Movements – Happier Now

Movements

Desde que comenzaron, Movements han utilizado sus canciones para acompañar el proceso de crecer como personas. La frustración juvenil de ‘Feel Something’, el dolor de ‘No Good Left to Give’ y el romanticismo agridulce de ‘RUCKUS!’ han seguido la evolución personal de Patrick Miranda. En ‘Happier Now’, la banda entra en una etapa más adulta, pero descubre que madurar no significa haber encontrado todas las respuestas.

El título del disco contiene su principal contradicción. Patrick intenta convencerse de que ahora es más feliz, aunque al mirar hacia dentro reaparecen sentimientos que creía superados. ‘Happier Now’ no habla de alcanzar un estado definitivo sobre estar bien sino de aprender a convivir con las dudas, aceptar el paso del tiempo y seguir adelante incluso cuando uno todavía no entiende completamente lo que siente.

‘Pulse’ abre el disco y presenta esa búsqueda desde una atmósfera contenida antes de que ‘Dissolve Me’, una de mis preferidas, eleve el ritmo, tiene movimiento, melodía y uno de esos estribillos capaces de quedarse desde la primera escucha. Es uno de los temas más inmediatos del álbum y reúne muchas de las cualidades que definen a Movements y lo que recordamos desde que empezaron hace 10 años con ‘Outgrown Things‘. Guitarras capaces de crear espacio, una sección rítmica dinámica y una interpretación de Patrick que se mueve entre la vulnerabilidad y la urgencia.

‘Everything Is Fine’ utiliza su título como una mentira repetida para ocultar la ansiedad, es un tema más tranquilo y melancólico, clásico Movements en cuanto a atmósfera, mientras que ‘Happier Now’ es más cruda y directa, incluso más próxima al punk-pop al inicio, transformando líricamente la supuesta felicidad en una pregunta. Porque hablando de lo lírico, en estas canciones la banda evita caer en el sufrimiento sin salida de sus primeros trabajos. Sigue habiendo tristeza, pero también aparece una mirada más consciente sobre el tiempo, las decisiones y la necesidad de continuar viviendo. Y eso, sin duda, se refleja en la madurez musical.

‘Flowerbed’ encuentra cierta belleza en la persona en la que uno termina convirtiéndose y aporta algo de luminosidad. Después, ‘Back in My Ways’ devuelve el disco a un lugar más melancólico y pausado. Ambas completan una primera mitad especialmente inspirada en la que Movements combinan la sensibilidad de sus comienzos con la seguridad melódica que han adquirido durante los últimos años.

El breve interludio ‘Spellbound’ divide el álbum y abre una segunda mitad que mantiene el nivel instrumental y emocional, aunque empieza a hacerse más parecida en su conjunto. No es que las canciones pierdan calidad, sino que comparten demasiadas texturas, intensidades y formas de construir los estribillos. La escucha continúa a la altura, pero a mi me resulta menos sorprendente y cuesta conectar con cada tema de manera individual.

‘Ill at Ease’, ‘Everyone I’ve Ever Been’, ‘Fragile Hands’ y ‘Separate’ profundizan en la misma conversación interna sobre crecer, cambiar y aceptar aquello que no puede resolverse. Todas tienen momentos interesantes, especialmente en las interpretaciones de Patrick y en el trabajo de guitarras, pero escuchadas de forma consecutiva terminan mezclándose dentro de un clima demasiado uniforme.

La excepción es ‘Live by the Sword’, uno de los grandes temas del disco. La otra junto con ‘Dissolve Me‘ que más me gustan. Su sonido más directo, diferente y enérgico rompe la dinámica de esta segunda mitad. Hay más tensión y una agresividad que evita repetir el tono de las canciones anteriores. Aparece justo cuando ‘Happier Now’ necesita un cambio de dirección y demuestra lo bien que funciona Movements cuando introduce contraste dentro de su identidad.

Y es que a pesar de esa sensación de uniformidad, ‘Happier Now’ es un gran disco. Su primera mitad contiene algunas de las canciones más completas que ha escrito la banda y ‘Live by the Sword’ sobresale como un golpe de energía dentro del tramo final. Quizá no mantenga durante todo el recorrido el impacto de sus primeros temas, pero sí presenta a unos Movements más maduros, capaces de mirar hacia atrás sin intentar repetir su pasado.

La felicidad que propone el título nunca llega a sentirse como un destino final o definitivo sino que es más bien la aceptación de que crecer consiste en continuar el camino con preguntas que quizá nunca tengan respuesta. Movements han cambiado con Patrick y ‘Happier Now’ captura ese momento con emoción, grandes canciones y una segunda mitad que habría ganado fuerza con algo más de variedad.

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