Tras girar por Estados Unidos y Canadá, formar parte del prestigioso Reading y Leeds Festival, trabajar con productores como Nick Didia (Pearl Jam, Bruce Springsteen) y grabar en los míticos Sound City Studios, L.A. vuelve a ser noticia con un nuevo trabajo producido por Richard Swift de The Shins. Nos encontramos con él en una céntrica cafetería de Madrid para hablar acerca de sus dos últimos años.
“SLNT FLM” supuso para ti el volver a sonar orgánico natural, sin efectos especiales. Así que veo bien empezar hablando de lo que supone “Dualize”.
Yo venia de “Heavenly Hell” que fue un disco en el que en un espacio de tres años metimos todo tipo de artillería y efectos. El paso con “SLNT FLM”, donde de repente era todo muy rudimentario, guitarra, voz, batería, bajo y como mucho una percusión o un piano, fue un cambio sustancial. Ahora lo que hemos hecho ha sido una mezcla de los dos, por así decirlo.
Tiene parte de “Heavenly Hell” por el hecho de ser diez canciones, en las que cada una te lleva a un sitio diferente, y tiene esa parte de “SLNT FLM” en la inmediatez y ese sonido más americano, ese sello de canción hecha ahí. Es un trabajo que parte de la sonoridad de “Heavenly Hell” a nivel de canción más dulce como puede ser una Elisabeth o incluso Evening Love, pero al mismo tiempo hay canciones como Oh, Why?, la segunda del disco, que podría haber sido grabada en “SLNT FLM”, por ejemplo. Es un poco de los dos, en uno nos fuimos lejos de producción, en otro lejos pero a Los Angeles (risas) y fue como un disco más grabado en un garaje. Ahora es un intermedio entre los dos.
Además, viene en un momento en el que en la música hay cada vez más medios para grabar.
Si, de hecho, yo creo que hay un secreto en todo esto, que es el grabar con Richard. Con él todo es muy fácil porque no hay nada que hayamos tenido que repetir cincuenta veces ni buscar un sonido que no conseguíamos porque no nos salia, sino que todo son primeras tomas, un trabajo muy fluido y muy fácil. Es un disco que se ha hecho por orden, la primera que se grabó fue Dualize que es la que abre el disco y el ultimo día After All que es la que cierra. Ha sido muy fluido, natural y sencillo.
¿Que se te pasa por la cabeza días antes del lanzamiento de Dualize, nervios?
Si y no, tengo una tranquilidad extraña porque se lo he pasado a todos mis amigos y familiares y a todos les ha entrado bien. Si hubiera alguno que me hubiese dicho “Si, esta bien, pero hay alguna canción un poco seca..”, entonces estaría acojonado, pero han venido amigos a los ensayos, y la opinión general es que es un disco que entra fácil. Y esta hecho para eso, para que lo puedas escuchar tranquilamente sin tener que saltar canciones. Y me da la impresión de que va a gustar, porque suena bien y lo defendemos bien. Me da muy buen feeling, la verdad.

Quieras o no, la evolución es de todo el proceso de “SLNT FLM” el año pasado, donde estuvimos viajando mucho, tocando en muchos festivales, compartido cartel con nuestros ídolos. Todo eso hace que madures, que te sientas pequeño, que quieras ser mejor, que aprendas a tocar y quieras hacer cosas. Todo eso hace que llegues a un estudio con un año más de aprendizaje. Es algo que se plasma, es inevitable, tocar y ensayar mucho hace que cantes mejor, que sepas hacer cosas que antes no hacías, etc. Todo se impregna en el resultado final.
¿De qué miedos que arrastrabas antes te has liberado en este disco?
Los miedos son los de siempre. Los que yo tengo están grabados en fuego. Pueden ser más de cosas personales que no tienen que ver con la música pero que obviamente viajan conmigo.
En otra entrevista con otra banda me comentaban que querían un disco que sonara a extranjero, sin miedo a nada, porque fuera las bandas se permiten unas licencias que aquí están menos permitidas. No sé si es algo que también se puede transmitir a tu sonido por el hecho de grabar fuera.
Es la primera vez que lo escucho, y entiendo que hay bandas que les da miedo hacer según qué.
Con mucho reverb, excesos de fas.
Claro, yo eso creo que es un error, porque de ahí a lo mejor parte el problema de que en este país muchas bandas suenen igual. La producción es la misma, lo único que cambian son las letras, cosa que yo dejo más para lo ultimo. A mi la letra me gusta que tenga un sentido, me gusta expresar mis sentimientos pero le doy más importancia a la canción, la melodía, el envoltorio, etc., pero si, esta bien que la letra tenga un sentido y que le guste a la gente. Pero, no es que aquí no nos permitan hacer cosas y nos vayamos allí por eso, si nos vamos es porque queremos trabajar allí. Nuestra intención es arrancar una carrera internacional con todas sus pegas, por eso grabamos allí principalmente.
Nos dijiste en otra entrevista que “SLNT FLM” se componía de seis de doce canciones que ya tenias escritas. ¿Están en “Dualize” algunas de las que no entraron en ese EP o fue un proceso distinto?
No, es un proceso totalmente nuevo y esas canciones se quedaron ahí y no sé que haremos con ellas (risas). Algún día las sacaremos como caras b o lo que sea, pero todas las canciones de “Dualize” son nuevas que han ido saliendo llenando el móvil de notas de voz.

Es curioso, porque si que ha sido más laborioso que “SLNT FLM”, ni mucho menos más que “Heavenly Hell”, que fue más tiempo, más tedioso, un trabajo de orfebrería de edición, sonido, afinación, etc. Este ha sido más inmediato, pero si que ha habido un trabajo de adornar bien las canciones y elegir las cosas inmediatas tipo “Vamos a meter un teclado. A mi el cuerpo me pide esto”.
Con “SLNT FLM” te encaprichaste del sonido de Black Keys, ¿Tiene “Dualize” algún matiz de alguna banda que se pueda confesar?
En “Dualize” la verdad es que no me he encaprichado de nada. Con “SLNT FLM” no es que me encaprichara del sonido de Black Keys sino que me gustó la forma de trabajar de Kevin y Marc, me gusto la visión de ellos, el punto negro de jazz, blues, moderno al mismo tiempo, rockabilly, etc. Me apetecía hacer algo así y no nos planteamos más que el hecho de introducir el elemento ochenta pero no del típico ritmo y los teclados, sino el lado cool de los ochenta, el de la BSO de Karate Kid y Arma Letal.
Al tener Richard mi misma edad y haber vivido la misma infancia de películas como Cortocircuito, Los Gremlins o Los Goonies, pues hablábamos todo el rato de ello y del tipo de música que nos llamaba la atención. Y si te fijas, en el disco escucharas sonoridades y teclados por detrás que podrían haber sido la banda sonora de La Historia Interminable, pero porque nos hemos criado con ello y nos hacia gracia introducirlo y nos recuerda a algo que nos hizo sentir bien. A todo el mundo le gustan esas películas, no hay nadie que de pequeño no le gustasen.
Richard Swift pasó un tiempo en Mallorca antes de grabar el disco. Háblame acerca de que ha aportado al sonido final de L.A. y cómo interpretaste lo que el te iba transmitiendo.
Hablamos de esto, cine, películas, series, libros, de todo, pero no fue un trabajo de canción por canción a ver que hacemos sino de dos amigos que están empezando a conocerse y hablan de sus inquietudes. Fue un trabajo más psicológico que musical.
Estuviste tres años para dar vida a “Heavenly Hell”, y ahora en cuestión de dos has editado dos trabajos muy seguidos. Dejar ese espacio, ¿tiene algo que ver con la rapidez con la que hoy en día se quema un disco?
Tiene que ver con que hecho de que haya cambiado de compañía discográfica, y los motores de una multinacional funcionen a otro ritmo. Yo venia de iniciar mi proyecto con mi propio sello en el cual me planteaba hacer un disco cada año porque me apetece, porque vivo en casa con mi guitara, hago canciones y hay un momento en el que me saturo de todo lo que tengo y me planteo hacer un disco, un EP o un single, y me gusta poder editarlo al momento.
Las multinacionales trabajan a un ritmo al cual eso es inviable. El hecho de que en tres años hiciéramos una promoción de un disco, sacásemos otro y al año otro es porque en esos tres años estuvimos tocando sin parar hasta editar “SLNT FLM”, cuando yo quise sacar otro EP, y otro. Recuerdo que ya comentamos que mi idea era sacar tres EPs, pero no funcionó por tiempos, presupuestos, fechas, marketing, estudios de mercado, etc.
Después de todo, llegó un momento en el que me cansé y pensé que lo mejor era ir por libre. De ahí el hacer “Dualize” y espero que para el año que viene tengamos otro disco, o un EP, porque yo funciono así, me gusta sacar una cosa, grabarla, editarla, tocarla en directo, quemarla, y hacer otra.

Si, de hecho con “SLNT FLM” fue muy bien porque rompí con ello, y la gente pensó “Vale, no vamos a esperar nada más de L.A. porque no sabemos que va a pasar”. Es decir, no esperes Crystal Clear, Elisabeth o Hands porque eso ya está hecho, no van a venir, ya están ahí, “Heavenly Hell” ya se hizo y lo que no voy a hacer es el mismo disco una y otra vez, me parece hacer el ridículo y una perdida de tiempo, por lo tanto creo que después de haber hecho “Heavenly Hell”, un “SLNT FLM” y ahora este, que no tiene nada que ver, me gusta porque deja claro que cada trabajo va a ser diferente.
Sé que has estado girando por Estados Unidos y Canadá, en el Superbock de Portugal, en el Eurosonic de Holanda, pero a mi me llamó más la atención verte en Leeds y Reading por el hecho de ser uno de mis festivales preferidos. ¿Que tal la experiencia de esos días?
Muy bien porque desde pequeño había querido ir, siempre veía las revistas con ese cartel amarillo a pagina entera con el cartelazo y fue una de esas experiencias que te ponen en tu sitio en plan “¿Quieres competir contra esto? Bien, pero vas a tocar a las diez y media de la mañana, cuando la gente esta entrando”. Y el publico ingles es muy observador y los chavales de dieciséis años saben de música, saben lo que hay, lo que es bueno y lo que no. Es una plaza difícil pero nos fuimos muy contentos, una experiencia satisfactoria. A la tercera canción estaba lleno, a la gente le gustó, y te hace sentir muy bien. Y luego el festival es inmenso, muchas bandas, tocaban Foo Fighters, Black Keys, etc.
No sabíamos de nadie español que hubiese tocado antes.
Cuando nos dijeron que eramos los primeros de la mañana.. Pero claro, The Shins tocaban a las dos. Es un horario que aquí es impensable.
Un pensamiento muy diferente.
Totalmente, y la gente va a pasárselo bien, es un gran festival. No estoy seguro, pero creo que solo han llegado a tocar Barón Rojo hace treinta años, pero mira, tuvimos la suerte de que tras tocar en SXSW salió la oportunidad, y deseando repetir.
Fotos Juan Perez-Fajardo