Lydia / The Maine
9 y 10 de Octubre de 2014
Electric Ballroom, Londres, y Thekla, Bristol
Hay algo especial en la expectación de un concierto. Especialmente si es un grupo que escuchas non stop desde hace más de cinco años, apenas conocida fuera de Estados Unidos, y quienes pisaban tierra europea por primera vez desde su creación en 2002. Así que expectación e ilusión no me faltaban mientras hacia las maletas para irme a Londres y Bristol a ver a Lydia, uno de mis grupos favoritos. La banda de Arizona acompañaban a los compañeros de sello The Maine en su último tour antes de retirarse para escribir su quinto álbum, y yo no podía permitirme perderlo. Junto a ellos Nick Santino, de los ya desaparecidos A Rocket To The Moon, presentando su primer disco “Big Skies”.
Este último abrió ambas fechas con canciones acústicas y estribillos pegadizos que dan como resultado un repertorio pop-folk agradable y de fácil escucha. Temas como “Bad Taste”, que abrió el set, y “Long Way Home” dejan bastante claro que existe vida más allá del legado de A Rocket To The Moon. El set de escasos 25 minutos daba paso a un par de cambios en el escenario y, al que era para mi, el plato principal de la noche.

Es muy difícil resumir para un nuevo público cinco discos en un set de escasos 35 minutos, por ello no pudimos escuchar ninguna de las canciones del primer álbum This December (It’s One More And I’m Free). Pero en cambio si que sonaron temas de Illuminate, su segundo disco y con el que se dieron a conocer en la escena americana, como This is Twice Now, Hospital y I Woke Up Near The Sea. A pesar de los cambios en la forma de cantar de Leighton Antelman (evitando muchas veces las melodías), consiguen una envidiable atmósfera sobre todo gracias al apoyo de Matt Keller al teclado y los coros, que casi nos hacen olvidar que anteriormente era Mindy White (States) la que acompañaba a Leighton en las tareas vocales.
Las canciones más antiguas se intercalaban con temas de sus últimos discos como Knee Deep, The Exit e incluso Do You Remember, un bside del disco Devil. Debo confesar que me sentí un poco decepcionada en cuanto a la cantidad de los asistentes que conocían al grupo, pudiendo ver solo algunas personas cantar las canciones, aunque estos últimos totalmente entregados a la tarea. Con un set idéntico tanto en Londres como en Bristol, Lydia terminaron con la que es mi personal preferida, Now The One You Once Loved Is Leaving, dejando un agradable sabor de boca y la esperanza de que tras esta primera visita crezcan un poco más entre el público europeo, y quien sabe, puede que la próxima vez no les lleve 12 años venir al viejo continente.
Todo lo contrario a The Maine, que tienen una base de fans tan sólida que prácticamente han convertido Gran Bretaña en su segunda residencia. Después de la gira de presentación del disco hace un año, y otra gira por Inglaterra en primavera, volvían para en este caso despedir la era de Forever Halloween, su, hasta ahora, disco más rockero y de paso recordar los temas antiguos mas queridos por el público.
Take What You Can Carry abrió el set, tal y como lo hace con su disco, seguido de Love & Drugs, en la cual John O’Callaghan se unió al público en Bristol y cantó entre ellos, y Like We Did. Si hay algo que caracteriza a The Maine es que su directo es casi impecable y eso sólo se debe a que el grupo ha crecido en las carreteras, gira tras gira. La presencia de John O’Callaghan en el escenario es soberbia y perfectamente acompañada con el resto del grupo: Jared Monaco, Garrett Nickelsen, Pat Kirch y Kennedy Brock. Con un set perfectamente equilibrado, pudimos escuchar los clásicos favoritos de los fans: Growing Up, Inside Of You, Into Your Arms o Color. Sin perder tiempo en encores, entramos en la recta final del concierto con Right Girl, uno de sus temas mas famosos, Run, su último single y la mítica “We’ll All Be”, donde tanto Nick Santino como Lydia acompañaron al grupo en el escenario para darle un gran final a la noche.