Danko Jones
15 de Mayo de 2013
Sala Arena, Madrid
Organizaba Mercury Wheels

Pero antes de que la Sala Arena se fuera llenando poco a poco y con mucha tranquilidad, les llegó el turno a Bombus, una formación de stoner rock sueca, con mucha entrega y puesta en escena, alejada del rock clásico de Danko Jones pero que sirvió de entrada perfecta para calentar a un reservado publico. Y eso que sus canciones tienen esa dosis de rapidez y energía que las hace accesibles a un oido acostumbrado a guitarrazos. Media hora en la que entre otras canciones interpretaron “Raised By Pigs”, “Biblical” o “Into The Fire” entre globos de colores y amigos que salieron al escenario disfrazados. Peculiar y llamativo ante todo.
Tras ellos, escasos minutos pasadas las nueve de la noche, les llegaba el turno a los de Ontario, con una puesta en escena diferente a la de otras veces, luces muy estáticas y unos cañones de luz a pie de escenario, Danko Jones y los suyos comenzarían fuerte con “Had Enough”, “Play The Blues” y “Sticky Situation”. Un arranque lleno de energía, cortado tan solo por los gritos del publico, ya clásicos, de “Dan Cojones” y los largos discursos del simpático músico. Porque hay que tener bien claro que cuando se va a un concierto suyo, se hace para además de escuchar una buena dosis de rock and roll, reírse de sus bromas con la horchata que le ofrecen desde el publico y las más surrealistas conversaciones.
Todo parece idílico, tanto que termine dando las gracias una y otra vez a “Madrid Rock City”, animando e calentando el ambiente previo a otras canciones como “First Date” o “Sugar Chocolate” entre otras, previo a uno de sus hits como es “Baby Hates Me” antes del golpe de autoridad que registra “Full Of Regret”, cantada a pulmón por todo un entregadisimo publico, que como acostumbra, le hizo sentir como en casa.
“Lovercall”, “Conceited”, “Cadillac”, “I Believe In God”, se fueron sucediendo los temas hasta un combo de bises formado por “I Think Bad Thoughts” y “Legs”, cerrando con su mejor tema, “Mountain”, recordando a los músicos ya fallecidos, como el reciente Jeff Hanneman de Slayer.