Theme Park / Night Engine / Cymbals
15 de Octubre de 2013
Scala, Londres

Un poco más tarde de la apertura de puertas, llegué al sitio situado en King Kross (para quien lea Harry Potter le sonará), una sala que también ejerce de club, llamada “Scala”. No siéndome posible llegar a tiempo para los primeros teloneros, Cymbals, un grupo que esta tocando últimamente para abrir en el local, pude acceder ya con la sala medio llena y no tuve ningún problema para recoger la correspondiente acreditación, la cual debo agradecer a su agencia de prensa por el buen trato ofrecido. Después de pasar por la barra para acomodarme con pinta en mano, me situé en la pista para presenciar al segundo grupo que tocaba esa noche, Night Engine. Los también londinenses ofrecieron una actuación carismática ante todo, con un estilo que recordaba a unos Franz Ferdinand más descafeinados pero con buena definición, teclados ochenteros, guitarras bailongas y sobre todo una batería muy rítmica que no paró de dar fuerza a la banda a lo largo de las 9 canciones que tocaron. A destacar sobre todo la figura del cantante, muy dicharachero y con cierta gracia dentro del humor inglés, con un look muy similar a Josh Homme de los QOTSA (nada que ver en lo musical, claro está).
Ahora sí, con puntualidad británica y la sala abarrotada, salían a escena los protagonistas de la noche, Theme Park, haciendo gala de un funk-rock que algunos relacionan con Talking Heads, pero a mi parecer les vi más cercanos a los actuales Bombay Bicycle Club. Los anteriores les tuvieron apadrinados durante una gira que les ha proporcionado algo de fama y, sobre todo, la presencia en festivales como Reading & Leeds Festival o T-in the Park este pasado verano. La banda de Kitsuné salió con ganas y se les notó desde la primera canción, “Saccades”, que en directo gana muchos enteros; así abrieron repertorio. Queriendo meterse a los presentes en el bolsillo, soltaron dos temazos seguidos que hicieron la delicias de los allí presentes, como son “Ghosts” y “Jamaica”, haciendo bailar hasta al más perezoso.
Los integrantes de la banda (oficialmente 3) estaban ya metidos en faena, muy mezclados con el público, y los dos músicos de apoyo, uno a la batería y otro a la guitarra y bajo, parecen totalmente integrados como dos componentes más. Pasaron a tocar algún tema de sus composiciones antiguas, y la emoción de las primeras canciones pareció desvanecer; fue con “Wax” y el single “Tonight” con lo que se volvió a la normalidad. Y en un abrir y cerrar de ojos se preparaban para poner fin a la noche con algún que otro tema de sus antiguos EPs como “Milk” o “Wildest Moments”, para poner final con “Two Hours” sin dejar espacio ni para un bis, lo cual me sorprendió, aunque pensándolo mejor personalmente uno ya se cansa de que los músicos se hagan de rogar. Así pues, se puso el broche final a una noche más en la “city”, dónde la música no parece ocupar lugar.
Alejandro Lozano @aleslozano