Oli Sykes, frontman de Bring Me The Horizon, ha hablado sobre su adicción a la ketamina, descubierta durante una pasada entrega de premios de Alternative Press. Su adicción empieza tras la publicación de “There Is a Hell, Believe Me I’ve Seen It. There Is a Heaven, Let’s Keep It a Secret“, tras la que Oli cayó en la ketamina, un fármaco que “desconecta a las personas de la realidad, provocando alucinaciones y percepciones distorsionadas“.
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“Es una droga de mierda, no es cocaína. Es barata, fácil y rápida“, se sincera Oli. “Te hace aislarte, desconecta la mente de tu cuerpo. Se llevó mi ego a otra parte. Se llevó a quien era. Estuve cerca de matarme. No me importaba si vivía o no, sólo quería morir.“
Y sigue: “Los problemas empezaron cuando empecé a intentar luchar contra lo que la gente decía de mi. No era lo que decían, pero al mismo tiempo, tampoco era una buena persona. Me sentía culpable de lo que era.“
Análisis: Bring Me The Horizon – Sempiternal.
En 2014, en los primeros APMAS fue donde Oli admitió esta adicción. “Quiero decir algo que nunca pensé que en realidad diría. Antes de escribir ‘Sempiternal‘ estaba jodido de la cabeza. Mi banda, mis padres, mi hermano, todos querían matarme. Pero se pusieron de mi lado y me han apoyado en toda esta mierda. ‘Sempiternal‘ es por ello.“
Bring Me The Horizon van a publicar el 11 de Septiembre su nuevo disco “That’s The Spirit“, una “celebración de la depresión” como ya admitió Oli, “una forma de hacer luz a través de ella“.