Hay algo en la música que me gusta por encima de todo lo que la rodea, y que pocas veces ocurre. Es un momento en el que una banda relativamente desconocida se pone en boca de todos, aparece en los medios, y de la noche a la mañana se vuelve viral. Es en ese momento cuando, de la nada, cada decisión del músico se convierte en parte de una historia, como si fuera un todo incluido que muy pocas bandas saben aprovechar. Podríamos decir que cuanto más atención recibe una banda, más peso tiene que dar a cada decisión puramente estética.
Esto se acentúa un poco más si la banda vienen de un mundo a menudo diferente como el metal extremo de Deafheaven. Claro, que todo sería más fácil si hiciesen rock o pop, pero no. Digo esto porque no es frecuente que una banda tan pesada y oscura acapare elogios de Pitchfork y Rolling Stone edición americana, por citar dos medios referencia. Pero es lo que exactamente les pasó a Deafheaven cuando publicaron “Sunbather“, uno de los discos más aclamados del 2013 aterrizó en la escena como una mezcla meliflua de hermosas texturas y un poder brutal.
Su mezcla fue adoptada casi por unanimidad un público muy dispar, son únicos y como tal, así fueron concebidos en el metal underground. “Voy a ser completamente sincero, fue muy extraño“, asegura George Clarke, vocalista de la banda. “Trabajamos muy duro, pero realmente nadie puede espera que eso pase y que se nos reciba tan bien“, recuerda aquel año 2013.
Aún con dificultades por ser un dúo entre Clarke y el guitarrista Kerry McCoy, el éxito de “Sunbather” cambió la vida de la banda, reconvertida a quinteto para estar a pleno funcionamiento. Tocaron por todo el mundo, y compusieron como quinteto, aceptando y entendiendo la comprensión de dónde se encontraban musicalmente y cómo de alto podían llegar. “La gente nos decía que eramos creadores de este sonido, de una fusión entre black metal y shoegaze, que nunca creí“, explica Clarke. “Estábamos influenciados por una gran cantidad de bandas que fueron mezclando metal y shoegaze mucho antes de nosotros, así que creo que mi subconsciente no está en lo que nos dicen“.
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“Yo creo que es más ajustado, simplemente eso“, y continua. “Queríamos un disco que fuese más conciso y no tan soñador. Pero no cambia lo que somos, porque siempre vamos a ser tal y como sonamos“. Para grabar “New Bermuda“, Deafheaven entraron a los estudios Atomic Garden a trabajar con Jack Shirley, productor de “Sunbather“. Mientras que por un lado, podrían haber optado por trabajar con algunos nombres emblemáticos de la industria, decidieron regresar al lugar en el que empezó todo. Clark asegura que trabajar con un gran nombre habría llevado a una presión innecesaria sobre el nuevo disco. Sin embargo, “con Jack, nada de eso existe. Es como trabajar con un amigo, un amigo que es muy buen ingeniero de sonido“.
Su decisión de seguir con Jack Shirley refleja respeto y lealtad, la misma que Deafheaven parecen trasladar a sus canciones. Han soportado momentos difíciles, y aún así no se han dejado influir, “siempre hemos hecho lo que hemos querido, visual y musicalmente. No pienso en opiniones externas a la hora de hacer música. Deafheaven es muy egoísta, es algo natural ignorar todo lo que nos rodea y centrarnos en la música“.
Descritos en ocasiones como una banda a medio camino entre el post rock y el metal más oscuro y potente, adaptado a ambos géneros, Clark cree que es interesante ver cómo la gente encuentra nueva música y cómo amplia sus horizontes, “si somos una banda que permite a la gente hacer eso, entonces creo que estamos en el camino correcto, es positivo“.
En poco más de 45 minutos, “New Bermuda” es digno de su predecesor. Esperanzador y desesperado al mismo tiempo, llevado al extremo en todos los sentidos, potencia y rapidez. Implacable desde la primera “Brought to the Water”. Pero así es como “Sunbather” enfureció y cautivó a los más tradicionalistas del metal. “New Bermuda” explora todo tipo de construcciones musicales sin inhibiciones, resultado de un tipo de vulnerabilidad cínica mucho más oscura que cualquier otra cosa que la banda ha hecho hasta la fecha.
“La principal diferencia entre ambos discos para mí es que con ‘Sunbather’ hay una cierta sensación de dulce esperanza. ‘New Bermuda’ está basado más en la realidad y estabilidad“. Una estabilidad, personal y musical, que Deafheaven presentarán en Madrid y Barcelona.
2 de marzo de 2016. Sala Apolo, Barcelona
3 de marzo de 2016. Sala Shoko, Madrid