Crónica: Hamlet, homenaje a “Insomio”

Hamlet
12 de Abril de 2013
Rockitchen, Madrid

hamlet_cronicaTodavía recuerdo cuando tenia diecisiete años y empezaba a escuchar música nacional. Mi hermano acababa de comprar “El Inferno” de Hamlet. El álbum que me presentó un estilo, me llevó posteriormente a dar oportunidad a muchas bandas y porque no decirlo, tal vez esa pasión que comencé a desarrollar por la música en aquel momento sean parte de las razones de por las cuales hoy escribo aquí, quien sabe.

El caso es que cuando supe que la banda iba a rendir homenaje a “Insomnio”, uno de sus trabajos más elogiados, no me lo pensé dos veces. Se trataba de una oportunidad única para volver al pasado y disfrutar de un directo que en su día no pude vivir. Noche especial, para Hamlet, y para el público que se agolpa en las primeras filas desde bien temprano. Más especial aun cuando se anuncia la grabación de un Dvd, algo que no sucede todos los días y que hace que la noche y el ambiente sea único.

Aun así, la sala tardó en llenarse más de lo que esperaba. En el escenario, dos pancartas con la portada del álbum y poco más para recibir pasadas las 21:30 horas a una banda que salió a por todas con “Insonmio” de principio a fin. La adrenalina y las ganas de saltar invadieron la sala hasta tal punto que la valla de seguridad en la que los cámaras grababan el Dvd dio de si un par de veces. “Esto es un show hijo de puta”, declaraba Molly (voz) tras “¿Quien cree que Raquel se suicidó?”.

Más de veinte años de carrera que parecen no pasar factura a una banda que recorre el escenario de lado a lado sin descanso. Luis Tarraga (guitarrista) no deja de incitar y pegar saltos, contagiando al publico a hacer un wall of death en “Muérdesela”. Por su parte, Alberto Marín, el otro guitarrista, no se queda corto, lleva una cámara pegada a su guitarra, recogiendo todos los movimientos y riffs, algo que lejos de impedirle hacer algún movimiento, le motiva a moverse más e incluso tirarse al publico.

Hasta ahora todo marchaba de una forma impecable, y casi sin darnos cuenta nos encontrábamos en el final de la primera parte. Descanso merecido, pero por poco tiempo, ya que a los cinco minutos empieza a sonar una introducción que daría paso a algunos de los temas de “El Inferno”. Suenan  “El mejor amigo de nadie”, “Buena suerte” y “Mi nombre es yo” para devolver al publico ese huracán de energía inagotable.

El discurso para esta parte es otro, más pausado, Molly da las gracias entre canción y canción de una forma especial, “Como no vamos a continuar si cada vez que salimos vemos una sala así” declara emocionado. “Denuncio a Dios”, “Vivir es una ilusión”, sonaban en mi opinión las mejores canciones de “El Inferno” antes de otro merecido descanso previo a algo más actual como es “Un Mundo en Pausa” de su más reciente álbum “Amnesia”. Prácticamente opuesto a “Irracional”, corte que abre “Sanatorio de Muñecos”, un trabajo con veinte años de historia. Porque como ya dijo Molly al final del concierto, “Esto es Hamlet, no hay nada más”, caña, entrega y energía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo de las cookies

Solo queremos las cookies para ver qué contenidos interesan más en Google Analytics. Nada de almacenar datos personales, no nos va esa movida.
Total
0
Share