Siempre he defendido que la música de My Chemical Romance no era para preadolescentes, pero que su estética y todo lo que les rodeaba es lo que les llevo a ello. A Gerard Way le ocurre lo mismo, y aunque pretenda salir de su legado, le es imposible, porque sus seguidores son los mismos, su estética y todo lo que le rodea sigue el camino que su banda dejó en “Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys” cuando decidieron separarse. Una puesta en escena más colorida y sonido más electrónico, con el añadido de que “Hesitant Alien” suena más pop calmado que rock enérgico.
En la previa al concierto, multitud de camisetas de My Chemical Romance formaban una cola que daba la vuelta a la sala desde horas antes de la apertura de puertas. Por cada grupo de 20 y tantos años, había por lo menos un par de adolescentes y preadolescentes. Sin embargo, ya sea de apenas 18 o de 30, el ambiente era muy dispar, no ya dentro, donde las primeras filas tenían unos dueños claros, jóvenes que rozarían la mayoría de edad, móvil en mano, cartel preparado, y la garganta lista para gritar.
Digan lo que digan de esta escena que empezó a mediados de los 2.000, o de My Chemical Romance en particular, si hay una cosa que les caracteriza es la pasión desenfrenada por la música, que aunque en ocasiones pueda parecer excedida, es lo que hace que esta pueda seguir creciendo. Ayer por la noche (15 de enero de 2015), el ex lider de MCR y artista en solitario, gozó de una buena entrada para presentar su debut en la mítica Joy Eslava de Madrid, para muchos, la mejor sala de la capital.
Incluso el telonero, James Dewees, conocido por ser teclista de The Get Up Kids, ahora en The Hormones, la banda que Way lleva consigo, consiguió ese entusiasta apoyo. Tras Dewees, y pese a haber lanzado un sólo trabajo en solitario, Gerard Way arrancó con mucha confianza un concierto de hora y cuarto que empezó con “The Bureau” y su primer single, “Action Cat“, casi seguida del tirón. Algo inquieto al principio, siempre mandando al publico poner las manos en alto, y con un mensaje muy positivo, “No persigas tus sueños, que sean ellos los que te persigan a ti“, Gerard Way se fue abriendo camino en el escenario de Joy Eslava, tomando el control de todo y moviendo al publico al ritmo de temas como “Millions” y “Drugstore Perfume“. En el setlist todo su debut sin ningún contratiempo, y aunque las canciones suenen muy ostentosas con reminiscencias de Britpop, e incluso de indie, en directo hay un notable toque punk.
Un directo en el que Gerard Way también se toma su tiempo entre canción y canción para comentar lo optimista que es él sobre el estado actual del mundo, acordarse de su hermano en “Brother“, tocar su versión de James Cecil “The Water Is Wide (O Waly, Waly)” de una forma más pausada, explicar el significado de canciones como “Maya the Psychic“, agacharse a charlar con el publico de las primeras filas, bromear, contestar toda clase de preguntas, e incluso subir a una chica del publico para que le acompañara a la pandereta en “Get the Gang Together“. Y aún así, nos quedaba lo mejor, el segundo single “No Shows“, de la que Way dijo es su canción preferida, y el bis con “Dasher” para demostrar que le gustan los comienzos, y que en ellos es de lo más agradecido y cercano.
