
Entre una introducción y un outro de nombres bastante llamativos, “Il Malocchio Si Apre” e “Il Malocchio Si Chiude” hay 30 minutos de pura energía y experimentación, como si cogieses a Marmozets y los mezclases con la melodía de Creeper y la energía de Cancer Bats. 11 cortes heavies y coherentes entre los que sobresale el single “Death Before Disco“, la más representativa de un sonido que en líneas generales nos va a ofrecer a la vocalista Nikki Brumen desgarrándose entre melodías.
Sus palabras golpean con fuerza y se combinan con un telón musical bastante amplio, con el toque emo-punk por bandera intercalado con ráfagas de furia. El riff de “Silver“, el frenesí de “Intimate Me“, el retumbar de “Blood Moon” y el punky bailable de “Year Of The Dog“. Una fusión de sonidos extremos y accesibles que hace que “Black Wash” no se haga repetitivo e incluso incite a repetir su escucha.
“Black Wash” es uno de los lanzamientos de debut más triunfantes y emocionantes del año. una banda que sin duda alguna hay que tener en el radar durante los próximos años. Como siempre, un siguiente trabajo confirmará su propuesta o hará que caigan en el olvido. Después de “Black Wash” esperamos que sea lo primero.