que en la variedad está el gusto y E se muestra agradecido al público que corea su nombre con una buena dosis de temas cálidos y notables arreglos, sección de viento incluida, bajo una actitud sombría y delicada. Su suave voz se cuela por el recinto como distintivo y es difícil decantarse por algún tema en concreto, E indaga en la profundidad de sus canciones con un sonido más desgastado, que no por ello malo, pues unos constantes aplausos dicen más bien lo contrario, la forma que es capaz de dar a los temas según los músicos que le acompañen. Finalmente, nos contenta con canciones estridentes y juguetonas como “Novocaine For The Soul”, de las más coreadas, el mayor ejemplo de cómo convertir una broma autocritica en un concierto con gancho.

Tras ellos, el plato fuerte, My Chemical Romance presentando de nuevo su nuevo álbum en España, la banda liderada por Gerard Way, todos muy ataviados con la estética de este nuevo trabajo titulado “Danger Days: The True Lives Of The Fabulous Killjoys” se presento en el escenario bajo el furor de sus jóvenes fans. Para entender su actuación hay que haber seguido la trayectoria de la banda o al menos haber indagado en porque nos la presentan de tal forma, es decir, cual es la temática de la banda en la actualidad, y es que lo primero que llama la atención de su puesta en escena es que la banda ha dejado de lado el corte melancólico de sus anteriores trabajos para centrarse en algo más vivo, de tono rosado y amarillento, Gerard ya no interpreta un papel triste, recordemos su última actuación en Madrid presentando “The Black Parade” en la que incluso lloró, ahora todo es más animado, manda besos, hace su papel a la perfección y nos da algo más que una banda que se sube al escenario a interpretar unas canciones. Lo del cuarteto estaba siendo lo mejor de la noche, y pese a tener su repertorio concentrado en temas nuevos pudimos escuchar un Give ‘em Hell, Kids con el que se desato la locura en las primeras filas, revolucionadas del todo con otro tema de su considerado mejor trabajo, sonaba Hang ‘em High.

Tras ellos, Gerard por el suelo, el popurrí de temas de su último trabajo, que aunque en directo suenen cercanos a los clásicos, eché en falta alguno que otro de sus anteriores trabajos, o quizá un concierto más largo, ¿porqué no?. Aunque no obstante Helena, I’m Not Okay y Famous Last Words se sumaron al set para poner a My Chemical Romance como lo mejor del día, algo que a opinión personal comparten con Band Of Horses, pues lo de Ben Bridwell a teclado y guitarra fue de sobresaliente, el ambiente en el escenario y como consiguen una increíble atmosfera que va de menos a más, mezclando éxitos como The Great Salt Lake, con la firmeza de otras como Islands On The Coast, en la que relució un buen duelo de guitarras pasando luego al sentimentalismo suave de Factory, la banda mostró su profundidad poniendo con Funeral un gran final.

Al mismo tiempo y en otro escenario teníamos a All Time Low ofreciendo con énfasis y mucho empeño un repertorio acústico, pidiendo así disculpas a sus fans por el incidente con su autobús. Lo cierto es que aquello sirvió para que la banda desnudara sus temas y sobre el escenario se vio a un Alex Gaskarth muy entregado y agradecido, además de un tanto fastidiado. No les quedaba otra, al menos pudimos comprobar que genio tienen cuando hace falta y que si es necesario lo ponen todo en dar a sus seguidoras, más que seguidores, todo sea dicho, un concierto inolvidable e irrepetible pues en España, eléctricos puede haber muchos, acústicos con garra, pocos.

El final se acercaba, la gente hambrienta agoto las previsiones de bocadillos (quién lo ha visto y quién lo ve), y Lori Meyers destacando el cierre del escenario principal con un pop idóneo para ello, bailable, coreable y cercano. Mención final para el ascenso del Granada en futbol, lo de los andaluces es para disfrutar.

Finalmente, los que aguantaron y podían continuar con el ritmo lo dieron todo con la sesión de electrónica de Zombie Kids mientras quien escribe estas lineas decidió irse a dormir y guardar fuerzas para el segundo día.

Sigue leyendo a Crónica Sábado 25.

Más fotos por Juan Rodriguez Talavera aquí.

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