El día que me enamoré de La Dispute

La Dispute

No recuerdo si llovía, hacía frío o calor, pero recuerdo perfectamente las sensaciones del día en el que me enamoré de La Dispute. Nos conocimos de una manera rara, pero eficaz. Una chica con una guitarra cantaba Such Small Hands y me quedé hipnotizada por la energía y la intensidad de tantas palabras en un minuto y medio de canción. No podía parar de escucharla, parándome palabra por palabra, frase por frase, estudiando al detalle.

Y así empezó. Primero Somewhere at the bottom of the river between Vega and Altair a un paso entre la mitología y la vida cotidiana, después descubrí Vancouver y su fría rabia. Llegó Wildlife y sus historias de lujuria y dolor, sin antes pasar por Here, Hear y los pequeños homenajes a Robbins, Poe. Cuando Rooms Of The House vio la luz, yo ya estaba haciendo las maletas: teníamos que vernos cara a cara.

Pienso que ver una vez al año a La Dispute debería ser obligatorio para la salud mental y física. Puede que ni siquiera te guste la música que hacen y la voz de Jordan te parezca molesta: coge un disco, lee las letras, cierra los ojos, imagina la historia. Las pequeñas cápsulas que son cada canción te harán explorar y explotar de emociones. Escucha. Imagina.

Mi cita anual no podía tardar mucho más en llegar. Tour europeo, por fin. Y en un cerrar de ojos era 29 de mayo y estaba en Hannover con Jordan, Adam, Chad y Brad en un escenario delante de mí.

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King Park y la locura se desata. Que nunca deje de ponerme los pelos de punta, que nunca deje de gritar el final como si fueran mis últimas palabras. Quizás incluso te llegues a poner en la piel de los personajes, y te estremeces. First Reactions After Falling Through The Ice y Woman (In Mirror). “Esta canción es para ti” dice Jordan a una chica tatuada que no para de cantar entre el público, a veces algo distante, justo antes de The Most Beautiful Bitter Fruit, y ella probablemente se quedará con ese momento grabado en su memoria durante meses. El ambiente se intensifica y con For Mayor In Splitsville todos somos esa pareja engañada.

A Letter, Harder Harmonies, Safer In The Forest. Hay algo más que música y letras aquí. Mientras el grupo no para ni un momento en el escenario, mientras Jordan da vueltas y salta, grita, te das cuenta de que al fin y al cabo todo esto es puro arte. Es entregar un trozo de tu alma, de la historia de alguien, de aquella vez que nada te entendió mejor que un trozo de papel. Es un escenario en blanco que fuiste llenando de personas, paisajes, sonrisas, decepciones. Stay Happy There y la magia de Woman (Reading). Yo también puedo ver como cambia su peso mientras lee. Y llega la tormenta a Hudsonville.

Llega el final. Abrumados, somos los últimos en abandonar, el último continente perdido. “We are the last of our kind”.

Hasta el año que viene.

1 comment
  1. Tambien amo este banda con sus significativas letras en las canciones, son realmente perfectas <3 soy colombiana y espero poder algun dia verlos, seria mi sueño hecho realidad

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