Crónica: Low Cost Festival 2011

Low Cost Festival
21, 22 y 23 de Julio de 2011
Ciudad Deportiva Guillermo Amor, Benidorm

Si tuviésemos que hacer un resumen o conclusión sobre lo acontecido en Benidorm seria que Low Cost ha dado un golpe de autoridad en esta nueva y tercera edición colocándose como uno de los festivales más punteros del ámbito nacional, haciendo gala de una progresión envidiable e impecable solo al alcance de muy pocos. Me explico, pues muchos fueron los aspectos negativos que se nombraron de la anterior edición en el Parque L’Aigüera.

Un solo acceso, poca variedad en la comida, largas colas en los baños y sobre todo un recinto muy largo para su poca anchura. Esos aspectos tan comentados se han solucionado con nota alta, la Ciudad Deportiva Guillermo Amor es el escenario perfecto, el cual además facilita el trabajo de una organización impecable, sin ningún incidente.

Y es que muy pocas pegas podemos sacar de este nuevo recinto, salvo lo comentado de no poder salir del recinto entre las nueve y la una de la noche, pues sigue conservando el aspecto urbano del anterior, próximo al centro de la ciudad, con zonas de sombra, bastante variedad gastronómica, césped en sus dos escenarios principales, uno de ellos con grada, de modo que el clásico ‘levantamiento de polvo’ no pueda figurar esta vez en las quejas habituales, y sobre todo, la gran baza de ser un recinto amplio con varios puntos de acceso a los escenarios, evitando aglomeraciones y permitiendo disfrutar de todos los conciertos.

Jueves 21

Low Cost Festival arranco con la novedad de añadir este año una jornada más. Así nos encontramos en la ciudad alicantina un jueves soleado, las temperaturas acompañan la buena vista de rascacielos que presenta Benidorm desde el recinto, donde nos encontramos desde bien temprano para hacer la clasica vuelta de reconocimiento y darnos cuenta enseguida de todas las novedades que anteriormente hemos expuesto. Tres días apasionantes nos esperan en tres grandes escenarios, como si algo nos quisiesen adelantar, y eso sin contar el pequeño escenario de Sol Música para actuaciones acústicas y Meet And Greets, por donde pasaron a lo largo de los tres días bandas como Maika Makovski, Lori Meyers, Sidonie, L.A. o Maga.

Pero bueno, pasemos a los escenarios principales. La primera banda que vimos fue el dúo leones The Bright, Miryam Gutiérrez y Aníbal Sánchez salieron al escenario Stereo, el pequeño de los tres, para refrescar un ambiente caldeado, propio de la temporada veraniega. De sus canciones, destaco Your Private Garden, que disfruto un escaso público que llegaba poco a poco al recinto. De hecho, el primer lleno no se registraría hasta pasada la media noche con la actuación de Lori Meyers, pero de ello hablaremos más tarde.

Tal vez pudo influir la escasa participación de público en el escenario Stereo, el que Maika Makovski comenzara a desplegar un cuarto de hora más tarde su peculiar directo en el escenario LCF, el segundo de los tres, y digo peculiar porque lo primero que se me venía a la cabeza minutos antes era más calma que otra cosa, aunque lo cierto es que presencie una propuesta diferente, de esas que se te quedan grabadas. Maika tiene tanto canciones intimistas como temas más contundentes que dieron un anticipo a lo que tenía que llegar, y es que Eli “Paperboy” Reed, es capaz de hacer bailar a las nueve de la noche a todo un recinto que comenzaba a tener buena entrada. Su Come and Get It lo más demandado.

Más tarde unos aclamados y elogiados The Pains Of Being Pure At Heart salían al mismo escenario. Poco o nada tienen que ver con la banda que son en estudio, su pop tranquilo y pegadizo suena con más fuerza, totalmente diferente en un entorno vivo, una banda que necesita de estos momentos. Algunos de sus éxitos como Yellow Balloon siguen manteniendo en directo ese ritmo constante, pero como ya he citado con la utilización en directo de unas guitarras discordantes y una sección rítmica que adopta otra postura. Un estilo intensificado que nos puso a tónica con el resto de la noche, en la que actuaba a casi la misma hora, ya sabéis como son los solapamientos en los festivales, un Eric Fuentes en un escenario Stereo, el cual gozo a partir de su actuación de un público fiel y constante durante toda la noche, destacando de nuevo en Low Cost la llamativa y trabajada puesta en escena de Vinila Von Bismark & The Lucky Dados. Sus cambios de tonalidades y de vestuario no dejan indiferente a los amantes del rock and roll que ya demandan a la artista en un escenario principal.

Un principal del jueves en el que lo último que presenciamos fue la progresiva fiesta que se montaron Lori Meyers, Fangoria y Supersubmarina. Los primeros ya son una apuesta segura en todos los festivales del ámbito nacional, bien por su saber ganarse al público, por su actitud o por un repertorio cada vez más compacto y bailable, los granadinos terminan siempre en lo más alto, con o sin incidente, pues Noni se dio una buena cuando quería cantar junto al público. Y es que mucho dice que ni Fangoria pudiera quitarles el poseer la mayor congregación de asistencia, lleno absoluto para ver a los andaluces.

Lo de Alaska es otra historia, su peculiar discoteca ochentera, curiosa decoración de escenario, nos invitó a todos a corear sus grandes éxitos, todos, no falto ninguno. Ni tu ni nadie, A quien le importa o Bailando pusieron brazos arriba a un público que no dejo de cantar todo su repertorio. El reclamo perfecto para la primera noche del festival.

La jornada que se cerró con una descafeinada actuación de Supersubmarina por problemas técnicos, la guitarra rítmica apenas se escuchaba, el cuarteto lo intentó y se llevó de Benidorm el mayor concierto que han dado hasta la fecha. Prueba del frenesí que inundaba al grupo, su vocalista José Chino tiro al público su famosa camisa festivalera. El salto a masas de los de Baeza es cuestión de tiempo.

Viernes 22

Del viernes podemos sacar algunas conclusiones, como por ejemplo el festival aparte que se comenzó a vivir en el escenario Stereo con algunos descubrimientos como la electrónica de Gratis!Goose, muy peculiar la del belga, propuestas tan llamativas y diferentes que se mezclaban con el clásico rock que nunca falla de Sex Museum, o un coctel tan explosivo como el de Lüger, que mezcla intensidad, electrónica, y potencia rítmica a partes iguales.

Los catalanes Sidonie fueron los encargados de inaugurar el escenario Budweiser y lo hicieron fieles a su puesta de escena tradicional. Y así pudimos escuchar temas como Costa Azul, Fascinado o El Incendio, con la que el público estalló y no paró de cantar y bailar, cerrando un directo lleno de energía y dando paso a Ok Go, uno de los platos fuertes del día.

Ok Go dejaron claro desde el primer minuto de su actuación que si has venido a pasártelo bien, ese es tu sitio. Y lo comprobamos con la fuerza de sus temas como This Too Shall Past o A Million Ways, en la cuál subieron al escenario cuatro chicos del público para acompañarles con la coreografía que se hizo famosa por el videoclip. A pesar de que algunas zonas del público, sobre todo las primeras filas que no colaboraban demasiado, los de Chicago no se rindieron y pusieron toda la carne en el asador. Tanto que el cantante Damian Kulash acabó cantando Last Leaf entre el público y nos ofrecieron una curiosa versión de Return, tocada íntegramente con campanas. La locura colectiva llegó con Here it Goes Again, el tema que los lanzó a la fama.

En los otros escenarios se vivía un lado más indie, si bien en el segundo teníamos la propuesta rockera de Dos Bandas y Un Destino o el incansable y divertidísimo directo de Delafé y Las Flores Azules, quienes inundaron el recinto pese a los problemas en la voz de Óscar y el corte de sonido en la primera canción de un ritmo divertido y bailable que no tardo en contagiar al público, que ayudo a Delafé en las tareas vocales. Lo de los catalanes fue de clase y gancho, lo tienen todo para ser de esos grandes conciertos del festival, trompetas incluidas.

Mientras tanto, los aclamadísimos Vetusta Morla empezaban con el que, a nuestro juicio, fue de los mejores conciertos del festival. Y es que la atmósfera que se crea una vez que el grupo pisa el escenario es casi mágica, y así el concierto arrancó con Los Días Raros, el tema que también inaugura su último disco Mapas. Algo que se podría decir de Vetusta Morla es que se complementan con su público al cien por cien y estos últimos funcionan como un miembro más de la banda, guardando silencio cuando es necesario o rompiéndolo con sus palmas y voces cuando los temas llegan a su explosión. Pudimos escuchar temas de su último disco, como El Hombre del Saco, Baldosas Amarillas o Boca en la tierra, pero tampoco faltaron temas clásicos como Copenhague, que emocionó a más de uno, o La Cuadratura Del Círculo, encargada de cerrar la actuación. Sin duda alguna, Vetusta Morla son una apuesta segura en todos los festivales de este año y el lleno en el escenario principal del Low Cost lo demuestra.

Catpeople les había tocado comenzar en el mayor apogeo de Vetusta Morla, los de Barcelona lo intentaron sin prisas, haciendo un repertorio de menos a más, destacando un concierto muy marcado, una baza fuerte en directo que congrego al termino de los madrileños una buena legión de seguidores dispuestos a llevarse a casa algún descubrimiento. Sin duda estos pudieron ser Catpeople.

Tras tener algunos problemas con el transporte, Mika llegaba con el tiempo justo para comenzar la actuación. Le esperaba un decoradísimo escenario, lleno de flores, y una legión de fans ataviados al más puro estilo de Mika: que no falten colores, brillantina y ropa llamativa. Curioso que arrancara con Relax, ya que en la hora de concierto nos relajamos poco. Se podría decir de Mika que es un torbellino en el escenario, no paró un segundo y en un momento de su actuación hasta toreó a sus músicos con una bandera española.

El cansancio acumulado a estas horas nos obliga a finalizar la noche con la actuación de Crystal Castles, y es que no hay concierto en el que Alice Glass no se transforme y salte de primeras al público, contagiando su delirio en forma de saltos y flashazos. Baptism supuso una explosión de adrenalina que terminó con nosotros, al menos por hoy.

Sábado 23

Aun nos quedaba un último asalto, el más prometedor del sábado, el día de las decisiones ¿Qué hago, veo entero a Mando Diao y me pierdo a L.A.? ¿Y Love Of Lesbian con Standstill? Difícil decisión para muchos, aunque eso sí, todos gozaron de un público fiel y entregado. Un lleno idóneo para esta cita.

Abrimos el día con la muerte de Amy Winehouse, tal vez por eso recuerde siempre el día, “Cuando murió Amy yo estaba en el Low Cost”, no puede faltar una mención, pero bueno, los encargados de dar música son Franc3sModelo de Respuesta Polar. Propuestas totalmente diferentes que coincidían a la misma hora. La de los primeros es más caótica y contundente, mientras que la de los segundos se basa en un fuerte descaro de intenciones de lo que pueden hacer estos chicos en tan solo media hora.

Tras Franc3s, uno de esos grupos que siempre me dejan buen sabor de boca, Maga hacen canciones que no pasan, letras que te llegan para formar un coctel de rock con clase, sin preocupaciones. Sus composiciones nuevas continúan teniendo ese sabor característico para estremecerte, al igual que Des-pi-de, Agosto Esquimal o Diecinueve. Una banda que pide con elegancia un lugar destacado.

Cosmonauta dejaron claro el porqué de su buena acogida en todos los locales de la capital. Su pop intenso va ganando adeptos allá por donde pasa, Benidorm no fue una excepción. Como tampoco lo es el cuidado directo de L.A. y los suyos. Previamente habíamos podido ver un suave acústico de 25 minutos en la carpa de Sol Música, pero en eléctrico Luis Alberto despliega todo su potencial, su gancho, su cuidado y su maestría para hacer un repertorio lleno de temas para cantar y pasártelo bien. Yo desde luego hacia tiempo que no disfrutaba de un directo tan trabajado y cercano.

Al mismo tiempo que los mallorquines, teníamos por el escenario principal a Mando Diao y Love Of Lesbian. Su final de actuación coincidía con el comienzo de los catalanes Standstill.  Quienes acostumbrándonos a conciertos suaves e íntimos, parecieron hacer en Benidorm una excepción y ya desde el comienzo de Todos en Pie (Prefacio) podíamos sentir que estábamos ante la versión más desenfrenada y dura de la banda. El cuarteto, sexteto para la ocasión, nos volvió a dejar boquiabiertos, cerrando con su nuevo hit, Adelante Bonaparte, un espectáculo envidiable, porque lo de los catalanes es más que un concierto.

Los suecos Mando Diao aparecieron en escena de punta en blanco y con un decorado que podría recordar perfectamente a un salón antiguo. Si algo no les falta a estos chicos, son temas pegadizos, y así pudimos disfrutar con canciones como Gloria, la famosísima Long Before Rock n’ Roll o Dance With Somebody, que desató la locura entre el público. Y es que han demostrado que tras más de quince años de vida del grupo han conseguido ganarse un puesto en la escena musical y haciéndolo con un estilo elegante, correcto y personal.

Tras Mando Diao, pudimos ver una transformación en las primeras filas: gafas de colores, capas rojas e incluso pelucas. No quedaba ninguna duda, los catalanes Love Of Lesbian serían los siguientes en arrasar el escenario Budweiser. Este año volvían al festival con un repertorio elegido por el propio público, y desde las primeras notas de Club De Fans de John Boy teníamos claro que sería un concierto lleno de temazos. Y así fue: Noches Reversibles, 1999 e incluso Algunas Plantas tocada por primera vez con el grupo al completo. No faltó la química con el público, algo ya característico de la banda y que nos ayuda a entender el porqué de su casi interminable gira.

Y aun nos queda tiempo para más, entre ellos otro plato fuerte como son Klaxons. El quinteto ingles mezcla su indie pop con vestigios de punk. Abrieron con Atlantis to Interzone, aunque no fue hasta Gravity’s Rainbow y Golden Skans con los que el público comenzó realmente a disfrutar. El cansancio previo de Love Of Lesbian hacia mella en algunos, aunque otros tantos no dudaron en saltar y cantar Two Receivers. Los ingleses se iban encontrando más cómodos, gracias incluidas, mención al publico de España para terminar con el combo It’s Not Over Yet y Four Horsemen of 2012.

Tras ellos, pasadas las tres de la madrugada hay que elegir, Dorian o Steve Aoki, mis gustos se inclinan mucho más por la fiesta que nos brinda uno de los mejores dj’s del momento. Lo de Aoki es un desenfreno de música electrónica, tan vibrante como loca, el colofón final a una noche en la que desde cualquier rincón de Benidorm se escuchaba la música de Low Cost.

Sin más, felicitar a Low Cost Festival por las mejoras conseguidas en esta edición, la elección de un recinto perfecto, el buen trabajo y el fantástico festival en el que se está convirtiendo, como dijo Pucho de Vetusta Morla “A base de trabajar bien poco a poco”. ¡Enhorabuena!

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