Seguir adelante en la era post Brand New | The Backstage

Seguir adelante en la era post Brand New



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Hay que admitirlo, los primeros días de Brand New fueron los de cualquier banda genérica de pop punk. “Your Favorite Weapon” sólo fue un disco lleno de angustia y letras sobre amargas rupturas con las que idenficarse fácilmente. Afortunadamente, todo cambió drásticamente con el lanzamiento de “Deja Entendu“.

En tan sólo dos años, de 2001 a 2003, Brand New consiguieron cambiar su sonido pasando de ser la genérica banda de pop punk a uno de los mayores fenómenos del rock alternativo. “Deja Entendu” presentaba por entonces 11 canciones construidas sobre la base de una emoción sin filtros.

Desde el comienzo inesperado y pausado de “Tautou” hasta el final acústico de “Play Crack The Sky“, la sensación es única e increíble. Sus 48 minutos de duración dieron paso a toda una cultura rodeada de misterio y emoción, mucha emoción.

The Devil and God Are Raging Inside Me” en 2006 y “Daisy” tres años más tarde, se convirtieron en algo totalmente diferente a lo conocido en aquella época, una banda que caminaba a través de la depresión, el odio hacia sí misma y una visión vaga pero personal de lo que significaba estar en el limbo. Una música que muchos usaron como muleta personal.

Y ahora, meses más tarde de destaparse el acoso sexual de Jesse Lacey que todos conocemos, esa muleta ha quedado para muchos en el olvido. No vamos a entrar en la carga, el trauma, el trastorno y otros elementos invisibles, como la preocupación que aflige a las víctimas años después del acoso sexual, pero si en la otra parte que no solemos abordar. ¿Qué hacen los fans con el arte que les gusta, ese con el que se identificaron y construyeron una personalidad, cuando ese arte es perturbado por su creador?

¿Es posible separar el arte del artista? ¿Es posible aferrarse a una identidad que está tan estrechamente ligada a esa obra de arte cuando el propio artista la ha mancillado? Para aquellos que dieron forma a una parte de su persona en torno al trabajo de un artista, las noticias del presunto abuso de ese ídolo pueden provocar una crisis de identidad. Una de las herramientas que nos ayudó a crecer se ha roto. ¿Entonces, qué? ¿Las lecciones que aprendimos a través del arte siguen siendo válidas si la persona que lo hizo resultó ser aborrecible?

Parte de la forma en que nos desarrollamos como humanos es aprendiendo de los demás, estudiando sus movimientos e intentando imitarlos para ajustarnos mejor al molde de nuestra sociedad. Llega un momento en que tratamos de entendernos a nosotros mismos mediante el trabajo de otros. Es por eso por lo que hay veces en las que un libro puede resultar como la terapia perfecta, la columna vertebral de un cambio, parte de un proceso de identidad que como humanos formamos junto a los demás.

Brand New eran tan accesibles porque hicieron lo que muchas bandas no supieron hacer, crecer. En lugar de aferrarse a una serie de valores dramatizados de sus primeros días, se esforzaron por abordar ámbitos musicales cada vez más grandes, convirtiéndose en una banda de rock alternativo de difícil comercialización. “Science Fiction” fue un final en el que las letras se alejaron de glorificadas fantasias para enfrentarse cara a cara al odio a si mismas. Para muchos fans eso significaba que es posible alejarse lentamente de lo malo que nos rodea y quedarnos con lo aprendido, mirar al futuro con optimismo después de haber aprendido una lección (fight off your demons).

Lo que pasa con el artista y su legado no importa. Lo que importa es cómo sea capaz el fan de superar la confusión de este final, del arte con el que muchos han construido sus personalidades.

Mirando hacia atrás, los momentos transparentes que se sintieron identificables, como el discurso de 2015 en el que Jesse Lacey lloró por el final de la banda, las letras en la apertura de “You Won’t Know” o la totalidad de “Sic Transit Gloria… Glory Fades“, puede ser que adquieran o no un nuevo significado a la luz de las acusaciones. Depende de cada uno. No obstante el hecho de que alguien haya buscado consuelo en esas palabras hace años no significa que lo que aprendiese no sea igualmente valioso ahora, en este momento. Es la magia de la música, la interpretación personal en el momento que vivimos y cómo aprendemos de ello.

No les toca a los fans decidir si Jesse Lacey merece el perdón. Lo único que pueden perdonar es cualquier culpa o frustración que haya surgido dentro de ellos como resultado de este final.


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Fundador de la web. Entre mis grupos preferidos están Fall Out Boy, Brand New y La Dispute.

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