Dcode Festival
14 y 15 de Septiembre de 2012
Recinto Cantarranas de la Universidad Complutense, Madrid
Dcode Festival cierra una segunda edición dando un paso adelante, pero al mismo tiempo con mucho margen de mejora de cara a una tercera edición (Zonas de sombra, pulseras de papel, elevados precios e incluso que no se disponga de un camping si se pretende atraer cada año más publico son las quejas más repetidas entre los asistentes). Aunque eso si, lo cierto es que tras Festimad, Dcode supone el festival que tanto añora y desea la capital, eso es cierto, además de que no hay queja si centrandonos en lo realmente importante, las mejoras en cuanto a organización puesto que Live Nation y Soluciones Creativas, con ayuda de las simpáticas chicas de Ipopyou, han dado un gran paso adelante en cuestión de horarios, siempre puntuales, información, amabilidad, comida, mucho más variada, los tokens, el dinero propio del festival que nos libro de más de una interminable cola, y la colocación de dos pantallas, una a cada lado, para que no nos perdieramos ningun detalle de lo que sucedia en el escenario principal, así como una exclusiva zona Heineken. Si bien, aquellos que pensabamos que no iba a hacer calor por ser Septiembre nos equivocabamos, pero aun más los que no llevaron una chaqueta para abrigarse cuando cayera la noche.

Y lo cierto es que la recompensa la encontramos a nivel de publico, Dcode Festival crecio considerablemente, barajando 15.000 asistentes el primer día y 20.000 el segundo, pese a ser el primer festival que ha tenido que luchar con la subida de precios por el aumento del IVA. No obstante, ya concluido, podemos decir que la victoria se ha decantado del lado de la cultura, el descanso y las ganas de seguir disfrutando de este tipo de eventos en un país idóneo para ellos.
Viernes 14
Ya hablando de ambos días, el viernes comenzó con exhaustiva puntualidad y con poca gente en el escenario Heineken con los locales Le Traste, proyecto músical del periodista y bloguero Dani Cabezas, demostrando que pese a las horas tienen un gran futuro por delante, intensidad y un buen rock en ingles que esperamos disfrutar más adelante en sala. Los siguientes, inaugurando el escenario principal, fueron Niños Mutantes, agradecidos a todos los que aguantaban el sofocante calor, siempre divertidos aunque les costara arrancar, en especial Juan Alberto Martinez con sus discursos y Nani Castañeda, viviendolo muy intensamente, centraron su repertorio en “Naufragos”, su ultima referencia, mientras Napoleón Solo empezaban a calentar al otro lado de Cantarranas, provocando los primeros movimientos de publico de un lado a otro.
Ya a las siete saltaron Dorian al principal, una hora a la que estan poco acostumbrados, como bien cito Marc, destacando que fue uno de los ultimos conciertos de “La Ciudad Subterranea”, álbum que tantas giras y alegrías les ha dado, pero que no deja de sonar lejano, se edito hace tres años, pese a que el publico siga bailando temas como Verte Amanecer y Cualquier Otra Parte, así como que interrumpieran su concierto para leer el manifiesto “La Cultura No Es Un Lujo”.

Tras ellos, Orlend y Eirik, duo noruego más conocido como Kings Of Convenience tuvieron que pelear con lo arriesgado de su propuesta, intima, delicada y dulce, mientras otros tenian el rock de Dinero en la cabeza. No obstante, la apuesta les salio perfecta y se ganaron el silencio de un publico que ya esperaba a Sigur Ros. Dicharacheros, nos invitaron a su ciudad, cambiaron drásticamente con la presencia del resto de la banda, un tanto más bailable, como bien mostraron con I’d Rather Dance With You.
Continuando por Europa, los franceses The Shoes pusieron sobre las tablas una propuesta más electronica y ritmica en el otro escenario, casí a la misma hora que los noruegos, así que según gustos teniamos donde elegir. Algo que se repitio con una acelerada y divertida Kimbra, centrada en demostrar que es más que esa famosa versión de Gotye. Al mismo tiempo, aquí ya tengo que mencionar que los solapamientos fueron constantes, dEUS, desde Belgica, trajeron su madurez y rock experimental a Dcode y aunque intentaran encajar, hubo momentos en los que el publico estaba más pendiente y nervioso por Sigur Ros que de prestarles la atención que necesitaban.
Y sin una larga espera, por fin, los islandeses Sigur Ros salian al escenario entre aplausos, la ambientación próxima a “Valtari”, los sonidos, la tranquilidad y una gran cantidad de músicos de apoyo que hicieron delicia y todos los adjetivos posibles que se te puedan venir a la cabeza, porque si algo bueno tienen es que cada cual puede interpretar temas como Saeglopur, Svefn-G-Englar. Ambientación, conexión, proyecciones y los ya citados violines, todo fue perfecto.
Parecia estar en un sueño hasta que Hoppipolla nos desperto para impresionarnos con otros tan conocidos como Varúo o Hafsól, en los que pudimos apreciar la gran voz de Jónsi. Majestuosos, si tuviera que describirlos con una palabra, pese a que su propuesta se disfrute mejor en un teatro, sentados, en silencio. A algunos, en especial a los que solo les importaba Justice, les costo aceptar que se encontraban ante un cabeza de cartel.
Tras ellos, el producto nacional imprescidible en cada festival es el de Triángulo del Amor Bizarro, encargados de calentar el ambiente antes de Justice, porque en ellos estamos, los parisinos, rodeados de una gran cantidad de pantallas y su visible cruz, mostraron la otra cara que previamente habia mostrado Sigur Ros, que no es otra que el baile, considerados como los sucesores de Daft Punk, mucho ha crecido este duo frances desde que hace unos años vinieran a pinchar al madrileño y desaparecido Low Club cuando apenas los conocia la multitud que hoy les conoce. A esa hora no quedaba otra que bailar por obligación, en una pista en la que no cabia ni un alfiler, aquel que no se movia al ritmo de temas como Genesis, Phantom o los más recientes Horsepower, es porque no tiene el ritmo en el cuerpo. Hora y media sin parar, pasadas las tres de la mañana, momento en el que muchos decidieron abandonar, seguir media hora más con Joan S. Luna o descansar para una jorndada de sábado que prometia aun más.
Sábado 15
Para el sabado fuimos un poco más precavidos, y decidimos tomarnos las cosas con más calma, comenzando el día con el post rock de los catalanes Syberia, de quienes habia oido mucho y bien, con un sonido cercano a los más próximos Toundra o a los internacionales Caspian, pasando por momentos tranquilos que nos recordaron en ocasiones a Explosions in the Sky. Les siguieron el reciente fichaje del sello Aloud Music Ltd., Fira Fem y sus sonidos bailables y electronicos, una hora poco idonea, las seis y media de la tarde, pero que supo entrar a los que ya reservaban su sitio para ver bien de cerca de Brandon Flowers.
Y si unos ya reservaban su sitio para ver a The Killers otros decidieron vagar por el recinto en busca de nuevas bandas, como pudo ser el caso de Capsula, energico rock del que ya no queda. Martin, su vocalista, no dudo en bajarse a la valla de seguridad para restragar su guitarra y levantar un ambiente que hasta entonces se encontraba dormido.

Lo mismo ocurre con Supersubmarina, los de Baeza demostraron que son una de las formaciones de pop rock más en forma del ambito nacional, sino la que mejor momento atraviesa. Una hora de repertorio en el que hicieron una mezcla de sus dos trabajos hasta la fecha e incluso anunciaron que en Diciembre estaran de vuelta en la capital en lo que se prevé un nuevo lleno de voces cantando temas como Ana, Cientocero, así como las nuevas En Mis Venas o Santacruz.
A su lado, otra formación en un increible estado de forma es The Right Ons, divertido rock and roll encabezado por su frontman, Alvaro, capacitado para mover al publico de lado a lado y ofrecer una propuesta diferenciada a lo que estabamos viendo en el escenario principal, donde The Kooks iban a servir el mejor aperitivo a lo que estaba por llegar. Su vocalista Luke Pritchard es otro encanto para la mayoria de jóvenes chicas con shorts que no dejaban de gritar y entregarse al ritmo de temas como She Moves In Her Own Way, muy propio a lo mencionado u otros como See The World, saltando la sorpresa en Pumped Up Kicks, donde salio a cantar Mark de Foster The People, el primero y unico en dar uso a un pasillo situado en medio del escenario principal.
A su misma hora y de nuevo en el otro escenario, nos encontrábamos con una propuesta totalmente diferente, pues en eso se basaba Dcode, grupos grandes de tiron con llamativas propuestas como la de los americanos Capital Cities, electronica, trompeta, rock para los que quisieran desconectar del indie.
Y llego el gran momento en el festival, The Killers salieron dispuestos a todo y Brandon así lo dejo claro con un “Nosotros somos The Killers y vamos a por todas”, aunque basto solo su presencia para desatar la locura a un publico que ya desde primera hora de la tarde se encontraba entregado. Arrancaron con el primer single de “Battle Born”, Runaways. Para suerte de todos, el repertorio se centro en temas antiguos, y digo suerte porque “Battle Born” se edita la próxima semana y tocar temas no conocidos delante de 20.000 personas hubiera deslucido bastante una fiesta en la que no faltaron Somebody Told Me, For Reasons Unknow, para hacer saltar definitivamente a Cantarranas con otros más recientes como Human o Spaceman antes del bis de rigor con Jenny Was A Friend Of Mine y When You Were Young que se vio acompañado de un final con confeti, fuegos artificiales y las proyecciones que acostumbran a llevar.
Aunque no obstante, ajeno a la parte musical, y que desconoce el publico, pocas veces he visto el feo gesto de banda creida y presumida de The Killers con la prensa, pues prohibieron el acceso al foso a todo aquel fotografo que no hubieran traido ellos. No lo digo porque desde mi punto de vista me hubiera gustado que pudieramos haber tenido fotos de ellos, cuando eres un medio pequeño eso es lo de menos, lo importante al fin y al cabo es la música, pese a que algo de ilusión haga haber fotografiado a Brandon, pero prohibir a medios grandes que en su día les dieron a conocer como Rolling Stone, El País, e incluso a la agencia Efe, me parece una falta de respeto al trabajo de los demás.
Tras ellos, la fiesta continuo o bien en el centrico Ocho y Medio, con una sesión de Supersubmarina o en todo Cantarranas con los residentes del madrileño Zoologico Club, Kill The Hipsters o minutos más tarde con una gran sesión de Eme Dj, quien protagonizo el mejor cierre posible para Dcode, un festival que ha salido victorioso en la batalla de festivales veraniegos, con un acertado cambio de fechas centrando su propuesta en grupos de gran tiron y otros menos conocidos pero que en cuestión de años veremos en lo más alto. Con ganas de conocer novedades de la próxima tercera edición, Dcode va en camino de ser lo que Madrid llevaba años esperando.