Analizamos 'Suicide Silence' de Suicide Silence | The Backstage

Review: Suicide Silence – Suicide Silence



suicide silence - suicide silenceCasi me da reparo analizar el nuevo disco de Suicide Silence tras el aluvión de críticas que han recibido, y digo casi porque esa avalancha de fans cabreados se queda corta viendo el tono arrogante de Hermida, Garza y compañía en algunas de las entrevistas que han concedido. Sería muy fácil sumarme al carro y echar pestes de este trabajo, pero todo disco merece una escucha cuanto más sosegada mejor.

Algunos de los riffs nos recuerdan a los Slipknot más retorcidos, al estilo Iowa, que súbitamente desembocan en estribillos deftonianos que no sienten demasiado bien al registro de Hermida, caso de ‘Doris‘ y ‘Silence‘. El tema ‘Listen‘ pasa por tantas fases que es imposible de encajar en el conjunto, y para cuando entramos en ‘Diying In a Red Room‘, uno de los cortes más Deftones, la paranoia es casi completa. ‘Hold Me Up, Hold Me Down‘ nos devuelve la esperanza con un riff inicial destructivo, pero a los escasos segundos la banda vuelve a añadir fragmentos inconexos, como un puzzle que no tiene encaje posible. Lo mismo sucede con ‘Run‘.

Tras un merecido descanso por mi parte, creedme, respiro hondo y le doy al play a ‘The Zero‘ intentando no caer en la desesperanza, pero resulta en vano. La fórmula se vuelve a repetir y encuentro a unos Suicide Silence más perdidos que un pingüino en el desierto. ‘Conformity‘ es casi Stone Sour, y puestos a escoger me quedo con uno de los cortes más accesibles del disco, en el que la melodía es al menos fácilmente identificable. ‘Dont Be Careful You Might Hurt Yourself‘ es la catarsis de la locura de la banda californiana, el desenlace esperado en un incómodo paseo por el circo de los horrores.

Está claro que Suicide Silence han hecho lo que han querido (o eso quiero pensar), y me gusta que las bandas tengan esa actitud frente a la música, pero el disco cae en una dinámica demasiado difícil de digerir incluso con unas cuantas escuchas, y algo está claramente mal cuando escuchar un álbum se convierte en una experiencia de lo más costosa. El paso al mainstream de Suicide Silence ha sido demasiado brusco y todo huele, y suena, a experimento fallido. Tranquilos, cuando se os pase el mosqueo poneos ‘The Cleansing‘ a todo volumen y pensad que siempre nos quedará esa joya.


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Jesús Ruiz

Tuve un proyecto llamado Rock Riot! Ahora escribo para The Backstage. Nada como descubrir un grupo nuevo, pero Enter Shikari, Basement o Viva Belgrado me vuelven loco.

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