Muse: Una década de Black Holes And Revelations

Muse

El telón se levanta en un mundo que se cae a pedazos. Las personas a su cargo están inmersas en la mentira, y en lugar de confianza, hay una sensación de miedo, inquietud e incertidumbre. La corrupción es generalizada, y la división aún lo es más. Y esto es sólo el principio. ¿Te suena? Pues eso es la portada de “Black Holes and Revelations“. Parece que Muse ya lo anticipaban, parece que ya lo sabían.

Si, el cuarto disco de Muse cumplió una década este pasado domingo 3 de julio, y tal vez, dada la descripción de la portada, tenga más sentido hoy en día que hace diez años. Parece que más que una profecía, “Black Holes and Revelations” es el responsable de todo lo que Muse ha hecho desde entonces. Fue nominado como el mejor disco de la primera década de siglo, y hoy en día, a mitad de la segunda, sigue siendo uno de los imprescindibles. Es Muse en estado puro, Muse en su momento más emocionante, Muse haciendo que la promesa llenase estadios. Un embalaje que a día de hoy es difícil de superar.

Verano de 2.006, Muse estaban en la cúspide. Habían demostrado que podían ser cabezas de cartel de cualquier festival con “Absolution” pero todavía no se habían consolidado a sí mismos como el gran super grupo de hoy en día. Les faltaba un último golpe. Si, tenían “Time Is Running Out” y “Plug In Baby” pero todavía no tenían la textura para tocar en cada escenario, por grande que fuese.

Cuando empezamos a escuchar “Black Holes And Revelations” con “Take a Bow” sabemos que es un todo o nada. Eso es lo que probablemente hizo más especial el proceso de grabación, entre Francia y Nueva York. Y funcionó, tanto que agotaron dos fechas en el mítico Wembley, el grande. Una facturación muy superior a lo que llevaban por aquel entonces. Muse tenían un plan, hacerlo más especial, un nivel superior de producción, el escenario perfecto para que Matt Bellamy fuese la estrella que es hoy en día.

En una entrevista, Matt Bellamy admitía que estaban en un punto en el que “eran bastante libres de hacer lo que querían hacer“. Con estas palabras, podríamos entender que “Black Holes And Revelations” era el disco más importante de Muse. “Supermassive Black Hole“, “Knights of Cydonia“, “Map of the Problematique“, no había ningún otro grupo que pudiera hacerles sombra. Desde la introducción de sintetizadores, trompetas y la utilización de la voz como instrumento, cada descubrimiento se puede encontrar en todo lo que hemos escuchado desde entonces. Es también la última vez que Muse realmente empujó sus limites. “The Resistance“, “The 2nd Law” y “Drones” se inclinan más por lo realizado que por lo explorado.

Y tan sorprendente como lo fue en su momento, diez años ahora, todavía lo es. “Supermasive Black Hole” es todavía, de alguna manera, una canción novedosa. “Starlight” es perfecta para los estadios en los que ahora se despliega, y Muse aún siguen terminando conciertos con “Knights of Cydonia“.

Como Matt Bellamy explica, “hay una sensación de despertar y tratar de defenderse, o es el momento de tratar de cambiarse a sí mismo y a las cosas que están sucediendo a nuestro alrededor. Creo que para mí eso es muy optimista“. En 2016, el futuro no ha parecido nunca tan sombrío. Y aún así, diez años de Black Holes And Revelations nunca serán suficientes. Muse son eternos, invencibles.

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