Crónica: Low Cost Festival 2010

Low Cost Festival
23 y 24 de Julio de 2010
Benidorm, Alicante (25.000 pers. Lleno)

A la sombra del FIB, son cada vez más los festivales que crecen en la costa de levante. Uno de ellos, Low Cost Festival, se desarrollo durante los días 23 y 24 de Julio en la localidad de Benidorm, Alicante, considerada para muchos ‘el Manhattan español’.

Me fue casi imposible conseguir alojamiento, y eso que contando con más de 70.000 plazas hoteleras, Benidorm posee una de las mejores ofertas de alojamiento de Europa y cualquier propuesta ayuda a reforzar el que la localidad sea aún hoy una de las mecas del turismo europeo de sol y playa. Nada más llegar, llama especialmente la atención una urbe de rascacielos que se agolpan desde primera línea de playa, en donde en bares y terrazas se habla más de un idioma, pudiendo disfrutar de una amplia oferta gastronómica por un módico precio si tenemos en cuenta las fechas en las que estamos.

La elección de comenzar ambos días a una hora prudente, apertura de puertas a las 6 de la tarde, hizo que muchos aprovecharan las mañanas para recorrer la localidad y descubrir lo que he citado con anterioridad, y alrededor de 25.000 personas entre ambas jornadas pudieron disfrutar de unos soleados días y un ambiente playero idóneo para asistir a un festival que se consolida y escribe su nombre entre las referencias obligatorias con más de 40 artistas dando oportunidad a bandas locales y emergentes de compartir escenario con lo más consagrado de la escena independiente de nuestro país. Y así pudimos ver a jóvenes como Supersubmarina, Napoleón Solo u Hola A Todo El Mundo, junto a los de renombre, Love Of Lesbian, Los Planetas, Iván Ferreiro o Los Coronas.

Cabe resaltar que Low Cost no es un concepto nuevo, ya tuvo su despegue el pasado verano en un recinto mucho más pequeño en la ciudad de Alicante con Juliette Lewis y Vetusta Morla. La cosa parece que funciono bastante bien y la organización decidió dar el salto, un paso de gigante para esta segunda edición. El corazón de la localidad, el Parque de L’Aigüera con sus dos auditorios junto a la Plaza de toros, elevados los tres para una mejor visualización, fue el escenario elegido, en el que además del cartel del que más tarde hablare se pudo disfrutar de amplias zonas verdes, poca masificación en los desplazamientos, entradas y salidas bastante fluidas, tiendas, regalos, amplios pasillos que comunicaban escenarios, concursos, etc.

Nunca llueve a gusto de todos, es imposible que algo así suceda, y según preguntaba al público entre concierto y concierto hay varias cosas a destacar, la vuelta a la Plaza de Toros para poder entrar al escenario Budweiser, que te corten la pulsera del viernes, si lo que has adquirido han sido entradas individuales, y sobre todo lo que más destacaban, que no pudieras salir y entrar del recinto entre las 21 horas y la 1 de la mañana, así como que los tickets de un día no valieran para el próximo, lo cual es lógico pero no se anunció en ningún momento. Si bien, también hay que citar las cosas buenas música aparte, los puestos de comida siempre accesibles en todo momento sin esperar largas colas, las tiendas con precios adaptados al término “Low Cost”, los cuidados baños por todo el recinto para evitar algún apretón no fueron esta vez la clásica protesta, además de la buena información de distancias entre un escenario y otro, así como la organización siempre atenta para solventar alguna que otra duda.

Viernes 23

Pero bueno, con lo que al final nos quedamos todos es con haber podido disfrutar de un excelente cartel y de unos conciertos cargados de emoción, sudor y golpes. En la jornada del viernes fueron Editors, comparados en numerosas ocasiones con grupos como The Cure, The Smiths e Interpol, quizá con un toque más post punk, los que mandaban le pese a quien le pese, Los Planetas inclusive, y mucha fue la gente que se agolpo en las inmediaciones de la Plaza de Toros hasta las 8 de la tarde, hora en la que se abrían puertas en este escenario, el Budweiser.

Todo comenzó con un ligero retraso pasadas las 6 de la tarde, Cosmonauta y Anheim fueron los encargados de calentar el ambiente con unas llamativas propuestas, a destacar la de estos últimos, ganadores del concurso “Emerge”, el cuarteto instrumental sorprendió a los pocos que allí nos encontrábamos con su mezcla de violín, piano y percusión, mientras más de uno guardaba sitio en lo alto de cada auditorio. Aunque los que más llamaron la atención y fueron capaces de conseguir el primer lleno del festival fueron Supersubmarina, sus incondicionales, la mayoría de público femenino, lleno el escenario Jack Daniel’s para arropar a los de Baeza.

Al mismo tiempo, en el escenario Xti, una de las apuestas locales, Sra. Robinson, dejaba patente el porqué han sido elegidos para representar a la localidad calentando el ambiente con su cuidado hard-rock, a lo que siguió el pop intimista de Napoleón Solo cuando ya más de uno tenía la mente en salir corriendo al escenario Budweiser, Plaza de Toros, en donde el trio femenino Boat Beam iban a ser las encargadas de su inauguración con un pop delicado y dulce mientras el público iba tomando asiento y afianzándose en las primeras filas para ver la entregadísima puesta en escena de Love Of Lesbian, quienes se permiten guiños a otros grupos y muchísima interacción con el público finalizando su espectaculo entre ellos. Se nota porque son tan queridos. Una apuesta correcta el colocarlos justo antes de Editors, y lo siento por Los Planetas pero es que los de Granada no están a la altura y necesitan un cambio, un setlist mucho más variado.

Por otro lado, lo que no entendí muy bien fue la ubicación de Memory Tapes en el escenario Jack Daniel’s, pues la banda supo dar un show lleno, acorde a las expectativas que se iban generando los días previos entre sus fans, que no eran pocos, porque si algo ayudo al lleno de los dos auditorios fue la acertada opción de poner a la venta entradas acotadas a los mismos. Lo mismo ocurrió con Tokio Sex Destruction, quienes se salieron literalmente del escenario, dejando entre sus asistentes uno de los mejores conciertos del festival. Otra llamativa puesta en escena, fallos de sonido aparte, que los hubo durante su actuación, fue la de los ingleses These New Puritans, lejos del pop, el cuarteto británico dejo pinceladas de electrónica y ritmos atmosféricos dando un soplo de aire fresco al festival.

Los horarios en los auditorios estaban ligeramente modificados y tras ver un rato a Los Planetas era el turno de uno de los cabezas de cartel, Editors, correctos y muy cercanos, salieron a demostrar que están a la altura. Abrieron con “In This Light of Evening” y el coreado hit “An End Has A Start”. Dieciseis cortes, si no recuerdo mal, con los que disfrutamos todos. Baladas, momentos emotivos y un pequeño fallo de sonido que les dejo fuera del escenario durante un buen rato cuando Smith se encontraba solo frente al piano. Me encantó el descaro de la banda en “Bricks and Mortar” y el cierre medio electrónico con “Papillon” cuando toda la plaza era ya una fiesta.

Gran parte del público abandonaba tras la actuación de cuarteto británico pues el pop rock clásico de toda la vida de Niños Mutantes y Los Coronas, amén de las ganas de llevarse algo de comida a la boca, daban más juego que el dúo danés The Raveonettes.

Sábado 24

La siguiente jornada se preveía mucho más intensa, y así fue. Benidorm se despertó con algún que otro indicio de lluvia, un clima algo más suave que incitaba a dar un paseo y conocer la localidad, en donde pude ver a muchísimas personas con la pulsera de abono e incluso algún que otro comercio aprovecho la ocasión para hacer ofertas a todo aquel que portara la pulsera, algo que de verás se agradece. Y es que otro punto a favor de Low Cost es el concepto urbano bajo el que se ha creado, olvídense de los festivales alejados de las grandes urbes, Low Cost es un festival idóneo para todo aquel que además de buena música quiere aprovechar el tiempo libre para hacer algo de turismo.

Así a la hora de la apertura de puertas todos estábamos descansados y listos para lo que se nos venía encima y desde primera hora todos los escenarios presentaban un ambiente envidiable. Los locales Dirty Surf y su peculiar puesta en escena fueron los primeros, confeti y mucho ritmo, la cosa empezaba bien. Mientras, en el escenario Xti los horarios se veían de nuevo ligeramente modificados, Supermosca, una de las últimas incorporaciones al festival, derrocharon un rock ambiental con algún que otro vestigio de la otra banda de tres de sus componentes, El Agente Naranja. Las entradas acotadas volvieron a hacer de las suyas y el lleno estaba asegurado, así en The Empty Bottles, quienes intercambiaron su horario con Varry Brava, se registraba muy buena entrada, la cual materializo más tarde vestidos de rojo y negro para la ocasión, los también alicantinos Varry Brava, otro de los ganadores del concurso convocado por el festival. Además, no desaprovecharon la oportunidad de regalar algún que otro disco.

El rock estaba servido en el escenario Xti a ritmo de los locales The Grave Yacht Club, y los valencianos Layabouts, quienes ofrecieron el concierto más movido del día, si no tenemos en cuenta a los grandes, Placebo y Vive La Fête, mientras Hola A Todo El Mundo eran protagonistas de la sorpresa del festival, y es que los de Madrid están cada día en mejor forma y lo demuestran sobre las tablas con un repertorio equilibrado que gana intensidad por momentos.

Los horarios se retrasaban e Iván Ferreiro ganaba más adeptos que Polock, quienes no desaprovechan la ocasión para meterse al público en el bolsillo sabedores de que se encuentran en una gran cita. En cambio lo del músico vigués es otra cosa, con un auditorio en lleno total, y con más de media hora de retraso, al ex-pirata solo le bastan tres canciones para tener el público en su mano cantando y dejándose la garganta.

Los que pudimos salimos corriendo al escenario Budweiser para ver al cabeza de cartel, Placebo. Un escenario en donde Lori Meyers dejaron atrás el sonido característico de su último álbum para sonar como antiguamente hacían. Tras ellos, como ya he citado, Placebo, trió convertido en sexteto, hacían su entrada con “Nancy Boy”, aunque los clásicos como “Every You Every Me” o “Special Neds” no se hicieron esperar y el público lo intento con el inglés. A destacar la mitad del concierto con “Meds” e incluso una versión de Nirvana, “All Apologies”, tocada con más rabia y fuerza a lo que le seguiría la famosa “The Bitter End”.

Descanso de unos minutos y cuatro temas de infarto en un final apoteósico. 19 cortes que se hicieron hasta cortos aunque gratificantes al poder escuchar un final con “Post Blue”, “Infra-red” y “Taste In Men” de un tirón. Mucho sudor, golpes y ninguna decepción entre los asistentes.

A continuación y con más de uno aun con adrenalina en el cuerpo los belgas Vive La Fête, con la vocalista Els Pynoo y su llamativa vestimenta, pusieron el colofón final a base de un pop electrónico muy movido mientras en los auditorios 1990s, más conocidos por haber sido teloneros de grupos como The Strokes nos dejaban un rock con reminiscencias setenteras y salvajes al tiempo que Jesse Dee en el escenario Jack Daniel’s hacia las delicias de los amantes de soul y del jazz con un directo impecable.

Recapitulando, si hay alguna palabra que pueda definir estas dos jornadas es éxito. Éxito de asistencia, los abonos se agotaron dos meses antes del festival, las acotadas consiguieron llenar todo el recinto, éxito de ambiente, el cual se palpo desde primera hora y éxito de modelo de festival urbano. No puede haber salido mejor. Por todo ello, la organización ha confirmado que habrá una próxima edición de Low Cost en Benidorm. Nosotros no podemos hacer otra cosa que no sea mostrar nuestro apoyo y dar la enhorabuena al festival. Así sí.

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