Architects

Architects – For Those That Wish To Exist

architects - for those that wish to existDespués de escuchar todos y cada uno de los singles del noveno álbum de Architects, estaba ansioso de escucharlo en su conjunto.

For Those That Wish To Exist‘ supone lo primero que podemos escuchar de Architects en casi tres años, desde que en 2018 publicasen ‘Holy Hell‘, su primer lanzamiento sin el guitarrista principal Tom Searle, miembro fundador y compositor principal del grupo, que falleció dos años antes tras una batalla privada de tres años contra el cáncer.

Holy Hell‘ estuvo plagado de pérdida y vulnerabilidad, con composiciones que proporcionaron una catarsis muy necesaria para enfrentar y superar las emociones de dolor y desesperación. Pero, quizás lo más importante, temas como ‘Mortal After All‘, ‘Royal Beggars‘ y el elegíaco ‘A Wasted Hymn‘ insinuaban la trayectoria futura del grupo.

A lo largo de sus casi veinte años de carrera y su extenso catálogo anterior, Architects han experimentado cambios rápidos y drásticos. Compara una canción de ‘Nightmares‘ de 2006, su debut en el mathcore, al lado de una de sus canciones más recientes, y el contraste es realmente marcado.

Ya se ha hablado mucho sobre la gran cantidad de los singles de ‘For Those Who Wish To Exist‘, las guitarreras, cañeras y pesadas de ‘Animals‘ y ‘Black Lungs‘, más clásicas al sonido de la banda en los últimos años, el melódico trasfondo y el amplio arco orquestal de ‘Dead Butterflies‘ y la trepidante balada ‘Meteor‘.

Juntas forman un abanico de sonidos que hacen impredecible imaginar cómo serán los próximos años del quinteto de Brighton. Los hay quienes tienen la mente abierta y curiosidad por ver dónde llevará esta nueva dirección, y otros, en cambio, son más reacios a aceptar el cualquier cambio que les saque de la forma metalera de ‘Lost Forever // Lost Together‘ de 2014.

Una vez más, este es otro concepto que Architects conocen e interpretan demasiado bien. La recepción de la crítica y de los fans también se dividió en ‘The Here and Now‘ de 2011, el cuarto álbum con tintes post-hardcore del grupo. La música, al igual que la historia, tiene una forma de repetirse. Los patrones cambian tan rápido como vuelven, y la evolución es, en última instancia, una bestia extraña e inconstante. Era solo cuestión de tiempo antes de que Architects sintieran la necesidad de cambiar una vez más.

Dicho esto, no es que ‘For Those Who Wish To Exist‘ sea completamente diferente, sino que complementa lo enérgico y cañero de su sonido pasado con mucha melodía, sonidos pesados, de mucho volumen, y sintetizadores que aportan profundidad. ‘Do You Dream Of Armagedon?‘ abre con ese sonido electrónico y una atmósfera arremolinada antes de pasar de cabeza al riff de guitarra sincopado de ‘Black Lungs‘. Aquí, el registro limpio indomable del vocalista Sam Carter se presenta directo, sin rodeo alguno.

Con una introducción y un perfil sonoro extraídos directamente de la era ‘Meteora‘ de Linkin Park, ‘Giving Blood‘ utiliza un pegadizo coro a doble tiempo para darle al álbum una sacudida de intensidad antes de dar paso a la ambiciosa ‘Discourse is Dead‘, una sacudida de metalcore con una épica sección de cuerda entre gritos de rango medio y riffs entrecortados y aplastantes. Architects han vuelto en la mejor forma posible. ‘For Those Who Wish To Exist‘ puede salir por el lado metalcore para estallar en estribillos totalmente melódicos y pegadizos.

En lo que respecta al apartado lírico, Architects siempre han utilizado sus convicciones ideológicas como un trampolín temático, y ‘For Those Who Wish To Exist‘ no es una excepción. Sobre la trascendente ‘Dead Butterflies‘, el grupo adopta un enfoque más personal con una triste meditación sobre la felicidad. Rodeado de exuberantes cuerdas y una instrumentación brillante que te pone los pelos de punta, Sam Carter canta con delicadeza: “The flower that never blossoms is quickly forgotten / It must be gold if it’s glistening“.

En otra parte, ‘An Ordinary Extinction‘ y el golpetazo de ‘Impermanence‘ escupen veneno contra las nociones de apatía comunitaria, esta última agregando los guturales de Winston McCall de Parkway Drive justo para dar paso a las melodías sombrías e inquietantes de ‘Flight Without Feathers‘, otro de los momentos destacados del álbum.

Sin embargo, no todas las colaboraciones y adaptaciones suenan bien. Canciones como ‘Little Wonder‘ con Mike Kerr de Royal Blood y ‘Libertine‘ tienen un toque más seco e intrascendentes. Ambas se desarrollan como poco más que simulacros sónicos de segundo orden, copias de copias, que intentan extraer de la misma fuente de metal alternativo de Linkin Park que Bring Me The Horizon comenzó hace una década.

Las cosas mejoran ligeramente con el disonante ‘Goliath‘, reforzada por aplastantes pasajes pesados ​​de los guitarristas Josh Middleton y Adam Christianson, junto con el envidiable talento de Dan Searle. Todo ello luciendo con los gritos del vocalista de Biffy Clyro, Simon Neil. Una grata ráfaga de emoción que eclipsa ‘Demigod‘ y ‘Meteor‘. La grandiosidad acústica de ‘Dying Is Absolutely Safe‘ cierra un álbum diferente, variado, lleno de enormes recursos a los que costará acostumbrarse.

Con quince canciones y una hora de duración, ‘For Those Who Wish To Exist‘ es un álbum que se consume y digiere mejor en movimientos, con agrupaciones que fluyen, refluyen y resuenan con el propósito más grandioso del álbum. Es un disco que seguramente alejará a algunos fans, pero con suerte inspirará a otros. En última instancia, sin embargo, demuestra que Architects siguen evolucionando comprometidamente a traernos un futuro mejor trascendiendo las limitaciones del género.

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