Amplifier
8 de Mayo de 2013
Rockitchen, Madrid

Empezando por Charlie Barnes, encargado de abrir la noche ante poco más de una veintena de personas. Al joven británico ya se le podía escuchar calentar su potente chorro de voz minutos antes de aparecer en la pista. A mi lado escucho “¿Este es el telonero?”, la sorpresa inicial se fue transformando poco a poco en sonrisas y conexión, de tal punto que el propio Barnes se lanzó a hablar un poco “Desde aquí veo muchas caras sonrientes, espero que lo esteis pasando bien. Es mi primera vez en España y está bien”. Y es que, él solo se basta con ayuda de unos pedales que graban toda clase de sonidos para transmitirnos una propuesta trabajada, y si su meta era que al menos al llegar a casa alguien le prestase algo de atención por redes sociales, en mi caso, lo ha conseguido.
Tras él les llega el turno al cuarteto de Manchester con el propio Charlie como miembro de apoyo. Con Sel a la cabeza, algo más fríos de lo que les recordaba, y aún usando la vestimenta de su anterior trabajo, de negro con la corbata del “pulpo”, abren el concierto con “Mary Rose”, tema que cierra su ultimo trabajo, para seguir con “The Wave” y “The Wheel”. Las luces cambian de color rápidamente y solo nos dejan ver siluetas de una banda que ha arrancado de una forma impecable.
El sentimiento frío de los primeros instantes se marcha por completo cuando en el escenario solo puedes ver concentración, tal que no es hasta el sexto corte, “Motorhead”, de su primer largo, cuando Neil Mahony, bajista, aprovecha un cambio de afinación para dirigirse al publico con un “¿Estáis todos bien?”. La respuesta es unánime y un agradecido aplauso hace eco en la sala como previo a uno de los hits de “The Octopus”, suena “Interstellar”, donde Sel juega con la textura de sus canciones entre más de una veintena de pedales (Veinticinco llegué a contar para él solo).
Todo esta sonando a la perfección, y para mi sorpresa la banda ha decidido que el repertorio lo formen más temas viejos que nuevos, de hecho diría que fueron mayoría las del primer álbum, “UFOs”, uno de los más aclamados, “Old Movies”, con un Sel Balamir cada vez más suelto, hasta el final de “Neon”. En definitiva, toda una puesta en escena impecable, cañera y sentimental al mismo tiempo. Amplifier son de esos grupos que gozan de unas texturas únicas que solo ellos saben transmitir en directo.