En honor a los 10 años de “Infinity On High” de Fall Out Boy, AltPress se han sentado con Pete Wentz para hablar de su legado. Entre otras cosas Pete deja caer que a veces la gente se vuelve tan protectora con los grupos que le gustan que a veces no les dejan conseguir el reconocimiento que merecen.
“Con ‘This Ain’t A Scene, It’s An Arms Race’ estábamos intentando hacer una canción tipo Justin Timberlake, pero salió muy rara“, se ríe. “Recuerdo que alguien en nuestra discográfica nos dijo que si sacábamos eso como single sería la última vez que saldríamos en la radio“.
Pete asegura que en cierto modo, aquello fue liberador porque a nadie le importaba la banda. “Estábamos solos“, se sincera. “Vimos la película Josie And The Pussycats y decidimos que teníamos que trabajar con quien hubiera hecho esa banda sonora. Era un punk nuevo, hecha por alguien que nunca había escuchado punk rock“.
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Pete recuerda con nostalgia aquellos años. “A veces ayuda tener a alguien fuera de esa cultura. Nuestro grupo siempre ha estado a favor de la inclusión y haber traído a alguien que tiene una meta parecida pero que lo lleva a cabo de una forma totalmente diferente. No queríamos hacer lo mismo que From Under The Cork Tree“.
En cuanto a lo más importante de aquella etapa, Pete recuerda la perspectiva. “Una gran parte fue intentar hablar sobre cosas con las que la gente no se sentiría representada, así que el hecho de que alguien se sintiera representado con esto fue algo muy grande“.
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