Puede que el cliché de “un concierto especial” se quede corto para describir lo que los de Long Island prepararon para la noche del 30 de enero. La banda liderada por Daryl Palumbo visitaba el Reino Unido para unirse a la gira británica de Coheed and Cambria como telonero de lujo en las distintas fechas programadas en febrero.
Con menos de una semana de aviso, Glassjaw quiso obsequiar a un centenar de londinenses con un concierto íntimo en el Old Blue Last, bar que regenta el famoso portal web de Vice, el cual semanalmente acoge a bandas emergentes de la escena alternativa, ofreciendo gratuitamente conciertos y fiestas en la zona de Shoreditch.
El cartel que sacaron los de Palumbo era escueto y conciso; con un mensaje que delataba la importancia de lo que se habían propuesto como calentamiento pre-gira. “No Phones” resaltaban. Incluso en las entradas se advertía con que los móviles habría que dejarlos en consigna antes de subir a la primera planta de la sala.
Tras el single de “New White Extrimity” y el posible lanzamiento de un nuevo trabajo, era más que imaginable que los de New Jersey no querían dejar pruebas para el mundo exterior de lo que querían presentar a las apenas 100 personas que ejercían como testigos aquella noche.
Nada más ponernos la estampa en la muñeca nos avisan que hay que apagar los móviles, lo que cambiaba lo dicho en un principio, pero no el respeto por parte de los presentes para no divulgar lo que presenciarían sobre el minúsculo escenario del Old Blue Last. Sin telonero de por medio, los cuatro integrantes de la banda subían a la palestra para comenzar el espectáculo con el primer tortazo en la cara, “Tip Your Bartender” ponía el pistoletazo de salida y comenzaban a volar las típicas pintas de cerveza encima de los presentes.
[Tweet “Crónica: Estreno de Glassjaw en Londres para 150 personas”]
Sin casi descanso entre canción y canción, Palumbo no iba a dedicarse mucho a darle a la sinhueso, y aún con el calor humano que se respiraba dentro, luciría su chaqueta de cuero durante las siguientes “Mu Empire“, “Pink Roses“, “Ape Dos Mil” y “The Guillete Cavalcade of Sports“. Aún sin hablar con su público, mostraba complicidad y simpatía en su mirada a la vez que se retorcía gritando los versos de los ya convertidos en clásicos “(You Think You’re) John Fuckin Lennon” o “Jesus Glue“.
Llevábamos 7 canciones y no era de esperar que a esa altura ya tocaran su emblemático “Siberian Kiss“, que terminaba de revolucionar a los que no pararon de poguear durante la que sería la primera parte del concierto. Tras esa selección de temas en su discografía, llegaría el momento de mostrar lo que escondían bajo la manga, y por supuesto sería lo que suponemos es su nuevo trabajo aún sin fecha de lanzamiento.
Presentación de las nuevas canciones
Empezando por lo ya escuchado de antemano por sus fans más acérrimos, “New White Extremity”, y el estreno en directo del otro tema esparcido por la web, “Shira”, presentarían en exclusiva el resto de canciones que han ido trabajando durante estos últimos años de sequía en cuanto a lo musical. No habría lugar a ninguna anotación por parte del grupo sobre lo que tocarían a continuación, y con más atención que otra cosa, el público se dedicó a escuchar la premier de las otras 5 canciones que restaban de su nueva obra.
Por supuesto desconocemos los títulos de cada una de ellas pero, por lo que pudimos escuchar, siguen sonando a lo que nos tienen acostumbrados. Hubo mucha devoción por parte de Palumbo y compañía, y lo demostraron acompañados de un buen sonido, que por lo menos hacia mover la cabeza a todos los que miraban sin pestañear el estreno de los nuevos temas con los que habían decidido premiar a esos limitados seguidores que se daban lugar en Shoreditch.
Agradeciendo al público, y citándoles para las fechas que tenían por delante en el Reino Unido, abandonaron las escena y se codearon con algunos para ver impresiones y contrastar opiniones de lo que acababan de ofrecer. No sabemos para cuándo estarán disponibles, pero por lo menos ese día pudimos tener una más que digna presentación de lo que lanzarán más pronto que tarde, en una velada que difícilmente podremos borrar de nuestra memoria los que tuvimos suerte de presenciar.