Crónica: Sick Of Bean Fest 2013

Sick Of Bean Fest
28 de Septiembre de 2013
Plaza de Toros de Alcalá de Henares, Madrid

sickofbeancronicaHay días en los que la probabilidad de que algo salga mal se acaba imponiendo al resto, por muy poca que sea. No obstante, todo hay que decirlo, en el caso del Sick of Bean Fest, ese es un factor que le ha acompañado desde hace unos meses. La caida de Millencolin del cartel, la falta de información, que las entradas fisicas llegaran a Madrid una semana antes o la baja a ultima hora de Franky Lee. Son detalles que, mirandolo desde el punto de vista positivo, ayudan a mejorar con mucho tiempo por delante para corregir en una próxima segunda edición tan o más prometedora a nivel de bandas, porque ya lo dije en su momento en alguna de las noticias que publiqué sobre el festival, montar un evento de tales caracteristicas no es tan sencillo como parece y verse desbordado es muy fácil.

Suerte que la pasión y dedicación por la música pudo con todo, y eso es a lo que deben agarrarse, a seguir amando este estilo para que dentro de unos años se hable de Sick of Bean como una de las referencias del punk, ganas no les faltan, desde luego. Os cuento, llegamos a Alcalá de Henares sobre las cinco de la tarde, hora a la que se supone, deberían de estar praprandose The Blackjaw para subir al escenario. Y nos encontramos de pronto con la primera de las malas suertes que acompañó a Sick Of Bean durante todo el día, un fallo de seguridad que impide la apertura de puertas, con lo que esta, habiendo estado programada para las 15:30 horas, se retrasa a las 17:30 horas, teniendo que recortar las primeras bandas parte de su repertorio. Desde el easy core moderno y machacon de In Years To Come, hasta el bestial hardcore punk de los suecos Angers Curse (Su vocalista se abrió una brecha en la cabeza a las primeras de cambio), pasando por la cancelación de The Blackjaw o el escaso repertorio de Silly Sally. Todos sufrieron el retraso, algunos como The Blackjaw con sentido del humor, profesionalidad y apoyo total a la causa, bravo por ellos que aún sin tocar siguen siendo un ejemplo.

Para entonces, el regreso a los escenarios de No Children se habia retrasado solo cinco minutos, la organización habia conseguido recuperar el tiempo perdido y la lluvia ya no era un problema, porque apenas chispeaba a ratos y los skaters empezaban a hacer trucos en una pequeña rampa situada al lado del escenario. Sobre el mismo, una de las mejores formaciones de punk rock melódico que hemos tenido en España, dos años despues de un obligado parón, muchas eran las ganas de volver a escuchar las canciones de sus tres álbumes. Con fuerza y mucha energía desde el principio, los vitoreados temas de su “Souls On Fire” fueron los primeros en caldear el ambiente y provocar los primeros pogos. Eso hasta que el tiempo quiso, a mitad de actuación empezó a llover y la gran mayoria del publico abandono la pista para situarse en las gradas viendo como unos valientes luchaban contra el tiempo y se desgarraban sus gargantas mientras en escenario se iba llenando de agua al mismo tiempo que el publico se empezaba a temer lo peor, el techado del escenario fallaba y el agua inundaba el escenario, haciendo casi imposible que se reanudase en el mismo lugar.

Ocho de la tarde, la lluvia no cesa ni parece que vaya a dar tregua y el equipo de amplificadores y batería es tapado mientras se busca una solución de emergencia para poder seguir la fiesta. La solución tarda en llegar, y una parte de publico, cabreada al ver que la organización no tiene un plan alternativo, decide abandonar. Solo unos valientes, amantes de este estilo de música que tanto nos ha dado cedemos un voto de confianza a una organización que sale como puede. ¿La solución a la lluvia? Situar un pequeño escenario a ras de suelo en la parte alta de la grada, a los que nos quedamos nos invade entonces ese sentimiento de saber que vamos a poder ver a grandes iconos del punk rock en un ambiente único, como si fuera un garaje en el que estamos 100 personas, aunque eso si, todo hay que decirlo, al principio no vi nada seguro aquello por la proximidad a la grada cuesta abajo, pero funcionó, y terminó siendo una de esas experiencias que hay que vivir.

El caso es que Bombshell Rocks, Burning Heads, Atlas Losing Grip y No Fun At All transformaron ese pequeño espacio en una de las más surrealistas de nuestra corta existencia. A ritmo de punk rock, chupitos de jager y algún que otro pogo, disfrutamos como pudimos de poco más de cuatro horas únicas, con el solo inconveniente de alguno de los de seguridad y sus modales, no del todo correctos, y que por supuesto, hubiera estado bien tener mejor visibilidad, ya que el sonido no era del todo malo. Todo esto no es facil de explicar, y al igual que con el paso del tiempo hay quien dice “Yo estuve aquí”, nosotros podremos decirlo. No hay mas punk que ver a estas bandas a ras de suelo, entre los propios miembros y gritando a pleno pulmon.

En definitiva, inclemencias del tiempo aparte, Sick Of Bean Fest pasa su primera edición con nota gracias a su afán de superación y pasión por la música, pero con muchisimos detalles a mejorar, en información, infraestructuras, organización, planes alternativos, etc. Son muchos, si, pero todo tiene un comienzo, y para ello hacen falta las ganas. Y como aquí tambien somos unos apasionados de esto, nos quedamos con lo bueno de la experiencia y deseamos que en la próxima edición se solventen gran parte de estos inconvenientes deseando una larga vida a Sick Of Bean.

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