2 de Noviembre de 2010
Sala La Riviera, Madrid
Crystal Castles
Entramos a la sala minutos antes de la actuación de los de Toronto, sintiendo mucho perdernos la propuesta de Fuzzy White Casters, desconocidos para nosotros, pero de quienes teníamos muy buenas referencias. Todo se retrasa, y aprovechamos para intentar encontrar un sitio tranquilo, pues estábamos avisados de que Crystal Castles no era un concierto cualquiera. Alice Glass dejo muestras de ello, se transforma cuando sube al escenario, se vuelve ida, llena de energía, sobre todo en temas como “Baptism”, que sonó de primeras mientras se lanza al público, que disfruta cada momento entre pogos, empujones y saltos durante una primera parte intensa y difícil de olvidar. Ethan se esconde, se apoya en la batería para dejarnos la sensación de estar recibiendo golpes, salvo que estos no duelen y nos incitan a bailar, a estallar, a movernos mientras Alice hace de las suyas, no solo muy cerca de las primeras filas sino entre todo el público, provocando el delirio y la locura. Grita, salta, encandila a los más seguidores; no para ni un segundo, dejando muestra de una infinidad de sonidos vocales en temas como “Alice Practice”, “Courtship Dating” o “Doo Beer”.
Y aunque parezca sencillo me estoy dando cuenta mientras escribo de que es muy difícil expresar mediante palabras lo vivido, la explosión de adrenalina que genera el dúo convertido en trío al directo, no solo musicalmente sino visualmente es una sensación extraña, la potencia de sus riffs y bases se mezcla entre flashes lanzados hacia el publico para crear un producto capaz de enloquecer. Hay que vivirlo, Crystal Castles dejan constancia de que merece la pena, aunque quizá la única pega sea el cierre de concierto con “Yes No” pues pese a que suene muy llena personalmente creo que hay otros temas que podrían machacarnos mejor. Alice, Ethan y Christopher se despiden como se presentaron, entre una nube de ruido, el publico sin embargo de despide con mejor sabor del que llego.
Buena reseña. Lo que dices es cierto, es muy difícil describir lo que se siente en esos momentos. Yo aún no he encontrado las palabras.