Hace algo más de una semana, el 12 de Diciembre, llegaba a nuestro país la primera gira estatal organizada por la gente que está detrás del Resurrection Fest con motivo de su décimo aniversario. Como principal atracción contábamos con los noruegos Turbonegro. Cuatro fueron las fechas y las ciudades elegidas y nosotros no quisimos perdernos la de Gijón.
A las nueve de la noche se abrían las puertas de la sala Albéniz y al poco tiempo los vascos Porco Bravo salían preparados para hacer de las suyas con su punk rock más gamberro. Sonaron títulos como “Nunca pasa nada”, tema que no podría suponer mayor contradicción con el show que nos brindaron los de Barakaldo en el que prácticamente pasó de todo. Puro espectáculo “jackass” es como mejor se podría denominar un concierto de esta gente con Manu su vocalista grapándose hojas en el pecho para posteriormente pedir un mechero a los asistentes y prenderse fuego o acabar el concierto abalanzándose sobre nosotros subido a una tabla de surf. A pesar de las extravagantes peculiaridades no nos olvidamos de que lo que estábamos presenciando era un aderezo perfecto para temas de su disco “Grooo!!!” como “Lasciva” o “Dios”. Set corto pero intenso, muy intenso por parte de los de Barakaldo que demostraron que están en la cumbre del rock nacional.
Poder ver a Turbonegro tan cerca de casa tras un pequeño contratiempo que me obligo a perdérmelos en la pasada edición del Resurrection Fest se sintió como una grata recompensa. Con los reyes del “deathpunk” la fiesta estaba asegurada nada más saltar la intro “The Blizzard of Flames” seguida de “Back to Dungaree High”. Tony Sylvester sabe bien como engatusar a la audiencia y en toda la noche no dejamos de oír sus continuas bromas junto al famoso marinero “Happy Tom” quien se dirigió a nosotros en un correcto español en numerosas ocasiones.
“All my friends are dead” hizo subir un escalón el ambiente de la sala que no logró un sold out como en la fecha de Vitoria pero debió de estar cerca. Las primeras filas saltaban y coreaban a ritmo de “Friday night, fuck off fight” y la noche de clásicos siguió con temas como “Wasted again”, “Sailor Man” o al grito de Tony de “Do you love Turbonegro? I hate Turbonegro” que daba paso a “Turbonegro must be destroyed”.

Minutos después este hacía mención a su trasero para interpretar “Rock against ass” impregnando la noche de tintes hard rock. “Fuck the world” precedía a “Get it on” tras la cual el grupo hacía una pausa para volver con los bises, empezando por “The age of Pamparious” y tras esta presentarnos a toda la banda a base de riffs y pequeños trozos de archiconocidos temas de Nirvana y Metallica entre otros para finalmente tocar de principio a fin la mítica de “Money for nothing” de Dire Straits. Tony nos iba diciendo adiós junto a los suyos mientras la Albéniz se inundaba totalmente de voces que gritaban al unísono el famoso estribillo de “I got a erection”. Sin duda la mejor elección para clausurar una noche de fiesta.
Por Noelia Amieva

