Viva Belgrado, mismo río, diferente cauce

Hay grupos cuya evolución puede explicarse como una línea recta. Viva Belgrado, en cambio, han avanzado abriendo caminos que en ocasiones parecían incompatibles entre sí. La crudeza emocional de ‘El invierno‘ y ‘Flores, Carne‘, el carácter expansivo de ‘Ulises‘, la apertura de ‘Bellavista‘ y la libertad de ‘Cancionero de los cielos‘ describen la historia de una banda que nunca ha querido convertirse en una repetición de sí misma. El grito y la energía sigue, pero ya hace tiempo que dejó de ser su único lenguaje posible.

Sus primeras canciones encontraron una identidad muy reconocible en el encuentro entre el screamo, el post-hardcore y los desarrollos instrumentales del post-rock. Había una necesidad casi física de expulsar las emociones. Con ‘Ulises‘ consolidaron esa fórmula, pero también comenzaron a demostrar que la intensidad podía construirse de otras maneras. Después llegó ‘Bellavista‘, el momento en el que empezaron a mirar hacia el rock alternativo, el pop y el shoegaze.

Cancionero de los cielos‘ confirmó que no se trataba de un experimento puntual. Sintetizadores, estructuras más directas, melodías limpias, una ranchera, ritmos cercanos al drum and bass y elementos de la música popular andaluza convivían con la agresividad habitual del grupo. Para algunos seguidores, aquella apertura podía interpretarse como un alejamiento de sus raíces. Sin embargo, quizá la verdadera traición habría sido continuar grabando el mismo disco durante quince años. Viva Belgrado conservan su identidad porque siguen buscando nuevas formas de expresar una emoción reconocible, no porque mantengan intacto un género.

Esa evolución musical también ha coincidido con una transformación humana. La salida de Pedro Ruiz y la incorporación de Jaime Acosta abrieron un primer relevo. Más tarde, Ángel Madueño dejó el grupo después de casi catorce años y su lugar al bajo fue ocupado por Cris G. Sánchez. La formación actual la completan Cándido Gálvez y Álvaro Mérida. El propio Cándido ha descrito esta etapa como una especie de Viva Belgrado 2.0, siendo él el único miembro fundador que permanece.

Y aquí está otro punto importante porque los cambios de formación suelen presentarse como una nota secundaria, pero afectan inevitablemente a la manera de componer, ensayar, discutir y tomar decisiones. Una banda no es solamente un nombre o la voz de quien canta. También es la relación que se establece entre varias personas. Cuando algunas se marchan y otras llegan, cambia la química, aparecen influencias distintas y se modifica el equilibrio interno. El reto consiste en aceptar esa transformación sin convertir el proyecto en una imitación de lo que fue.

Los tres adelantos de ‘Mientras el Guadalquivir fluye y fluye y fluye‘ (23.10.2026) muestran las distintas caras de esta nueva formación. ‘Un andalucito más‘, su debut en estudio, es una canción oscura, directa y contundente que recupera la agresividad del grupo desde una estructura más inmediata y con el imaginario andaluz en el centro. ‘Súper futuro‘, por el contrario, es una de sus composiciones más luminosas y accesibles, con guitarras limpias, mellotron, una guitarra de doce cuerdas y una maqueta inicialmente cercana al shoegaze que Ricky Falkner y Jordi Mora llevaron hacia un terreno próximo a The Cure, Turnover o Wild Nothing. Su mirada hacia los años perdidos no elimina la esperanza, especialmente cuando Cándido canta “el futuro te persigue hasta el final”. Por último, en lo relativo a adelantos, ‘Menquitofla‘ parte de una progresión flamenca en mi mayor trasladada a un compás de 5/4, continúa el acercamiento iniciado en ‘Un collar‘ y ‘El Cristo de los Faroles‘, y convierte la amistad en una celebración hipnótica. La canción cuenta además con la única colaboración del disco, la de Alain Johannes, quien grabó desde Chile varios arreglos y un solo de guitarra.

La forma en la que nacieron estas canciones también dice bastante sobre el momento actual del grupo. ‘Súper futuro‘ terminó alejándose de su planteamiento original durante la grabación, mientras que la participación de Alain en ‘Menquitofla‘ ni siquiera estaba prevista. Fueron Ricky y Jordi quienes percibieron que su forma de tocar podía encajar con la armonía de la canción. Viva Belgrado parecen más dispuestos a escuchar miradas externas y a permitir que las composiciones cambien durante el proceso, aunque el resultado se aleje de la primera idea.

Resultaría demasiado sencillo atribuir cada cambio sonoro únicamente a las nuevas incorporaciones. La banda ya llevaba años expandiendo su música y cuestionando sus propios límites, pero la formación actual parece haber acelerado el proceso. Han conseguido terminar un nuevo álbum menos de dos años después de ‘Cancionero de los cielos‘, algo que no lograban desde 2016. La entrada de nuevas personas no ha borrado su historia, pero sí parece haber aportado otras sensibilidades y una manera distinta de enfrentarse a las canciones.

Los adelantos tampoco señalan una única dirección. Hay oscuridad, melodía, experimentación rítmica, raíces andaluzas, melancolía y celebración. Esa diversidad dibuja una banda menos preocupada por demostrar a qué escena pertenece y más interesada en descubrir hasta dónde puede llegar. Su identidad ya no depende de repetir un sonido, sino de conservar la tensión emocional que conecta todas esas posibilidades.

El título ‘Mientras el Guadalquivir fluye y fluye y fluye‘ funciona así como una metáfora. El río continúa pasando por el mismo lugar, pero el agua nunca es la misma. Viva Belgrado conservan un cauce reconocible, aunque las personas, las influencias y las canciones que circulan por él hayan cambiado. Su mayor riesgo ahora no es sonar diferentes, sino que la búsqueda de accesibilidad termine suavizando demasiado las tensiones que siempre hicieron especial al grupo. Pero arriesgarse a cruzar esa frontera parece más coherente que refugiarse en una versión domesticada de su pasado. Si una banda continúa sonando igual después de perder miembros, sumar nuevas voces y atravesar quince años de vida, ¿podemos decir realmente que sigue viva?

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