Crónica: The Damned Things, Protest The Hero y Days Of Heroes en Madrid

15 de Junio de 2011
Sala Heineken, Madrid
The Damned Things / Protest The Hero / Days of Heroes

A gusto personal creo que estamos teniendo un año bastante bueno en lo que a conciertos se refiere. Digo esto porque a estas alturas, mitad de año, me resultaría muy difícil poder decantarme por cual es hasta ahora el concierto del año, aunque una cosa si tengo clara, y es que pese al mal sonido de la sala Heineken, el vivido el pasado miércoles es un serio candidato a ello.

Por varias razones, el primer show de los locales Days Of Heroes, ex Avenues & Silhouettes entre otros, la cosa promete. Lo segundo, la vuelta a nuestro país de una banda muy querida, los canadienses Protest The Hero van sumando adeptos que no dudan un instante en pagar inclusive un elevado precio de entrada para verles a ellos solos. Por último y no menos importante, la presencia del descrito como supergrupo, miembros de Fall Out Boy, Anthrax y Every Time I Die juntos sobre un escenario presentando como The Damned Things su primer largo titulado “Ironiclast”.

Como era de esperar, Days Of Heroes fueron los primeros en descargar sobre el escenario de la Heineken un concierto muy completo y entretenido, quizá algo falto de fuerza en algunos momentos, pero eso son aspectos que el cuarteto logrará cuando vayan cogiendo más tablas. Sus temas, muy elaborados pese a su precocidad, suenan muy frescos y variados, desde el lado más rockero hasta el más tranquilo inclusive. Entre ellos tengo que destacar las nuevas composiciones, más potentes que las del EP. En general, como primera toma de contacto, muy notable, Days Of Heroes prometen hacernos disfrutar así como darnos más hits, aparte de su Run Away, tema que provoco los primeros headbangings de la noche.

Los siguiente fue una gran ovación para recibir a Rody Walker y los suyos, Protest The Hero pisaban de nuevo España para presentar un talentoso e increíble “Scurrilous”. No tengo nada que achacar al quinteto y salvo lo estático que permanecen sobre el escenario y un corto repertorio de cincuenta y cinco minutos, no hay pega alguna. Los guitarristas Tim y Luke hacen posible lo imposible y tras la solidez que aportan Moe y Arif se esconde un sinfín de solos y detalles que el público no duda en agradecer.

Aunque no sé si fue mi percepción pero en lo que a público respecta me lo encontré más parado que como me imagine en un principio, no sé si debido a lo asombrados por los detalles técnicos de la banda, costó entrar en el juego que Rody proponía entre canción y canción. Solo en Blindfolds Aside, Sequoia Throne y en la aclamada Bloodmeat pude ver algún que otro pogo. Impecable en general, la pena es lo escaso de su repertorio y la falta de algunos temas como No Stars Over Bethlehem. Para concluir, el quinteto se retiro dando las gracias con Sex Tapes. Ojala no tarden mucho en volver con un repertorio largo y en condiciones.

Tras Protest The Hero, me llamo la atención el gran vacío que se hizo en la zona central de la sala durante unos minutos, y como al público, entre los que me incluyo, le costó entrar en la dinámica del combo de músicos. Que no es que lo hagan mal, pero note un comienzo de The Damned Things un poco descafeinado hasta que hicieron sonar Handbook for the Recently Deceased como la tercera de su repertorio. A partir de ahí pude ver a un grupo totalmente distinto, más animado y entrado en calor, y que pese a la no presencia de Ian Scott por motivos familiares, tuvo que volver a Estados Unidos por el nacimiento de su primer hijo, supo desenvolverse y demostrar su valía. El ex Fall Out Boy Joe Trohman y en especial Rob Caggiano hicieron disfrutar a los que allí se encontraban practicando el air guitar, Mención para Fazer, versión de Quicksand. Como resumen de los americanos, no me cabe duda de que es cuestión de tiempo que sus potentes riffs y su gancho hard rockero encandile a los fans más devotos del hardrock o rock moderno, como quieran llamarlo.

Para concluir, tras sus actuaciones me sorprendió y me pareció digno de admirar que miembros de bandas que han actuado en grandes festivales y salas tomen unos minutos para vender su merch, firmar autógrafos muy amablemente a todo aquel que se lo pidiera y conversar largo y tendido con sus fans. Es algo que me encanta y dice mucho de la cercanía y agradecimiento de una banda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo de las cookies

Solo queremos las cookies para ver qué contenidos interesan más en Google Analytics. Nada de almacenar datos personales, no nos va esa movida.
Total
0
Share