
2. Devoradores de cuerpos
3. El crepúsculo de los dioses
4. El baile de los malditos
5. El antropólogo inocente
6. Retruécanos
7. Mona Lisa
8. El ángel exterminador
9. La novia cadáver
10. Las huellas del pianista
11. Saló
“La Mitad de lo que Somos, La Mitad de lo que Creemos” es el esperado segundo trabajo de Trono de Sangre, una madura y potente formación madrileña cuyos miembros han formado parte de bandas como Emerge y Gone With The Pain en el pasado, y The Hardtops en la actualidad. Algo que habla por si sólo de un nivel de madurez cuyas composiciones nos llevan a paisajes sonoros con una pasión desenfrenada.
Musicalmente, esta madurez podría ser descrita como un puñetazo a medio camino entre el post hardcore más crudo y rock experimental más versátil, con claras influencias de punk en cuanto a estructuras y screamo en lo vocal. Un cóctel que desde la primera hasta la última canción supone una gran dosis de energía y locura, o como se les ha definido en más de una ocasión, temas para repartir “zapatilla” por todos lados.
Sin embargo, lejos de dejarse guiar por un estilo concreto, lo que más destaca de “La Mitad de lo que Somos, La Mitad de lo que Creemos” es la brillantez artística que posee y una sensación completamente atemporal, pudiendo encajar a la perfección en cualquier corriente. Sin esconderse, “Cabezas Borradoras” es una declaración de intenciones en toda regla, y la mejor introducción a lo de lo que podemos escuchar a lo largo de sus once cortes, desde un comienzo atronador, hasta los pasajes más profundos.
Una declaración que sigue un alto ritmo y al que se van añadiendo esos elementos y detalles que mencionaba con anterioridad. Si bien, el segundo corte, “Devoradores de Cuerpos”, es un tema más “pausado” y con más detalles rockeros, “El crepúsculo de los dioses” es una canción más audaz y visceral. A destacar el cambio de ritmo en la parte acústica de “El antropólogo inocente”, o el intimo y placido interludio “Retruécanos” previo a “Mona Lisa”, un tema con más melodía dentro de una base de inquietos ritmos que reúne pasajes en los que como en una película y su banda sonora, cada elemento sirve para mejorar al otro. Porque es esta relación lo que transforma a “La Mitad de lo que Somos, La Mitad de lo que Creemos” en más que un trabajo de transiciones rápidas. Para muestra “Saló”, el más diferente, oscuro y profundo de todo el álbum, uno de mis preferidos.
Por último, no me gustaría finalizar sin destacar uno de los aspectos más llamativos. El uso del castellano para esperarse liricamente de una forma brutalmente franca y sincera, en ocasiones hasta el punto de poder ser percibido como un síntoma de angustia que acelera aún más el ritmo de las canciones y las sitúa en un lugar destacado. La mejor opción para desahogarte después de un día de mierda y terminar de la mejor forma posible.
Web: www.facebook.com/tronodesangre
Por Juan Rodriguez @juanrtalavera
Publicado el 3 de Febrero de 2014