Crónica: Resurrection Fest 2011

Resurrection Fest (Asistencia aproximada 24.000 personas)
28, 29 y 30 de Julio de 2011
Campo de fútbol de Celeiro, Viveiro (Lugo)

Introducción

Es pleno verano, el calor golpea con fuerza a millones de turistas que inundan las playas del mediterráneo español. En el otro extremo, uno de los festivales de metal más importantes de la península confirma su propuesta. Os diré porque, pero antes quisiera hacer hincapié en las razones que me llevaron a elegir Resurrection como uno de mis festivales veraniegos. Y es que había escuchado multitud de halagos sobre el festival gallego, ambiente, clima, música, comida y precio era lo más pronunciado, tanto que me deje seducir y emprendiendo un viaje de trece horas desde la otra punta del país, más concretamente Murcia, me dirigí al pequeño pueblo de Viveiro a comprobarlo por mí mismo.

El cartel desde luego hablaba por sí solo, la primera actuación de muchísimas bandas en nuestro país ponía los dientes largos a cualquiera. Bring Me The Horizon, Pennywise, Meshuggah, Strife, Bullet For My Valentine, Gorilla Biscuits, The Adicts, Comeback Kid y CIV entre otros esperaban congregar alrededor de veinte mil personas, que luego se tornaron en más, destacando el éxito del festival. El tiempo acompañaba a mí llegada a la comunidad lucense, el recinto de conciertos, un amplio descampado lleno de césped con zonas de sombra, puestos de comida, muy barata por cierto, tres euros un platazo de pasta, camisetas, marcas de primera calidad como vans, se agolpaban a los laterales en forma de pasillo.

Al final el escenario principal asoma y destaca, a la izquierda una carpa de mediana capacidad se presenta como el escenario perfecto para formar los primeros pogos. Por otro lado, el camping, muy alejado de la zona de conciertos, que según se mire, personalmente no me molesto caminar, comenzaba a llenarse de jóvenes de todas las partes del país, e incluso franceses y portugueses formaban sus particulares colonias. Amplias y arboladas zonas en las que destacaba, el trato tan cercano y familiar que daban el personal del bar situado en el parque, al menos yo termine encantado. A medio día, si el tiempo acompañaba, una playa cercana invitaba al baño. Justo después, Viveiro incitaba a caminar por sus calles y comer por un precio asequible a cualquier bolsillo.

Es decir, que en ese sentido el tiempo de espera hasta las primeras actuaciones está bien cubierto. Ahora pasemos a hablar de los tres días.

Jueves 28

El jueves entramos con retraso, casi al término de la actuación de This Drama. Los tinerfeños siempre van a por todas, con todo el descaro del mundo a contagiar su rápido ritmo de punk, pese a que Asdrúbal no estuviera todo lo comunicativo que ha estado en otras ocasiones en las que les he visto e intentara arreglarlo al final dándose un baño de multitudes junto al público. Todo lo contrario que sus compañeros Echovolt, muy movidos y motivados en la carpa Jagermeister. Por otro lado, cosas del destino, Oathbreaker, sustitutos de Kvelertak, también se cayeron a última hora, adelantando todas las bandas del escenario Monster.

Allí se encontraban Sworn Enemy, con un buen directo pero un público poco entregado. Después de esta actuación en la carpa nos esperaban los madrileños Toundra, que para variar no decepcionaron, un sonido muy bueno  y su buena manera de manera de hacer las cosas nos demostraron porqué poco a poco están llegando a lo más alto en la escena musical española. Por otro lado, en el escenario Monster, fueron los encargados de seguir con la fiesta y así fue, a pesar de no tener un buen sonido, supieron desenvolverse perfectamente en el escenario y hacer mover al público con sus grandes temas Killing It, 5 to 9 y The King Is Dead entre otros. Volvíamos a la carpa para ver a Misconduct que comenzaron de una forma muy prometedora, aunque fueron perdiendo fuerza a lo largo de la actuación e incluso llegaron a hacerse pesados. No obstante después de este punto crítico Comeback Kid se subían al escenario para demostrar porque eran unos de los cabezas de cartel del festival. Venían a presentarnos su último disco, “Symptoms and Cures”, una hora y pico de arrolladora actuación con un buen sonido y una magnífica colaboración de Sam Carter, cantante de Architects, que hizo brillar aún más a los canadienses.

Una vez acabada una de las actuaciones más fuertes del día nos esperaba otra que a muchos hacía dudar sobre su potencial, los ingleses Your Demise con un sonido brutal y una puesta en escena muy buena fueron la sorpresa en Viveiro. Demostraron porque son tan valorados en el resto de Europa. Supieron muy bien cómo tratar al público al que hicieron moverse y corear sus temas más conocidos como The Kids We Used To Be, Miles Away o Shine On.

Para acabar el primer día del festival nos quedaban los míticos CIV. Anthony Civarelli y los suyos demostraron que a pesar de la edad siguen siendo una buena banda de hardcore punk que con temas como Choices Made o Set Your Goals hicieron vibrar a la gente como nadie.

Tras ellos, rápido descanso y a tomar algo antes de partir para el camping, con la sorpresa de que finalmente los autobuses no eran gratuitos sino que estaban a precio de un euro. Unos prefirieron pagar, otros caminar. Sea como sea, la fiesta continuó hasta altas horas en el camping.

Viernes 29

El viernes comenzó pronto con Dawn Of The Maya, uno de los grupos a los que más ganas tenía de ver, un sonido potente y muy trabajado que se mereció una hora más entrada la tarde. Era el segundo día del festival y el cansancio se empezaba a notar entre las caras de la gente y porque no decirlo de nosotros mismos. Pero no fue suficiente motivo como para no poder seguir con la fiesta, en el otro escenario estaban tocando Bastards On Parade, su punk-folk fue perfecto para empezar a animar al público ante la larga velada  que nos quedaba por delante. Otra propuesta muy diferente pero que continúo animando el ambiente fue la de los portugueses Switchense, aunque a ratos se hiciera muy lineal y poco deslumbrante, rápidamente superados por los franceses Vera Cruz, quienes parecían comerse el escenario. Y así fue con muchas fuerzas y ganas hicieron vibrar a todos los que nos encontrábamos ante la expectación. Alea Jacta Est fueron los siguientes en tocar después de sus compatriotas Vera Cruz, y como no es de extrañar no decepcionaron, su hardcore beatdown hizo bailar a todos aquellos presentes en su concierto. Temas como El Patriota o Today Friends, Tomorrow Enemies enloquecieron al público.

Acto seguido estamos ante otra de las sorpresas del festival, la actuación de ingleses Architects, donde desgraciadamente el sonido no acompañó. Aun así salvaron la papeleta con una buena actuación, una gran entrega y un setlist diferente al que una banda de metal nos tiene acostumbrado, pues interpretaron en su mayoría sus temas más tranquilos. Algo que hizo valorar mucho más su actuación.

Lo siguiente, esa ida y vuelta de un escenario a otro, volvemos a la carpa, donde nos esperaban los grandes Nothink, muy fieles a su estilo sin decepcionar, acompañados por un buen sonido hicieron suyo el escenario pequeño de Resurrection. A continuación tocaron los americanos The Boucing Souls, otra de las grandes atracciones del festival. Aunque fue una lástima que en parte de su tiempo el sonido no les acompañara mucho pero eso no fue motivo para que el grupo no lo diera todo encima del escenario e hiciera saltar y vibrar al público con temas como True Believers, The Pizza Song o Lean On Sheena.

Six Fit Ditch tuvieron un sonido un poco sucio y una actuación muy aburrida, dieron paso a los grandes Gorilla Biscuits que como fecha única en todo el continente eran uno de los platos fuertes del viernes. Su actuación puede resumirse en un público enloquecido y una banda muy entregada, dejando canciones como New Direction o Start Today quedaran en el recuerdo de mucha gente. Sylosis fue el punto de inflexión, era la primera vez que los ingleses actuaban en España, y aunque se esperaba más, nos dejaron con un sabor de boca muy agridulce, no fueron capaces de hacer vibrar al público a pesar del potencial que tienen.

Otros ingleses que arrasan allá donde van eran los encargados de seguir, los grandes Bullet For My Valentine saltaron con más fuerza que nadie, su concierto fue el segundo con mas asistencia después de Pennywise. Un sonido impecable por no decir que fue el mejor de todo el festival. Hubo una entrega  por parte de la banda y conexión con el público. Dos acciones que hacen de un concierto un recuerdo inolvidable.

Para terminar la velada nos esperaban The Adicts, que con una puesta en escena muy buena hicieron disfrutar y bailotear a todo aquel que quedaba presente. Y como última actuación tuvimos la oportunidad de ver a Jason Devore y sus colegas dando un concierto en acústico de lo más familiar y agradable.

Sábado 30

Ultimo día de festival, a algunos empieza a costarle el hecho de que esta noche cuando terminen los conciertos tendrán que abandonar Viveiro con el recuerdo de un festival que crece considerablemente año a año. A primeras horas de la mañana ya se podían escuchar algunas novedades, rumores más bien, de cara al próximo año, como una zona de acampada más próxima al recinto o que todos los días comiencen los conciertos a la hora a la que lo hicieron este ultimo día, bien temprano a las tres de la tarde.

Para nosotros el día en Resurrection comenzaría con Day Of Rising, encargados de sustituir la baja de última hora de Avenues & Silhouettes, una pena que los madrileños no pudieran despedirse. Una sustitución algo llamativa en un cartel en el que predomina el metal y los sonidos duros, no por ello mala sino todo lo contrario, me gusto bastante la actuación de los de Castellón, pues demostraron que pueden desenvolverse muy bien en cualquier cartel. Lejos de parecer un grupo encasillado de mala manera en el pop, el cuarteto saco su lado más rockero para dejarnos un concierto entretenido, de esos que hacen falta para oxigenar tanta caña. Caña, como la que encontramos a nuestro paso por el escenario Jagermeinster con Vita Imana, recientes teloneros de Avenged Sevenfold en Madrid, me esperaba un concierto diferente al que me encontré, más directo y variado. Aun así, fueron una apuesta segura para todo aquel que quisiera comenzar a caldear el ambiente, wall of death incluido.

Los siguientes, unos Do Or Die bastante movidos y participativos, ayudados por la expedición de Jagermeinster, ofrecieron uno de los conciertos más entretenidos en lo que llevábamos de día. Saco el tema de entretenimiento y diversión porque lo de The Black Panthys Party fue justamente eso, canciones y puesta en escena para pasárselo bien sin importar lo que opinen el resto. Muchas ganas de ver a Authority Zero era lo que mostraba la mayor parte del público que se agolpaba en ese momento en el escenario principal. Los americanos, liderados por un sublime Jason Devore, fue digno de mención entre lo más destacado del día, no paro un solo segundo de moverse, de un monitor a una torre del escenario mientras agradecía la entrega del público. Una primera actuación en España muy completa y animada, de esas que deseas repetir pronto. ¡Que así sea!

Continuamos, los catalanes Anal Hard consiguieron muy merecidamente llenar la carpa para demostrar que dentro del género son uno de los grupos a tener en cuenta. Tras ellos, descanso para reponer fuerzas desde la lejanía mientras Strife iban a dejar un concierto de clásico hardcore con un buen sonido, de los mejores de festival. Otro de los tantos conciertos esperados fue el de More Than Life, primera y última actuación en nuestro país para una banda que se despide. Muy interesantes, un concierto lleno de circle pits y stage diving, mucho más interesante, en mi opinión, claro está, que el que ofrecieron los suecos Meshuggah, muy lineales aunque eso sí, impecables en lo suyo, no hay banda más bestia que ellos. Por otro lado, lo de Angelus Apatrida es cada vez más grande, los manchegos tienen todo lo necesario para seguir creciendo y que se hable de ellos todavía aun más, rápidos, potentes, cercanos, amables, capaces de que su concierto fuera un circle pit constante. ¡Y son producto nacional!

La noche se acaba, y aun queda lo mejor, vamos terminando el día entre esperas que merecen la pena, como la de Pennywise, increíbles de principio a fin, guitarra incluida entre el público, fueron los que más asistencia tenían, con permiso de Bullet For My Valentine y Bring Me The Horizon, y es que se hace inevitable no cantar temas como Fuck Authority o Society mientras el circle pit y los golpes inundan toda la pista de un extremo a otro. Finalmente su animado y esperado Bro Hym puso el broche a una actuación completa e irrepetible.

A continuación, la marea de gente se desperdigo por el recinto esperando otra de las actuaciones más prometedoras del festival, la de los británicos Bring Me The Horizon, de los que no sé exactamente qué decir, o más bien como decirlo, pues la parte instrumental gozo de un buen sonido y una puesta en escena arrolladora que demuestra porque son una de las referencias mundiales del metalcore. Una locura de principio a fin, Diamonds Aren’t Forever hace que un Oliver Sykes un poco desgastado en cuanto a la voz, quizá la única pega, baje de primeras al foso y desate un circle pit constante. Nada que objetar a su carisma como frontman, no para quieto ni un segundo, tampoco de animar al publico y pedir constantes circle pits. Fuck y Crucify Me oxigenan un poco su voz y le dan algo de descanso, pero aun así no es el vocalista que me esperaba en cuanto a voz, quiero que esto quede bien claro. Continúan sonando temas, hay tiempo para recuperar Pray For Plagues y Football Season Is Over entre un The Sadness Will Never End muy coreado o un final con It Never Ends y Chelsea Smile en el que incluso pude ver a alguien sangrando. No fue para menos, parecía como si Oli y los suyos no tocasen si no había pogo en la pista.

Nota alta con algún contratiempo, como la voz de Sykes, que espero encontrármela mejorada en futuras visitas. Destacados momentos para finalizar, que Jona Weinhofen siga sorprendiendo, se cruce todo el recinto para terminar tocando en la zona vip mientras Matt Kean salte de un lado a otro desde los altos monitores. Tras los de Sheffield, el cansancio se dejaba notar así que decidimos escaparnos y ver desde el final a The Real McKenzies.

En resumen, Resurrection es un festival único por muchas razones, os contamos: Un maravilloso e irrepetible emplazamiento turístico en el litoral gallego, el disfrute de un buen clima que animaba incluso a algún chapuzón, pantalón corto de día, sudadera por la noche, no hay ni rastro del calor asfixiante del verano español, un camping o zona de acampada, rodeada de supermercados, duchas, frías pero soportables sin apenas cola, un cartel de lujo para los cuarenta euros de entrada, un ambiente de lo más animado y un personal del festival amable, atento y preocupado. Es decir, al final todo aquello que me contaron se quedaba corto y sin duda alguna hace que Viveiro pase a ser una parada obligatoria en el circuito de festivales, pues salvo la lejanía del camping a la zona de conciertos todos son halagos para este festival gallego. Sobresaliente.

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