Crónica: Dcode Fest 2013

Dcode Fest: Franz Ferdinand / Vampire Weekend / Amaral / Foals / Love Of Lesbian
Sábado 14 de Septiembre de 2013
Campus de la Universidad Complutense de Madrid

Dcode Fest celebró el pasado 14 de Septiembre una tercera edición con la novedad de concentrar todo su cartel en una sola jornada en el que habia grandes nombres internacionales como Franz Ferdinand, Vampire Weekend y Foals, intercambiandose protagonismo con lo mejor de nuestro indie rock como Love Of Lesbian y Amaral, por mucho que este último nombre les pese a muchos. Y es que Madrid pedia a gritos un festival veraniego a la altura de los que tenemos por la costa mediterranea, y Dcode lo confirma con creces vendiendo semanas antes todas las entradas, alrededor de unas 25.000 según fuentes oficiales de la organización. Un público, en su mayoria joven, que pone con Dcode el fin del verano y el inicio del curso, de ahí que la fecha de Septiembre sea la idonea, por asistencia y por disfrutar de una temperatura más agradable que durante aquella primera y calurosa edición.

L.A.L.A.

Nacional

En cuanto al plano musical, hay que destacar el buen nivel del producto nacional, desde Fuckaine y Varry Brava, encargados de abrir cada uno de los escenarios principales poniendo un poco de ritmo y baile a la tarde. Pasando por el buen momento de forma de Izal, suya fue la primera gran concentración, solventando la primera hora con esa energía y contacto con el público que les ha llevado a ir creciendo y estar en boca de todos, más aún cuando se animaron a tocar algunos adelantos de su próximo álbum. O el caso de L.A., que sin hacer excesivo ruido, si lo comparamos con Izal, se han situado como una de las mejores formaciones que tenemos en España, suyo es un directo con clase, solidez y con una icreible pegada que ya ha dejado su seña de identidad en festivales de todo el mundo, incluso me atreveria a decir que es de lo mejor que he visto ultimamente. Cuarenta minutos en los que como no podia ser de otra forma Dcode acabo rendido a los mallorquines cantando “Under Radar” a pleno pulmon.

Hasta los nombres propios de Love Of Lesbian y Amaral, capaces de provocar todo tipo de opiniones, desde quienes los consideran una apuesta segura e imprescindible, hasta los que no han terminado de comprender las razones por las que se han ganado estar en la parte alta de cualquier festival. De los catalanes basta con citar el carisma de Santi Balmes, siempre busca la interacción con el público, hace algún que otro guiño politico, como en este caso al inglés de Ana Botella, desatando la carcajada previa a “Los Seres Únicos”, y pide toda la colaboración posible para los temas ya conocidos por todos como “Club de Fans de John Boy”, el cual siempre seguira siendo capaz de revolucionar todo un recinto. Tan imprescindibles, que a las ocho de la tarde, hora a la que les tocó saltar literalmente al escenario, la afluencia de publico ya era masiva. Por el camino, una hora de repertorio que arrancó con “La Noche Eterna” para dar forma a un repertorio centrado en su último álbum, con alguna que otra sorpresa como la de Eva Amaral en “Allí Donde Soliamos Gritar”.

Love Of LesbianSanti Balmes de Love Of Lesbian

De Eva Amaral y Juan Aguirre si hay que decir algo, hay que hacerlo con el pensamiento de que fueron fieles a si mismos. Sabedores de que en ellos estaba centrado un gran debate, arrancaron con pasión y fuerza, demostrando que ese es su sitio. El impetu y ganas de Eva contagiaron al publico desde el primer momento de “Hacia Lo Salvaje” en lo que era su último concierto del año antes de grabar sus nuevas composiciones. Una de las cuales, por cierto, “Unas Veces Se Gana Y Otras Se Pierde”, sonó a mitad de la actuación. No faltaron momentos para elogiar el formato festivalero y su público, dedicatorias al toro que iba a morir lanceado en Tordesillas o temas que figuran en la historia de nuestra música como “El Universo Sobre Mi” o “Estrella de Mar”, dotando a Eva y Juan de un directo para hacer olvidar por completo los debates y dudas.

Punto a parte merece el caso de Toundra, relegados al tercer escenario, el cuarteto madrileño tenia la dificil tarea de competir con uno de los puntos fuertes del cartel como Vampire Weekend. Lejos de intimidarse, suyo fue uno de los directos más intensos y potentes de todo el festival, su imprescindible y solvente dosis de rock instrumental hizo retumbar el escenario al tiempo que pedian a base de  un puesto destacado, que menos que un lugar en alguno de los escenarios principales. Su publico, fiel hasta en estos casos, se agolpó desde minutos antes para ver otro recital, al que por cierto, nos tienen acostumbrados.

Internacional

En cuanto al plano internacional, las sorpresas y decepciones en estos festivales siempre están a la orden del día. Y desde bien temprano, el primero por el que sentí algo de indiferencia fue con John Grant, esperaba mucho más de trabajos tan bellos y serenos como “Queen Of Denmark” y “Pale Green Ghost”, sin embargo no termino de llenarme tanto como lo hicieron The Hot Soles en el tercer escenario, solo un baterista y un guitarrista para hacer mover el cuello a ritmo de un buen rock’n’roll sin que apenas haya segundo de respiro. Otra sorpresa grata fue la que la danesa Karen Marie Ørsted, , dejó sobre el mismo escenario. Rock electronico bailable, sencillo de escuchar, de esos que llaman tu atención en un festival como este en el que no conoces a todas las propuestas. Y lo hicieron sin tener un primer álbum con el que confirmar su propuesta. Tanto o más que Reptile Youth, en mi opinión los tapados del cartel, estos daneses que compitieron en hora con Amaral se comieron literalmente el escenario. Su electropunk juvenil y gamberro tuvo en mi opinión uno de los mejores directos del festival, de sobresaliente. Su cantante Mads Daamsgard estuvo practicamente todo el concierto lanzandose a un público que disfrutaba como nunca de hits como “Speeddance”.

FoalsYannis Philippakis de Foals

Unas horas antes que los daneses, el primer cabeza de cartel foraneo de la noche, Foals y “Holy Fire” recién nominado al Mercury Prize, lista que encabezan Arctic Monkeys con “AM”, salian a escena ante una gran expectación y con un lleno total del recinto esperando escuchar en vivo aquel hype que supuso “Antidotes” años atrás. Sin embargo, todo aquel que esperase algo de potencia se equivocaba, el sonido de los de Oxford ha evolucionado en estudio y también ha sido adaptado al presente, de hecho, se dejaron “Cassius” para dotar a otros como “Inhaler” o “Providence” un toque más experimental que solo fue aparcado en los momentos bailables de “My Number”. No obstante, su hora de actuación fue seria y potente, sin fisuras, para los que querian algo de math rock, contentando completamente a todos, “Two Steps Twice” seguria dando que hablar horas después.

Si Foals si me sorprendieron y me llenaron con su lado más experimental, con Vampire Weekend fue diferente, y eso que los neoyorkinos llegaban a Madrid con un nuevo trabajo que se prevé figurará entre lo mejor de 2013 en la mayoría de revistas especializadas. “Modern Vampires Of The City” es un trabajo maduro, pero en directo es otra cosa. Contar con temas como “A-Punk”, “Oxford Comma”, “Cousins” y el hit “Step” es un punto a favor, lo reconozco, porque si que disfrute de esos momentos, pero en ocasiones me daban una sensación totalmente opuesta, de cansancio y dejadez, como quien toca unas canciones porque algo tiene que hacer para pasar el tiempo. Repito que no es cuestión de sonido e interpretación, ni mucho menos, sino de que me esperaba una actitud más positiva.

Vampire WeekendEzra Koenig de Vampire Weekend

Para el final, cuando el ambiente estaba ya en su punto algido, Dcode se preparaba para recibir a Franz Ferdinand, “Take Me Out” ya es un hit de dominio publico que suena en todas las discotecas y uno no puede dejar de sentir cierta siempatia por ello. Y aunque los años pasen como a todas las bandas, recuerdo que les ví hace unos cuatro en mejor estado de forma, hay temas como “Do You Want To” y “This Fire”, que por cierto sonaron de primeras, que se compenetran con cualquier canción y lo hicieron a la perfección con los del reciente “Love Illumination”, compensado con un apice más de garra y potencia. Porque podrá gustarnos más o menos la progresión de sus discos pero no hay duda de que Alex Kapranos sabe lo que se hace para manejar al público de un lado a otro, guiños a Donna Summer, arengas al público desde bien pronto para no permitir que decaiga el animo, etc. Los escoceses bordaron su hora y media con un apoteosico final con un solo de batería a cuatro manos que cerró “Outsiders” de la mejor forma, dando lo que se esperaba de ellos, una fiesta asegurada.

Fin de fiesta y margen de mejora

El fin de fiesta no podia traer mejores ritmos que los de Capital Cities y The Warriors. Si los primeros hicieron saltar a todo el recinto con “Safe And Sound” y sorprender con la versión de Bee Gees “Saturday Night Fever”, hay quien ya pide que sean una tradición en el cartel, los segundos dieron buena muestra del buen momento que vive la noche madrileña con set personal que ponia en broche perfecto al festival dentro del apartado músical.

Sin embargo, no todo puede ser positivo y Dcode todavía tiene muchisimo margen de mejora, desde el punto de vista organizativo, donde se han centrado todas las quejas por aglomeraciones, se debería permitir la salida del recinto con opción a poder volver a entrar, pasadas las nueve de la noche era bastante dificil ir al tercer escenario, por cierto, bastante olvidado comparado con los dos principales, así como en sonido, ya que según la posición, segundo y tercer escenario podían llegar a solaparse. Además de los ya clasicos servicios, más puestos de aseo, más variedad en la comida, más cobertura telefonica, y alguna zona de descanso con sombra. Si bien, tambien es cierto que todo es cuestión de organizarse uno mismo y ya desde primera hora comprar los “token” necesarios para toda la jornada sin tener que depender de las largas colas que se forman, que aún teniendo precios altos, cabe citar que esta vez se permitió la entrada de comida, un bocadillo siempre sienta bien, y pequeñas botellas de agua sin tapones (De todos es sabido el truco del tapón).

Si pudiera pedir algo para la próxima edición sería volver al formato de dos días, dos escenarios grandes, una pequeña carpa de sets acústicos y/o electronica pude resultar siempre curiosa, y ampliar el horario, no creo que alguien tenga inconveniente en terminar a las 6 de la mañana para coger el primer metro en lugar de a las 4:30. Por lo demás, Madrid empieza a coger fuerza en el circuito festivalero y Dcode a poner su sello como una de las paradas obligatorias del verano. ¡Hasta la próxima edición!

Franz FerdinandNick McCarthy de Franz Ferdinand

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