21 de Octubre de 2012
Sala Ritmo & Compás, Madrid
Caspian / Jardín de la Croix / Sonnöv
Organizaba: Noma Records
Por fin, tras años de espera y después de perderme su anterior visita a España, pude ver a Caspian en directo. El resultado no podía ser otro que satisfactorio, y pese a alguna que otra pega en cuestión de repertorio – He de admitir que en este sentido siempre espero más -, lo vivido en Ritmo & Compás podría estar perfectamente descrito como uno de los mejores conciertos del año. Por muchos aspectos, entre otros las bandas que abrían para los de Beverly (Massachusetts), dos bandas locales que demostraron el alto nivel que tienen los nuestros, si bien Jardin dela Croix son ya unos conocidos en la escena y siempre es un gusto enorme ver y escuchar lo que hacen y sobretodo cómo, a Sonnöv apenas les conocía pero que ya llevan tiempo dando guerra, e incluso ya tocaron con Caspian en su anterior visita.

La noche comenzaba muy bien, y me digo a mi mismo de apuntarme el nombre de Sonnöv para echarle un vistazo en casa. Los siguientes, con un estilo bien diferente al resto, fueron los ya citados Jardin dela Croix, otro concierto técnicamente impecable para estos chicos a los que yo siempre he descrito como una mezcla entre Protest The Hero y Toe. Sus composiciones tienen ese gusto a math rock progresivo con toques de jazz. Para el recuerdo quedan temas tan dinámicos y flexibles como “Blacksnout Seasnail”, que si bien tiene un inicio muy del genero, se transforma completamente ofreciendo una bocanada de aire fresco a una acalorada Ritmo & Compás que espera con impaciencia la salida de los americanos. Lo dicho, un placer volver a pasear por el jardín sonoro de esta formación, que por cierto, sonó más compacta que sus predecesores.

A estas alturas tengo que citar que el repertorio, pese a variado, no deja de estar centrado en su último trabajo, del que sonaron cinco temas si no recuerdo mal, de ahí lo que he citado anteriormente como pega, no sé como se pudieron dejar por el camino “La Cerva”, pero bueno, cosas de gustos supongo. El caso es que hubo momentos para todo, incluso para la calma con Jamieson sentado mientras sonaba increíblemente bien “Fire Made Flesh”. Sincronización perfecta entre tres guitarras que saben cuando y que tiene que hacer, Caspian podrían ser descritos perfectamente como el huracán que paso aquella noche por Ritmo & Compás, una muestra de energía que dejan temas más clásicos como “Some Are White Light” o “Moksha”, imprescindible. Para el final que mejor que “Sycamore” con todos los miembros en la batería confirmando el buen estado de Caspian y que sin duda son lo que son, una banda de sobresaliente.