22 de Octubre de 2011
Sala Ritmo y Compás, Madrid
Samiam / Eric Fuentes & El Mal / Days Of Heroes
De la vuelta de los míticos Samiam a España, creo recordar que estuvieron por aquí hace unos seis años, se pueden sacar unas conclusiones muy claras, una de ellas es la gran pasión que sienten por la música, y otra la frescura con la que interpretan todos sus temas, unos más punk, otros más pop, el caso de los norteamericanos es distinto al del resto de bandas de su generación, de su crudeza sobresale el carisma de Jason Beebout a las voces, muy activo toda la noche.
Pero bueno, de ellos hablaremos más tarde, porque previamente al quinteto de Berkeley, California, habíamos tenido a los jóvenes y prometedores Days Of Heroes abriendo la noche y presentando los temas de su EP de debut. De ellos, lo que ya conocemos, la carga de ser antiguos miembros de Avenues and Silhouettes en cuanto a expectativas empieza a desaparecer debido a que están consiguiendo una identidad propia, un estilo cada vez más personal y maduro. Por testigo la energía y el buen hacer de sus nuevas composiciones con las que de seguir así que no extrañe a nadie que dentro de poco den un salto cualitativo. Como inconveniente, la escasa afluencia de público durante su actuación, merecen más.

De Samiam, lo que previamente citaba, desglosaron con una energía digna de los grandes una veintena de temas ante una sala que ya rebosaba un ambiente muy animado, me atrevería a decir que cerca de los dos tercios de entrada, y que incluso se animo a con algún que otro pogo y crowd surfin. Actitud, cercanía y diversión es lo que podemos sacar en conclusión. Tanta que Jason no dudaba en pasar el micro al público para poner de manifiesto alguna queja en cuestión de sonido. Inconvenientes que no pudieron con la emoción de un público maduro que comenzó los coros de casi todas las canciones clásicas que que iban sonando, entre las más antiguas las de su “You Are Freaking Me Out”, salvo Capsized, e incluso las nuevas como 80 West tuvieron una gran acogida, tanta que ante esto cerrar un concierto impecable con una de las nuevas como El Dorado no suena descabellado. En definitiva, la espera mereció la pena. Ojala no tengan que volver a pasar otros tantos años.