Crónica: Baroness y Royal Thunder en Manchester

22 de octubre de 2013
Academy Club, Manchester (UK)
Baroness / Royal Thunder

Una de las bandas más importantes del Sludge de los últimos 10 años, volvían a la carretera después del aparatoso accidente sufrido en agosto del año pasado que les dejó apartados de la música por unos meses. Con más energía que nunca, Baroness presentaba nueva formación, ya que consecuencia de dicho suceso, el anterior bajista y batería decidieron abandonar.  Nick Jost al bajo y Sebastian Thomson a la batería completaban la formación y fueron los encargados de reactivar la máquina a finales de marzo de este año, cuando volvieron a pisar un escenario de gira por los Estados Unidos. Europa les esperaba también con los brazos abiertos, por lo que nos regalaron un total de 18 fechas por el viejo continente y el Reino Unido, y tuvimos la suerte de disfrutarles en la noche del pasado martes en Manchester.

La noche prometía una buena dosis de rock and roll de calidad con tintes sureños. La pizca de psicodelia la pusieron Royal Thunder, un power trio liderado por la cantante y bajista Miny Parsonz con un sonido completamente 70’s de la escuela Relapse Records, que tanto está apostando últimamente por bandas de sonido áridos. Lo más destacado de la formación y su directo, es el punto vocal femenino, con  una presencia tal que se permite acaparar la mayoría de la atención del público a lo largo de su recital, a pesar del buen trabajo de guitarra y batería. Con una amplia gama de registros y llenas de pasión, las líneas de voz se convierten en el punto destacado de los norteamericanos sin duda. La cercanía en su lugar de origen (Georgia) con los protagonistas de la noche, les hace fácil reconocer ese sonido tan particular de otras formaciones vecinas como Kylesa o Mastodon. Hay que decir que el público se mostró algo frío durante los 45 minutos de actuación, aunque no sabría decir si el que fuera martes noche tuvo algo que ver, o es que se estaban reservando las fuerzas para lo que venía a continuación.

Puntualidad inglesa, como no podía ser de otra manera, y el renovado cuarteto de Savannah, con John Baizley a la cabeza saltaba al escenario entre una potente ovación del público mancuniano, a la vez que “Ogeechee Hymnal” uno de los interludios del Blue Album se dejaba escuchar, hasta llegar al momento culmen, cuando toda la sala se vino arriba con la interpretación de “Take my bones away” el primer single de su más reciente trabajo.

Opinión personal, se centraron demasiado en su última referencia Yellow & Green, dejando de lado los álbumes con que se hicieron grandes hace algo así como 5 años. No obstante, es siempre comprensible que las bandas opten por llenar sus repertorios con los cortes más recientes, que suelen ser con los que se sienten más cómodos. Lo que no quita, por supuesto, para que sus casi dos horas de actuación me dejasen una vez más con la boca abierta debido a su profesional recital centrado en el protagonismo de dos enérgicas guitarras que se emparentan a la perfección.

La pegadiza “March of the sea” fue una de las más coreadas de la noche, con un público entregadísimo y una banda que se le veía cómoda, contenta y agradecida sobre las tablas. Los temas iban sucediéndose, todos y cada uno de ellos con una pequeña intro, algo que ya se lo recordaba de su anterior gira en el verano de 2012. Un par de recordatorios al Blue Album de la mano de “A Horse Called Golgotha” y “Swollen & Hallo” que a pesar de que llevan una tónica algo distinta a su último doble trabajo, encajan a la perfección en su set list.

Para cuando nos dimos cuenta, los de Georgia ya llevaban hora y media sobre el escenario, y fue momento para hablar con la gente, agradecer a quién esté por allí arriba que a pesar de la gravedad del accidente, siguen vivos y con ganas de subirse a un escenario y seguir haciendo lo que más les apasiona. Para los más nostálgicos de la banda, como un servidor, decidieron cerrar la noche con 4 de sus temas antiguos. De esta manera tras el parón de rigor, nos regalaron “The Sweetest Curse”, “Jake Leg” y una de mis favoritas y única representante del Red Album de la noche “Isak”, que por sorpresa, no fue tan esperada por parte del público en general, como lo fue para mi. Un punto y final maravilloso que no servía más que para seguir teniendo a esta banda muy en cuenta a la hora de elegir los artistas más importantes de la última década en cuanto a rock se refiere.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo de las cookies

Solo queremos las cookies para ver qué contenidos interesan más en Google Analytics. Nada de almacenar datos personales, no nos va esa movida.
Total
0
Share