Dcode Fest
13 de Septiembre de 2014
Universidad Complutense de Madrid
Fotos por Juan Rodriguez. Si vas a utilizar alguna, para tu web, facebook, lo que sea, por favor, pídenos permiso antes.
Un año más Dcode se consolida como el evento de Madrid que cierra la época de festivales veraniegos. Aunque lo cierto es que es tambien el perfecto comienzo de la temporada de conciertos, un festival donde puedes ver tanto a artistas consagrados como Beck y Vetusta Morla, como a jóvenes promesas en auge entre las que encontramos Jake Bugg, Royal Blood y Chvrches como las más llamativas. Un cartel equilibrado, llamativo, bien compuesto en cuestión de estilos y sin solapar actuaciones principales. Todo lo necesario para que el día fuera musicalmente inolvidable.

Mucho se habló de los fallos de organización el pasado año, con muchas colas, masificación del recinto, etc. Aspectos que fueron mejorados en esta edición, cumpliendo con creces lo que se espera de Dcode, salvo por la falta de fuentes de agua, o alguna zona de sombra para las primeras horas de la tarde. El caso es que en esta edición, el pasar de los escenarios principales al tercero fue relativamente sencillo y tranquilo, la zona arbolada era ligeramente más grande y cómoda, con muchos más servicios, la limpieza de sobresaliente, y los puestos de comida y bebida se situaban repartidos por todo el recinto. Obviando los precios, claro, que no dejan de estar acorde a otros festivales, pero que igualmente no quita que 2,5 euros por una botella de agua pequeña sea rentable.
Pero bueno, en lineas generales esta cuarta edición del festival madrileño deja muy buen sabor de boca, y al menos permite situar a Madrid en el panorama de festivales al tiempo que se consolida. Y lo hace desde primera hora de la tarde con Kitai, los ganadores del concurso BDcoder, y dos jóvenes promesas de nuestra escena, como Perro y Belako, sorprendiéndome la gran cantidad de publico fiel a la cita desde primera hora de la tarde. Tanto los murcianos como los vascos defendieron una puesta en escena pegadiza y llamativa. Confirmando las razones que les han llevado a ser revelaciones del momento, y no hay duda de que si siguen este camino, pronto les veremos llenando una franja horaria mucho más cercana a la cabeza del cartel.
Tras ellos dos platos fuertes de la jornada, por un lado los ingleses Band Of Skulls regresaban a España con su tercer disco bajo una gran expectación. Rock potente desde el primer tema, con una puesta en escena sencilla pero práctica, con mucha densidad y movimiento. Un concierto perfecto en ejecución y repertorio donde destacó “Death By Diamonds And Pearls”, haciendo que todo material fuera llevadero incluso para los que ya esperaban en el mismo escenario al indie rock de Bombay Bicycle Club. Banda bailable del momento, la presentación en directo de su cuarto disco no dejó indiferente a nadie, provocaron los primeros bailes de la tarde con un toque mucho más rockero que el de aquella vez que les vimos en sala. Siempre quedarán los hits “What If” y “Always Like This” para levantar el animo.

Pero antes, Anna Calvi iba a dejar un recital digno de recordar. En 45 minutos, su repertorio fue de menos a más mientras se iba creciendo a base de un rock electrizante que dejó encantado al publico, la conexión de “Wolf Like Me”, la potencia de “Love Of My Live” y el gran final con “Jezebel” pudo con la chilena Francisca Valenzuela, que se encontraba en el tercer escenario. Difícil competir con la presencia de la británica. Como también lo fue para Russian Red con Royal Blood. Porque Lourdes tiene en su popularidad lo que el dúo británico en puesta en escena, completamente arrolladora, un disfrute de potencia y energía concentrados en bajo y batería. Relegados a un segundo plano, hicieron de su hora lo mejor del festival, pese a que el sonido estuviera relativamente bajo. Tanto que hubieron momentos en los que se escuchaba por encima a Lourdes adaptar al rock más movido sus clásicas canciones. No hay debate, eso si, dos propuestas completamente diferentes que triunfaron de igual modo.
Como también triunfo, y de que manera, la hora que el jovencisimo Jake Bugg estuvo sobre el escenario. El anochecer ayudaba a una puesta en escena sobria pero ya con todo el juego de luces a su alcance, creando la atmósfera perfecta para que todo Dcode cantara sus canciones. Sencillo y humilde, lejos de la comparación con Alex Turner, se limitó a dejarnos temas de “Shangri La” con una soltura impensable para alguien tan joven. Un folk con toques de blues que conquistó al personal, en especial en los momentos acústicos.
Para entonces ya nos preparábamos para Beck, plato fuerte de la jornada, primer concierto en seis años en nuestro país. El músico americano salió revolucionado, dispuesto a que esta fuera su noche, paseándose por el folk, rock psicodélico, momentos de hip-hop que sorprendían al personal, etc., y con todos los medios audiovisuales a su alcance, una gran pantalla y un buen juego de luces. Un repaso a su discografía que sigue estando en plena forma, con ganchos como “Loser”, “Girl” con un toque de “I Feel Love” de Donna Summer como ya hicieran el año pasado Franz Ferdinand, y los bises más coreados con “Sexx Laws” y “Where it’s at”. Un directo redondo y a la altura de lo esperado que hizo bailar y divertirse a todo el publico con algo más que canciones y movimientos, “asesinando” a sus músicos y acercándose al escenario con la cinta del crimen. Todo un gran show digno de repetir. Una pena lo de Sexy Zebras en el tercer escenario, coincidir con Beck no fue tarea sencilla, pero los madrileños no se vinieron abajo e hicieron un directo cargado de energía.

El ámbito nacional vuelve y lo hace a lo grande, con todo el recinto para ellos solos, Vetusta Morla se encargaron de devolver la meticulosidad con “La Deriva”, cumpliendo y encandilando como solo ellos saben hacer con un gran directo liderado por el carisma de Pucho, visiblemente emocionado con el anuncio de que el 23 de Mayo de 2015 tocarán en el Palacio de los Deportes de Madrid. Su poco más de una hora de actuación fue un repaso a sus nuevas canciones y a las ya conocidas que todo el publico cantó a viva voz. Sin duda alguna, otro de los triunfadores de la noche.
Tras ellos, como suele ser normal, una vez que los cabezas de cartel han dejado buena sensación, llegan los momentos más bailables. Por un lado con La Roux y los temas de “Trouble in Paradise”, intercalando sus temas más pop actual con los que tienen ese toque elegante de música de los ochenta. Un anticipo algo monótono y sobrio para lo que Chvrches nos ofrecieron, un synth pop azucarado, lleno de movilidad y encanto. No hay duda de que su pop electrónico es de lo mejor de nuevo siglo, y mucho más cuando Lauren Mayberry coge el papel protagonista entre Ian Cook y Martin Doherty para hacer que temas como “We Sink”, “Recover”, y “Gun” tomen vida y recorran todo el recinto hasta bien entrada la madrugada, cuando Digitalism y Ochoymedio Dj’s pusieron el fin de fiesta a un festival que se consolida y pasa con muy buena nota esta edición.

































