Crónica: Electric Weekend 2008

Electric Weekend
30 y 31 de Mayo de 2008
Auditorio John Lennon, Getafe (Madrid)

Viernes 30

“¡Y por fin llego el día!”. Exclamarían muchos al despertarse el pasado 30 de Mayo de 2008, una mañana soleada golpeaba con fuerza en la capital aunque se esperaban precipitaciones de más del sesenta por ciento, no obstante lloviera o no era el comienzo de un día irrepetible y porque no, histórico, Rage Against The Machine volvían a España tras 8 años en durante los que han estado trabajando en otros proyectos.

“Hay que empezar con buen pie” me dije, desayuno con fuerza y me dirijo a casa de un amigo en donde había quedado con un par más para dirigirnos todos juntos al recinto de conciertos. No queríamos perdernos a Nothink y bien que llegamos, justos de tiempo. Al llegar, por los alrededores, ya se respiraba el ambiente de las grandes citas y el sol se empezaba a echar de menos, salían las primeras nubes. No se si fruto de la mala suerte o qué pero nada mas comenzar el festival, con Mos actuando, comenzó a llover con fuerza, lo que retraso mi entrada al recinto, como citaba antes, justo antes de comenzar Nothink, una lastima, porque quería ver el comienzo del festival, una gran oportunidad para los chavales de Mos sin duda. De Nothink, que decir, con muchísima puntualidad, algo que se repitió en todos los conciertos, abrieron con “Welcome to the Hill Valley” para una carpa que ya presentaba un ambiente sensacional. Se notan los 10 años de carrera de los madrileños, no se achantan en ningún momento ni ante una oportunidad como esta ni ante un escenario tan grande como aquel, se nota el gran año que están teniendo desde que sacaron a la venta su segundo álbum. ¡Electric Weekend, que bien empiezas!, salvo por la lluvia claro, la misma que curiosamente se fue durante las actuaciones del escenario principal, bendita ley de Murphy más que nunca.

La segunda vez que veía a Biffy Clyro en tres meses, esta vez con más ganas que la anterior, puesto que ya si tenia todos sus temas bien escuchados, pero ninguno de los que había escuchado consiguió que pusiera tanta atención como “Mountains”, un tema nuevo que sonó realmente bien. Y es que los escoceses han conseguido, por fin, dar con la formula que les permita actuar en todos los festivales y estar en boca de mucha gente. Y vamos con Millencolin, recuerdo de tantas tardes que habré pasado escuchando a uno de los grupos más influyentes del hardcore melódico, lo pude disfrutar, mucho con temas míticos como “No Cigar” o “Penguins and Polarbears”.

Tras estos, Serj Tankian no llamaba mucho mi atención, aunque pude ver el comienzo de su show, muy elegante por cierto, al estilo de los últimos años de System of a Down, así que decido darme un merecido descanso y me doy una vuelta por el recinto, el cual pude comprobar el día anterior, que estaba situado en una base militar, asfaltada y gracias, porque la tierra hubiera sido mortal para la gran mayoría. El publico, muy variado, cosa que no ocurriría durante el segundo día, y el camping se encontraba lejos de la zona de conciertos, 2km, no obstante me dirigí un rato hacia allí para ver el ambiente, un terreno grande, con muchos árboles, sombra y algún que otro puesto de comida y bebida, de los mejores que he podido ver, lo malo, la distancia y el tiempo que tardabas en ir y volver andando, ya que los autobuses de lanzadera estaban la gran mayoría llenos. Pude regresar, sin temor de lluvias, con Cavalera Conspiracy ya comenzados, la vuelta de los hermanos era para muchos una razón de peso para acudir al festival, las dos piezas más importantes de la mejor etapa de Sepultura juntas, y como no, algo de estos últimos tenia que caer. Cuanta nostalgia se respiraba en el ambiente, las camisetas del “Chaos A.D” eran mayoría y las ganas de fiesta iban aumentando ya con una carpa totalmente a rebosar, Max con su guitarra de Brasil, ahí empezó el reencuentro con los fans españoles, una verdadera fiesta del trash.

A esas horas, el escenario grande estaba a rebosar y aun así prefiero no guardar sitio e irme a comer algo para coger fuerzas, de fondo sonaban absolutamente todos los clásicos del clásico Iggy and the Stooges, no es para menos si además dejas que el publico participe de manera tan directa en tu espectáculo permitiendo subirse al escenario contigo, no digo más, lo mítico del garaje y del punk y pudiéndolo disfrutar en primera persona. Doy el ultimo bocado y a coger sitio como puedo, aun no me creo que vaya a ver a The Offspring y Rage Against the Machine. Los primeros tuvieron durante todo su concierto problemas con el sonido, una pena y una putada, ya que pasan poco por España, aun así, sus temas se cantan hasta el final y el publico disfruta de clásicos como “All I Want” o “The Kids Aren’t Alright”, incluso de los nuevos. Hicieron un concierto, sin contar el inconveniente del sonido, ya que tuvieron que parar dos veces, correcto, me sorprendió bastante que llevaran un guitarrista de apoyo, que por una parte fue positivo para que Dexter Holland conectara con el publico y pudiera cantar lo mas próximo a él posible, aunque una parte de este pedía ya la salida de Rage Against The Machine, la cual se hizo de esperar mucho ya que tenían que cambiar gran parte del escenario.

Y llego el momento, los cuatro salieron a escena vestidos como presos de Guantánamo, sin poder ver, así sonó “Bombtrack”, el publico ya rendido y más cuando era el cumpleaños de Tom Morello, y es que nunca voy a olvidar como lo pase en aquella segunda fila, había momentos en los que me preocupaba más de que no me dieran que del concierto en si. Días antes había estado viendo repertorios que venían haciendo y mi sorpresa en este fue que no tocaron “Wake Up”, tema de la B.S.O. de Matrix, no se si por cuestiones de tiempo. El caso es que con o sin “Wake Up” Rage Against The Machine despertaron allí a más de uno muchos recuerdos, ¿Quien sabe cuando y si volverán?. Y aunque parezca que tras acabar R.A.T.M. no hay nada más, nos equivocamos, Queens Of The Stone Age esperaban en la carpa dispuestos a hacer un concierto considerado para muchos como el mejor del festival. Empezaba a llover de nuevo pero ya había pillado sitio en la carpa de comida situada al lado del escenario para ver el concierto de Josh Homme y los suyos desde las pantallas gigantes. También era la segunda vez que les veía en tres meses, y la verdad que esta vez mejor que la anterior pese a dejarse algún tema que otro importante e improvisar los que iban tocando, es una gozada verles hacerlo en temas como “Songs for the dead” o “Little Sister”, un grupo que en cada concierto hace algo diferente, fue increíble.

Tras finalizar los conciertos nos dirigimos a buscar el coche, descansar un poco y de vuelta a casa para reponer fuerzas de cara al segundo día.

Sábado 31

El Sábado comenzó de resaca, como es normal, no me di cuenta hasta levantarme de que me dolía todo, cabeza incluida, comenzaba a tener congestión nasal. Buen día me esperaba, y eso que se veía más soleado que el anterior. El cansancio provoco que llegáramos al recinto bastante tarde de lo que teníamos pensado, ya con Mnemic descargando su sonido duro e intenso en el escenario principal, como para dejar de moverse vamos. Algo parecido ocurrió con The Haunted pero cien veces más, y eso que aun no sabia la que me esperaba con Machine Head. Peter Dolving salía cada dos por tres a saludar al publico que se agolpaba en las primeras filas de la carpa, hasta que comenzó la gran fiesta del death metal melódico, ya se empezaba a respirar el ambiente de Machine Head, que junto con Metallica eran mi objetivo de este segundo día, además de salir con vida. Tras The Haunted más de uno necesitaba un descanso, comer bien era imprescindible y más si no has desayunado, aún así pude ver desde las pantallas gigantes mientras me mojaba, menos que el día anterior aunque las precipitaciones fueran mayores, y salía del recinto a Soilwork, los cuales con cada disco que sacan se vuelven más metal y menos death, no obstante sus temas antiguos como “Rejection Role” siguen sonando a lo que suenan, death puro y duro. A Queensrÿche no los conocía e iría a ciegas a su actuación y Within Temptation en mi opinión no pegaban para nada con el estilo del día, así que decidí darme una vuelta por Getafe, buscar un sitio donde comer e hincharme.

Regrese justo a tiempo para ver a Machine Head, una autentica apisonadora estaba a punto de pasar por la carpa, a rebosar, Robb Flynn animaba a gritos de “¡España, España!”, sonaba la introducción a “Clenching the fists of dissent”, primer tema del ultimo álbum de la banda. El publico loquísimo en todas las filas de la carpa no paraba de corear y formar grandes pogos. No entiendo, visto el resultado, como un grupo con la calidad de Machine Head se tuvo que ver relegado al escenario pequeño en función de otras bandas como Within Temptation. Creo que este fue de largo el mejor concierto del festival sin duda alguna, hubo de todo, desde momentos de bestialidad hasta acústicos y mereció la pena intentar acercarse a las primeras filas.

Al salir de la carpa, no sentía otra cosa que no fuera frío, menos mal que cogí una chaqueta, pero aun así, la congestión nasal desemboco en anginas y tranquilamente decidí ver a Metallica sentado en las gradas habilitadas. El escenario totalmente cambiado presentaba dos grandes rampas que dan aun más juego, unas inmensas torres situadas a los lados del escenario desde las que saldrían fuego en canciones como “Fuel” o en clásicos como “Master of Puppets”. Impresionante el momento, mecheros y móviles al aire, de “Nothing Else Matters” o “One”. Hetfield se atrevió a balbucear algunas palabras en castellano para agradecer a las más de 55.000 personas que disfrutaban aquella noche de un concierto en mayúsculas, culminado con “Seek and Destroy”. Cabe destacar también, algunos altercados a las afueras del recinto, bien solucionados, de casi 2.000 personas que vieron el concierto en las pantallas gigantes.

Personalmente poco podía aguantar para ver a At The Gates, el dolor de cabeza era muy grande y las anginas desembocaron posteriormente en varios días de reposo, como para olvidar aquel fin de semana.

En resumen, un éxito, más de 50.000 personas por día. Lo mejor, un cartel difícil de igualar a la par de variado, buenos conciertos, los horarios se respetaron, camping bastante grande, con sombra, el centro de Getafe a escasos quince minutos, etc. Lo peor, tal vez el recinto, se hizo demasiado pequeño para albergar a tanta gente, lo mismo ocurría con las caminatas desde un escenario a otro, así como en el precio de la comida dentro, muy cara, por lo demás todo muy bien. Felicitar a la organización y darles las gracias por ofrecer un festival único y animo para las próximas ediciones.

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