Son las 11 de la noche de un viernes en Madrid, Ocean Rock Bar (facebook y twitter) ya lleva unas cuantas horas abierto, desde las 9 de la noche para ser más exactos. Me dispongo a entrar como cada fin de semana y la primera sensación que siento es la de estar en casa, en ese lugar en el que tantas y tan buenas noches he pasado entre amigos.
Esta vez he quedado con Víctor y Alberto, camareros y dueños del local, para hablar y conocernos un poco más. Sobre todo, yo a ellos, cómo les surgió empezar el proyecto, de música, sus planes de futuro, y sobre cómo es llevar un bar de rock en Malasaña (Calle San Vicente Ferrer, 27).
Víctor y Alberto se conocieron en el instituto. Víctor acababa de mudarse de colegio, y coincidió con Alberto un día en el recreo echando unas canastas. Más de 10 años después la amistad que en su día unió el baloncesto, sigue intacta y ha derivado en lo que para mi es uno de los mejores bares de rock de Malasaña para salir a tomar unas copas con los amigos.

Es viernes y aunque ya llevan dos días de trabajo, el fin de semana es dónde se concentran sus grandes noches: “Llevar un bar no es sólo poner copas, hay muchos gastos, contratiempos, días buenos, malos etc.“, asegura Alberto. “Pero al final, todas las historias que tenemos para contar hace que merezca la pena“, finaliza Victor.
Ocean es un nombre que ya les venía cuando se hicieron con el local. El dueño antiguo traspasaba el local y a ellos les pareció muy buena idea seguir con su bar de siempre y a su vez con un pedazo de Malasaña. Hay quien pronuncia Ocean en español, otros en inglés, incluso Oceans. “No me gusta nada que lo llamen así“, se sincera entre risas Alberto con respecto a esto último.
No obstante, e independientemente de cómo lo llamen, en lo que están de acuerdos todos sus clientes es que estar en Ocean es como tomarte unas copas en casa. Cuando les pregunto por sus palmeras, todo un icono en Malasaña, sonríen y entre risas Alberto me confiesa que no son suyas: “una sí, pero la otra no. Aunque como si lo fueran, ya han vivido muchas historias. Y la verdad es que parece que gustan, es el rincón preferido de mucha gente“.
[Tweet “Ocean: mucho más que un bar de rock”]
“Si yo te contara lo que han visto“, sigue Víctor. “Hay gente que ha conocido a su pareja aquí, nosotros nos hemos quedado noches a dormir. Hemos visto de todo. Incluso lo de hoy, un chico que quiere hacer una obra de teatro y ha venido a echar fotos al bar porque le gusta y quiere basarse en él“.
Me interesan esas experiencias, y seguimos hablando de ellas: “me acuerdo de una noche que fue la risa. Ahora con más calma lo ves en el tiempo, es una putada y piensas en por qué la gente se quedaba aquí en el bar“, me cuenta Alberto siempre con una sonrisa, “una noche de agosto se nos jodió el aire acondicionado y me acuerdo que estaba el bar lleno de gente y había clientes que me ayudaban a secarme el sudor de la cara mientras les ponía copas“.
En Twitter se describen como “no tenemos clientes, tenemos fans“, y la verdad es que para mi define a la perfección lo que es Ocean. No recuerdo las veces que he ido o las noches que he pasado allí, ni cuando fue la primera vez que fui, pero sí que entre todas ellas recuerdo muy buen ambiente, mucha cercanía y muy buen trato. Como estar en casa.
“Si nos ponemos así, cuenta lo de Nochevieja“, Víctor me mira y sigue “una putada“. Alberto se echa a reír y me cuenta la historia de una nochevieja en la que se les inundó la parte de abajo del local hasta las rodillas, planta en la que están los únicos baños.
“Ahora lo piensas y fue una putada. La gente me decía que había pagado para algo. Imagina estar en nochevieja y no poder ir al baño“. Y sigue Víctor, “fue un momento jodido pero después de eso ha repetido mucha gente por el trato que recibió, de ahí es lo de que no tenemos clientes sino fans“.
Una de las cosas que me gusta de Ocean son sus paredes, todo el bar está repleto de nombres y firmas. Es muy habitual que cada noche veas a alguien con un rotulador dejando algún mensaje. Cuando voy pronto, me gusta pararme a leer cada mensaje, así que les pregunto por si ellos lo hacen.
“Alguna vez si, han escrito de todo, desde planos del local identificando mejores espacios para ligar hasta teléfonos e historias. O lo que nos pasó en los baños, una chica había llenado de pintalabios la pared con su usuario de twitter en medio. Más tarde nos dijo que la había seguido mucha gente por ello“.

En cuanto a música, desde Metallica, Deftones, Foo Fighters, Pearl Jam hasta Bruce Springsteen y The Offspring. Aunque si tienen que definir a Ocean en un grupo, ellos lo hacen con Foo Fighters pese a que Víctor haya intentado verlos dos veces y ambas hayan terminado canceladas. Se podría decir que musicalmente, Foo es la bandera del Ocean.
“Aunque también va por épocas, siempre suele ser rock pero según lo que estemos escuchando, algo de Country también nos suele molar, alguna canción famosa del momento de algún anuncio… Y también hay grupos que no nos gustan mucho, pero si alguna canción nos mola la solemos poner.“
Pese a ello, la gente no va a Ocean a bailar, aunque se podría, sino para hablar con sus amigos mientras escuchan música. Ellos coinciden en mi experiencia y es Víctor quien añade algo más a su forma de elegir las canciones, “la verdad es que aunque nosotros nos inclinamos más por el rock, vamos variando, rock con electrónica, algo más country. La gente también nos suele pedir canciones y cuando pones algo nuevo ves la reacción del resto a ver si encaja. Aunque al final siempre nos movemos en el rock/indie.“
5 años de Ocean a sus espaldas les da para mucho. Les comento que a mi parecer, el barrio ha cambiado mucho. Hace años recuerdo Malasaña como el barrio de unión para la música underground y rock de Madrid, y ahora me da la sensación que estamos atravesando un periodo de cambio. Alberto es tajante en ese sentido, “antes había locales que abrían hasta las 6 de la mañana y eran quienes tiraban un poco de la calle. Ahora ya no se puede, han cerrado muchos sitios y eso lo nota Madrid“.
Han cerrado unos y desde hace año y medio han abierto otros muchos. El estándar del barrio ya no es el de aquel rockero, de cañas y minis de cerveza sino que varía a un ambiente de gin-tonics y cocktails. Cambia el poder adquisitivo del barrio, la gente se quiere mudar para vivir en Malasaña y pese a ello, Ocean sigue siendo fiel a como era antes.
“Nosotros tampoco hemos querido cambiar la esencia de cómo era Ocean cuando nosotros veníamos a tomarnos algo. Aún así es bueno que en el barrio haya diferentes ambientes“.
Cuando me arranco a preguntarles por si les gustaría hacer algunos conciertos acústicos, Víctor suspira y Alberto me asegura que tienen muchos planes pero que la ley no les permite hacer actuaciones. “Aunque los decibelios no superen el mínimo que nos ponen. Es incomprensible que haya veces que la música esté más alta que una guitarra, pero que no se pueda acercar la cultura a los más jóvenes y hacer de Malasaña un mejor barrio“.
Ciudades como Londres, Dublín, París, Berlín, todas disfrutan de música en directo en los bares. Pequeños e íntimos conciertos acústicos que ayudarían tanto a bandas y artistas como a que el propio bar fuese más conocido.
Alberto lo tiene muy claro: “imagina los miércoles y jueves, o incluso un día como hoy, viernes de 7 a 9, un pequeño concierto acústico para 50 personas le daría mucha vida al barrio, y espero que eso cambie ahora que los menores van a poder entrar a los conciertos“.
Seguimos hablando sobre cómo esto afecta a la música, “estamos atrasados. En ciudades como por ejemplo Dublín es normal entrar a un bar y que haya alguien tocando. Es acercar la música a todos y hacer que la gente tenga cada vez más interés en ella“. Se sincera Victor, y sigue:
“Nosotros si pudiéramos, no tenemos ninguna duda que lo haríamos. No pediriamos nada a cambio, ni alquiler ni nada parecido. Incluso arreglariamos el espacio que tenemos abajo para ello“.

Si los planes de futuro les dejaran, “cogeríamos una sala, aunque con los gastos que tiene esto, me imagino una sala y es complicado“. Pese a ello, como dúo de dj’s, Víctor y Alberto ya han pinchado en discotecas como Nasty, Charada y Ochoymedio, “la de Ochoymedio fue complicada porque era puente, previo festivo, un martes o algo parecido. Y aún así conseguimos que la discoteca estuviera casi llena. Nunca olvidaré la reacción cuando pusimos Metallica y Offspring. El encargado nos dijo que íbamos muy duros.“
Entre risas, alguna que otra copa y aprovechando que hablamos de Ochoymedio, les pregunto si son muchos conocen a Ocean Rock Bar por ser el bar que antiguamente ponía un sello que te permitía entrar una hora más tarde a la discoteca. “Si es cierto que nos conocen mucho por eso pero incluso eso ha dado lugar a que muchas veces nos hayamos ido de fiesta con nuestros clientes. Las relaciones aquí son duraderas, hemos hecho muchos amigos.“
A Madrid le falta una discoteca de rock, y si ellos pudieran, no me cabe duda que lo harían. Mientras tanto, disfrutemos del Ocean Rock Bar como cada fin de semana lo hacemos, con buenos precios, mucho desmadre, en familia y hasta altas horas de la mañana.