Crónica: Biffy Clyro y City And Colour en Manchester | The Backstage

Crónica: Biffy Clyro y City And Colour en Manchester



Biffy Clyro / City & Colour
25 de marzo de 2013
MEN Arena, Manchester

Quisiera empezar la crónica de lo que fue este maravilloso concierto, dejando claro el contexto en el que se dio, y es que no tiene nada que ver la imagen que se tiene de Biffy Clyro en España con la que tienen los ingleses. Desde hace varios años, los escoceses llenan estadios como el Manchester Arena (con capacidad para 23.000 personas) casi desde la primera semana de salida a la venta de sus entradas. En España, aun tendremos que esperar unos cuantos años hasta que veamos algo así. Le pasó a Muse, así que no veo imposible que le pase a Biffy Clyro también. La idea de resaltar esto tiene la única intención de aclarar la tremenda expectación que se tenía del concierto y como fue el desarrollo del mismo.

La cita se presentaba más interesante si cabe debido a los acompañantes de lujo que eligieron los escoceses. City & Colour, capitaneado por el ex-guitarra y vocalista de Alexisonfire, Dallas Green, fueron los encargados de calentar aquella fría noche mancuniana. Probablemente fuese de los pocos que esperaba con ansias la actuación del canadiense, ya que apenas había entrado para el momento de su concierto una tercera parte de los espectadores. Su media hora de tranquilo folk rock parecía adormilar a la gente, prueba de ello fue que en ocasiones se escuchaba más sus voces que a los propios músicos pero en fín, no es algo que no se haya visto nunca en un concierto. Fuera aparte de la actitud del público, a los pocos que prestábamos atención nos dejo boquiabiertos con su espectacular voz en temas como la preciosa “We Found Each Other in the Dark” con la que abrieron su actuación, “Waiting” , “Sorrowing Man” o la versión acústica del tema de Alexisonfire “Happines by the Kilowatt”. 30 minutos que nos supieron a poco pero aun así nos alegramos de poder haber visto a un artista que por el momento se resiste a pisar la Península.

Se iba acercando la hora del concierto y los técnicos se apresuraban en dejar todo bien preparado tras una extensa lona que nossimon impedía ver el escenario al completo. No podía ser de otra forma, puntualidad inglesa y a la hora prevista saltaba en solitario Simon Neil al escenario con un acorde de órgano de fondo, acercándose al micro e interpretando las primeras líneas de “Different People”. La cosa prometía, la gente ya estaba como loca y más cuando al mismo tiempo que entraban el resto de instrumentos, la lona caía y podíamos ver en todo su esplendor el original fondo presidido por un árbol deshojado partido en dos de cuyas raices “nacían” los escoceses. En las primeras filas, los empujones y bailoteos propios de cualquier concierto de rock ya eran visibles, no tanto en las gradas, ya que éramos sólo unos pocos los que nos habíamos puesto de pie desde el primer acorde. Tuvo que ser el propio Simon el que pidió a todo el mundo que “levantara sus culos del asiento”. Quizá el hecho de ser lunes hizo más comprensible la pasividad de la gente.

“That Golden Rule” y “Sounds like Ballons” siguieron sin descanso el ritmo del concierto por si a alguien le daba por dejar de mover la cabeza. En general, como era de esperar, fue “Opposites”, su recién estrenado álbum, el que más representación tuvo aquella noche. No obstante, no faltaron alusiones a sus orígenes, de los cuales rescataron uno de sus primeros hits, la inesperada “Justboy” que personalmente me puso los pelos de punta con ese final desgarrador. Sorprendido me quedé también con la interpretación de la cruda “A Day of…” aun sin forzar los desgarradores gritos que caracterizan al corte o con “There’s no such a thing”, dos temas que para nada me esperaba aquella noche.

Sin duda las canciones más coreadas fueron las de su anterior disco “Only Revolutions” y el reciente “Opposites”, no obstante algunos temas no conectaron tan bien con el público, como fue el caso de “Spanish Radio” que en mi opinión no es una composición de directo. Pasaban los minutos y los clásicos como “Living is a Problema because Everything Dies”, “Glitter & Trauma” o “Who’s got a match?” siguieron apareciendo entre pequeños momentos de intimidad en lo que el vocalista se presentaba en el escenario en solitario para interpretar bajo la única luz de un foco “Machines” o “God & Satan”, canciones que prácticamente el Manchester Arena en su totalidad corearon a la vez.

Con la alegre “Picture a Knife Fight” y “The Captain” dijeron que se despedían, a pesar de que todos allí sabíamos que aquello no se había acabado todavía y tras un pequeño bis, resurgieron (literalmente) en lo más alto del escenario para enmarcarse en la recta final del concierto con la electrónica de “Skylight”. Y yo pensaba, y “Stingin Belle? no puede ser que se la dejen, y efectivamente fue junto a la apoteósica “Mountains”, al igual que hicieron en su gira pasada,  con lo que cerraron dos horas exactas del mejor espectáculo de rock de estadio que se puede ver en estas fechas. Espero que este espectáculo se pueda disfrutar el próximo otoño en España aunque sea en salas más pequeñas, pero lo de estos tres escoceses es algo único.

Os dejamos a continuación lo que fue el set list para escuchar a través de Spotify:


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Editor y coordinador de contenidos en keepanopenmind.es, a los 22 años aparcó la guitarra para dejar de crear música y empezar a escribir sobre ella.
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