The Wonder Years – The Greatest Generation | The Backstage

The Wonder Years – The Greatest Generation



thewonderyears_tgg01. There, There
02. Passing Through a Screen Door
03. We Could Die Like This
04. Dismantling Summer
05. The Bastards, the Vultures, the Wolves
06. The Devil in My Bloodstream
07. Teenage Parents
08. Chaser
09. An American Religion (FSF)
10. A Raindance in Traffic
11. Madelyn
12. Cul-de-sacs
13. I Just Want to Sell Out My Funeral

The Greatest Generation, título que hace referencia a la obra literaria de Tom Brokaw sobre la gran depresión americana de 1929, con la cual según el autor creó a la mejor generación de la historia de USA, yendo a la Segunda Guerra Mundial a luchar por lo que creían correcto para su sociedad. Con ese nombre nos presentan su nuevo trabajo estos artífices del pop-punk, sacado a través de Hopeless Records, y en el pegan un salto cualitativo de los que hacen mella.

Salió a la venta el pasado mes de mayo de este mismo año, y fue grabado en tan sólo 6 semanas bajo las órdenes en la producción del conocido Steve Evetts (Everytime I Die, The Dillinger Scape Plan, Sepultura, Saves the Day, entre otros). Después de la buena aceptación que tuvo su anterior trabajo con la banda en “Suburbia I’ve Given You All and Now I’m Nothing”, y anteriormente con “The Upsides” pero con menos reconocimiento internacional, fraguó una relación de trabajo y amistad, llevándoles a tener discusiones cada dos por tres por la forma de trabajar que tiene este productor. Según palabras de su vocalista para una entrevista a Alternative Press en el pasado mes de junio sobre la realización del álbum decía, “Steve nos ha llevado al límite para sacar el mejor resultado posible, exprimiendo nuestras cualidades para encontrar lo más valioso dentro cada uno”. ¿Puede entonces, que exista una relación directa con este sistema de trabajo y dedicación personal, que lleve a pensar que los de Landsale estén convirtiéndose en la banda de pop-punk más en forma de la actualidad? Un servidor piensa que sí.

Para quien no haya escuchado antes a The Wonder Years, el mencionado antes, Dan “Soupy” Campbell (cantante y letrista principal) carece de vergüenza para contarnos sobre sus defectos como ser humano; sus inquietudes sobre la vida y la sociedad a lo largo de la historia, como por ejemplo la crítica hacia la religión cristiana que hizo en su anterior disco con el tema “I Won’t Say The Lord’s Prayer”, declarándose así abiertamente amnóstico; y sobre todo de su vida personal, sin contarnos típicos rollos de desamor adolescente, pero sí situaciones personales como la pérdida de un ser querido o sus pensamientos más oscuros.

Así empieza diciendo I’m sorry, I don’t laugh at the right times, en “There, There”, como estribillo de una canción que aún empezando con un tono tan bajo, toma la rabia necesaria que necesita la canción para adentrarnos de lleno en lo que nos queda por escuchar. Como si fuera parte de la anterior, el segundo single “Passing Through A Screen Door”, con esa entrada directa de voz y guitarra que te enchufan desde ese “Cigarrette Smoke…”  y un estribillo acompañado a los coros por los demás miembros a las mil maravillas hasta la parte final, rompiendo con un bridge buenísimo en el que “Soupy” se pregunta irónicamente “Jesus Christ, did I fuck up?”. Siguiendo adelante con “We Could Die Like This” y su “I wanna die in the suburbs” que incluso le da un aire a los New Found Glory de la época de “Sticks and Stones”.

Pasamos a otro pedazo de tema y primer single del disco, “Dismantling Summer” de esas canciones que sabes que se te van a quedar en la cabeza durante todo el día y que con esos cambios de ritmo hacen que se te pongan los pelos de punta cuando a mitad se suelta ese “If I’m in an aaaaaaairport and your in a hospital bed, well then what kind of man does that make me?”, acompañado perfectamente a la doble voz por el guitarrista  Matt Brasch. La cosa no para, y es que en la oscura “The Bastards, The Vultures, The Wolves” , sacan esa energía feroz y ambiente post-hardcore de violencia en el que las guitarras y batería dejan a la voz en segundo plano, con ese “I came here looking for a fight” en bucle.

Como se suele decir, después de  la tormenta siempre llega la calma, y de que forma señores. “The Devil in My Bloodstream”, junto a la colaboración de la cantante Laura Stevenson y una base de piano de lo más melancólica, Dan Campbell nos regala este temarraco a mitad de álbum que hará las delicias de cualquiera, les guste o no este tipo de música. Este cantante sabe llegar al oyente con lo que expresa en cada corte, y con ese sentimiento depositado a mitad de tema en el que entra diciendo “I bet I’d be a fucking coward” hace que se estremezcan hasta los más valientes.

Con la mitad del largo en su apogeo, seguimos con una historia personal, cómo no, en la que unos “Teenage Parents” hicieron lo posible por criar una familia bajo las complicaciones que eso conlleva, con una melodía muy fresca que hace recordar “aquéllos maravillosos años”; y así dan paso rápidamente a “Chaser”, que para variar se convierte en otro posible single gracias a ese buen estribillo tan pegadizo y ese de riff de guitarra de fondo tan marcado desde las primeras notas.

Para los que estéis leyendo este análisis, espero que os pongáis a la vez el disco para comprender un poco la parrafada que me estoy montando, pero bueno a lo que iba. Es el turno de “An American Religion (FSF)”. Podría resultar la menos destacable, pero no por ello menos importante, y es que es difícil decir que esa impresionante guitarra pase desapercibido. A continuación, “A Raindance Traffic” es un soplo de aire fresco con sus “Wooohhoooaas” que me llegan a recordar al rollo Four Year Strong.

Llega pues el momento de la acústica “Madelyn”, con un sonido como si de una época antigua se tratara y, muy de fondo, es como escuchamos el sonido de la voz de Dan con una guitarra acústica, que parece grabado a pelo y a la primera, con ese toque de crudeza tan utilizado por la banda en su anterior LP, “Suburbia…”. Con “Cul-de-Sac” nos transportan otra vez a su carismática violencia con ese grito de “I’m letting gooo!!!” y esa doble voz con deje más punk; así finiquitan el disco dando paso a “I Just Wanna Sell Out My Funeral” una masterpiece de siete minutos y medio, que parte de una canción bastante digna de final hasta casi el minuto 3, pero que a partir de ahí la unirán a un “medley” metiendo los estribillos de varias canciones escuchadas durante todo el viaje que hará que te quedes con una sonrisa de oreja a oreja, escuchando esas partes tan pegadizas de casi cada corte del disco en una sóla. Un final de traca para esta obra maestra del pop-punk que lo pone como uno de los mejores álbumes del género hasta la fecha. No sé vosotros, pero yo no me los pierdo en su próxima visita en Noviembre.

Aquí tenéis el disco para escuchar mientras tanto.

Web: www.facebook.com/thewonderyearsband

Por Alejandro Lozano @aleslozano

Publicado el 19 de octubre de 2013


Categorias
AnalisisInternacionalNoticias

Fundador de la web. Entre mis grupos preferidos están Fall Out Boy, Brand New y La Dispute.
No Comment

Leave a Reply

*

*

Esto tambien mola