14 de Septiembre de 2010
Sala Moby Dick, Madrid (80 personas aprox.)
Disco Ensemble / Jakko & Jay
Cuervo Music
Siempre lo he dicho, los conciertos entre semana son una experiencia curiosa, y es que si algo me gusta de Madrid y más siendo de una ciudad pequeña de la que provengo, es la rica diversidad de espectáculos que hay y que la mayoría de bandas que pasan por España lo hacen por la capital. La pasada noche era el turno de Jaakko & Jay y Disco Ensemble, ambas desde Finlandia.
Os preguntareis a que viene lo de experiencia curiosa, lo explicaré, por varias razones, la primera es por la propuesta de Jaakko & Jay, la cual no conocía, su folk punk acústico es de merito, el giro que le han dado al estilo para a que a primera vista sea algo simple pero escuchado sea algo más complejo, la sencillez del directo es su arma fuerte, canciones cortas sin respiro que se intercalan con alguna conversación con el publico en las que explican sus canciones, sacando alguna que otra sonrisa entre sus asistentes. 
A continuación, lo de Disco Ensemble ya es mucho más que curioso, su propuesta se cimenta en un directo lleno de energía, un excelente sonido y una pegada propia de una banda de multinacional. Se les veía disfrutar de lo lindo exprimiendo los temas de su último trabajo “The Island Of Disco Ensemble” con una destreza digna de los aplausos que recibieron entre canción y canción, para nada se les ve cansados tras 14 años de carrera. Y es que estoy segurísimo de que nadie de los que allí nos encontrábamos podremos decir algo negativo, recibimos tanto como queríamos.
Aunque la cosa no queda ahí, y me gustaría matizar que aunque en estudio quizá se pueda cargar mucho con los sintetizadores, no es el caso del directo, mucho más vivo, contundente y sucio, incidente con un monitor incluido, estos chicos no paran y al igual que Jaakko & Jay, en especial Miikka Koivisto, su vocalista, estuvieron muy participativos. En definitiva, su directo es un trallazo a tener en cuenta, quizá les falte acompañar a un grande para despegar y llenar salas, sea martes o sábado, merecen la pena.