Los granadinos Pájaro Jack acaban de publicar la segunda parte de su nuevo disco “Vuelve El Bien”, en la que evolucionan hacia un pop rock más armónico y eléctrico que sus antecesores. Estamos con Jaime (guitarra y voz), Mafo (batería) y Arturo (guitarra).
Ya hace casi un mes desde que publicasteis la segunda parte de “Vuelve el Bien” ¿Cómo os sentís, le haríais algún cambio?
Jaime: Creo que todavía no nos ha dado tiempo a pensar en ello.
Arturo: Con el primer EP que publicamos si que nos pasó que en cuanto lo grabamos, supimos que terminaba un ciclo
Jaime: En este caso estamos contentos con el resultado, muy identificados con las canciones y el resultado, pero de momento, yo personalmente sigo pensando lo mismo y no quiero cambiar nada. Lo hecho se ha hecho por algo, hemos disfrutado mucho grabándolo, hemos hecho lo que nos apetecía.
Mafo: Y tambien hemos completado una exploración musical, y puede que dentro de poco nos de por hacer algo muy diferente. Nunca se sabe.
Eso pensaba, que la primera parte supuso un cambio a ritmos más eléctricos. Esta segunda parte de “Vuelve El Bien” la noto como bien dices una exploración musical, más profunda, más de trabajar intensidades.
Jaime: Claro, el primer disco tiene un corte más folk, de poner todo en la misma linea, incluso en armonías vocales. Con este disco tenemos un concepto parecido en cuanto a la forma de componer, mantenemos las armonías vocales, pero si que es un estilo mucho más libre, y producido por todos en el local de ensayo. Sin seguir una linea de “esto tiene que sonar así, y con estos instrumentos“, sino que nos dejamos llevar y tiene un poco de todo.
Sabía de vosotros, de veros en varios medios, en carteles de conciertos y demás, pero no me puse a escucharos hasta hace unos meses. Y lo primero que me llamó la atención es que habéis pidido “Vuelve El Bien” en dos EP ¿A que se debe? ¿Quizá la rapidez con la que se consume un disco a día de hoy?
Mafo: Tiene que ver con eso claro, pero sobre todo tiene que ver con que creemos que la frecuencia natural de un grupo a la hora de sacar algo debería ser de cuatro o cinco canciones. Cuando te juntas en un local de ensayo, tienes la inspiración, y no te dura más de eso. No te metes en un ensayo a hacer doce canciones. Aunque también esta impuesto por la industria, por como están las cosas actualmente.
Arturo: En unos meses es que realmente te da tiempo a eso, tampoco queremos estar mucho tiempo sin dar noticias.
Mafo: Y lo que vas haciendo tienes ganas de grabarlo cuanto antes, porque si empiezas con más canciones, es posible que la primera y la última no tengan nada que ver. Entonces, si quieres plasmar una idea general, yo creo que lo ideal es hacer cuatro o cinco canciones.
Jaime: También tiene que ver con la impaciencia de mostrar el nuevo sonido del grupo, y porque el cambio fue tan grande que queríamos mostrarlo cuanto antes. Teníamos las cinco primeras canciones y nos metimos a estudio a grabarlas. Y ahora, terminando las otras seis, que guardan un mismo concepto y linea estilistica, aunque se note el salto, ya forman el disco entero.
Entre uno y otro hay un año y dos meses de diferencia ¿Que cambió en Pajaro Jack durante este tiempo?
Arturo: La segunda parte es una exploración aún mayor dentro del sonido de la primera. Pero no pensamos que cambiáramos mucho en ese periodo. Se nota, la segunda es más precisa y fina dentro de una curiosidad musical que se había iniciado con la primera, pero no hay un cambio muy drástico como el que ya hicimos antes de “Vuelve El Bien”.
¿Creéis en ese sentido que con las plataformas digitales de hoy en día se ha perdido la ilusión por escuchar un disco entero y hay que estar constantemente enseñando algo nuevo?
Jaime: Totalmente, hay menos ilusión. Ahora también se lleva el ir publicando una canción cada semana, y eso no es un disco ¿no? Para los oyentes, cuando sale el disco completo, a no ser que sea una banda que sigues, no te lo pones, escuchas las cuatro primeras, y de pasada.
Mafo: Aunque por otro lado es normal, tampoco me parece tan mal. Es normal que con todo lo que hay hoy en día se cambien las formas de escuchar música.
Arturo: Nosotros lo hacemos, escuchamos música de forma desperdigada, aunque eso no quita que nos guste que nuestro trabajo se entienda como un todo, independientemente de como escuches las canciones. Una cosa es escuchar las canciones y otra es el concepto que le das a esa forma de escuchar.
[Tweet “Pajaro Jack: Una cosa es escuchar las canciones y otra el concepto que le das.”]
A nivel de edición, imagino que vais a juntar las dos partes.
Jaime: El formato físico es el cd con las dos partes. Así tiene el sentido de un disco que queríamos.
Hablábamos antes de que en la segunda parte habíais explorado más en lo que empezasteis en la primera, pero ¿que pensáis que os puede suponer de cara a nuevas canciones?
Jaime: Más persidad. El primer disco fue de un corte más acústico y en la primera parte ampliamos el estilo, aunque seguíamos conservando esa parte, usamos más instrumentos eléctricos y es todo más libre. Esta segunda, con respecto a la primera es más madura, más oscura, y pierde ese toque tan inocente. Es como una consolidación en esa idea.
Vuestras canciones me transmiten un mensaje muy efímero, de conservar y dar valor a lo que tenemos ¿Que queríais expresar vosotros?
Jaime: En general es hablar de positividad. “Vuelve El Bien” habla de que ya lleva demasiado tiempo el mal, y de que ya toca algo de bien. En general es una actitud ante ciertas cosas, no es tan cerrada, es más amplia, pero va por ahí.
La época currante del Do It Yourself en la música como alternativa a las multinacionales.
Jaime: Siempre hablamos de eso. En esta época hay que intentar luchar contra los macro festivales y las industrias que potencian un producto en lugar de música, fijándose en la carrera del grupo, en intentar que vaya subiendo poco a poco, y conservar su apuesta. Nos da la sensación de que van siempre a por lo fácil.
“Vuelve el Bien” es positivismo en ese sentido.
Jaime: Exactamente, un mensaje de aguante y de trabajar.
Arturo: Un mensaje de que se están haciendo cosas interesantes en muchos sitios, y que hay muchas formas de llegar. Estaría bien que el mercado fuera más amplio, pero lo que está, sigue estando pase lo que pase, es cuestión de buscar y de trabajar.
Y luego en canciones, esta David Luiz, me sorprendió el nombre e imagino que sois futboleros ¿Me podríais explicar porque os decantáis por él?
Jaime: No es una canción de fútbol, sino que tiene que ver con el día de Brasil-Alemania del pasado Mundial 2014, y las miradas que había puestas en el jefe de la defensa ese día, que era David Luiz. A pesar de la pobreza y la situación tan difícil, la ilusión del país era ganar el mundial. David Luiz, y supongo que todo el equipo, decepcionó a toda la gente al terminar encajando ocho goles. Recuerdo cuando la cámara le enfocaba, se le veían todos los lagrimones, y me quedé con esa imagen grabada. En definitiva habla de tener esa presión de intentar hacerlo mejor, agradar a los demás, y cuando están mal las cosas,coger las riendas y cambiarlas, pero nunca es fácil.
¿Sentisteis presión de la primera a la segunda parte de “Vuelve El Bien”?
Jaime: No tuvimos tiempo de tener presión. Estamos aprendiendo, explorando nuestro camino, cambiando cosas que no nos gustan, cogiendo cosas que nos gustan, etc.
Mafo: Creo que tenemos menos presión que antes cuando sacamos el primer LP. Cada vez nos gusta más lo que hacemos, así que la presión va desapareciendo si disfrutas con lo que haces.
Ya lo habéis explicado en parte pero el camino como grupo. Si nos centramos en la parte musical y en las canciones en si ¿Cómo explicarías la evolución del sonido de Pajaro Jack desde vuestra primera demo y “Canciones de Invierno” hasta “Vuelve el Bien?
Mafo: Ha sido todo muy natural, no nos sentamos un día en el local y nos planteamos cambiar el sonido al grupo. Simplemente va surgiendo conforme vas escuchando nuevos grupos.
Arturo: Si que lo que no ha cambiado es que la base de la canción sea cuidada, con mucho trabajo en la parte rítmica y orgánica. Eso es lo que ha estado siempre. En otros temas como sonido, y texturas, el grupo evoluciona sin premeditación ni intención.
A nivel de ciudad ¿Como esta Granada?
Jaime: Más salas no hay, pero si más ganas de aportar valor. Están saliendo grupos con apuestas muy interesantes, fuera de lo establecido, desmarcándose del sonido que ha habido siempre en Granada. También hay mucho interés por lo que están haciendo los demás grupos, juntarnos entre todos y no ir por la corriente clásica, sino que hacer algo más efectivo y salir a tocar fácil a festivales con una carrera de fondo.
Mafo: A nivel de salas es que hay una. No hay ayudas, y antes había muchas, cada vez es más difícil tocar, e incluso como para hacer cualquier tipo de cosa.
Arturo: La gente se esta dando cuenta de que hay que tener iniciativa.
La filosofía Do It Yourself que comentábamos antes.
Mafo: Si, pero también la gente cada vez tiene menos dinero para la música, y hay mucha gente que prefiere ver a setecientos grupos en tres días que no verlos. Por treinta euros ves a muchos grupos un día pero luego no consumes música de sala, y es el daño que están haciendo los macrofestivales.
[Tweet “Pajaro Jack: Con tanto festival, se está perdiendo la cultura de sala.”]
Jaime: Para intentar solventar esto de los festivales, con la poca disposición que tiene la gente a ir a conciertos en sala, siempre terminas inventándote algo. Ahora vamos a hacer un concierto cerca de Granada, y gracias a eso podemos hacer una presentación gratuita en Granada, para que la gente pueda venir, aunque siempre hemos tenido una gran acogida. Es por luchas contra la pereza.
Mafo: Sería el colmo que siendo gratuito no viniera gente. Tratamos de poner las mayores facilidades posibles para que el publico pueda ver un concierto. Lo que me jode es que eso venga en parte provocado por la cultura de los macrofestivales. En Granada no hay una programación buena de conciertos, quien va a Granada a tocar es porque quiere ir, no hay ningún programador que traiga grupos de forma regular. Se está perdiendo esa cultura. Hay buenas bandas, ganas de hacer cosas pero no hay ayudas ni estructuras. No se le da salida al potencial de la ciudad.
Ahora se ha anunciado que no se va a volver a hacer el 101 Festival en Málaga, que aunque os quede a dos horas, estaba cerca.
Mafo: Es que eso es mercantilismo puro. Es una empresa que no quiere hacer un festival de música. Hablar de macrofestivales, salvo algunos, no es hablar de cultura. Si que es verdad que están saliendo festivales más modestos, o los grandes con buena programación, esos si, por supuesto. Festivales pequeños de cinco o seis bandas que intentan promocionarse, al tiempo que está el grupo de cabeza que hace que vaya gente.
Jaime: No podemos exigirle a un programador que no intente sacar el rendimiento económico a un festival, pero por otro lado hay poca ética en los festivales. Algunos en los que llamas para tocar y mostrar tu música, y te lo niegan o te quieren hacer pagar, porque ya te dicen que lo único que quieren es sacar dinero.
Mafo: Incluso hay quien te dice que tú no vendes abonos y que por eso no tocas en el festival. Están en su derecho, por supuesto, pero no hay quien controle eso, ni creemos que sea de ética. Es como hacer un festival de cine y sólo poner estrenos de Hollywood.
Jaime: Lo que está haciendo es llevarse todo el publico a esos festivales. Destruye las cosas que son el tejido cultural de la ciudad. Si una sala pequeña no tiene publico va a terminar cerrando, un festival es diferente. Yo espero y apuesto porque se empiece a hacer una alternativa de festivales más modestos y específicos que no están tan promocionados pero que sirven para promocionarte igualmente, como los que te comentaba antes, de grupos independientes que unen fuerzas para mostrar su música y ahora ya no, es un negocio.
A nivel de conciertos, habéis tocado en una iglesia, la de San Lorenzo en Úbeda, y cuanto menos me parece un escenario increíble ¿Cómo os surge y que recordáis de aquella fecha?
Arturo: Hicimos un vídeo grabado en directo que recoge todo el sonido de la iglesia porque estaba en ruinas. El obispado no hacia nada y una fundación de vecinos de Úbeda pidió un préstamo para arreglarlo, cediéndose cinco años como espacio cultural. Empezaron la reforma justo cuando tocamos, llevaba cien años sin usarse y la cogimos con la estructura tal cual, con las obras dentro. No tenia nada pintado, bancos, solo piedra, es un escenario muy bonito.
Suena genial, ¿y a nivel de sonido?
Jaime: Muy complicado, difícil de sonorizar, aunque vino mucha gente del pueblo y yo me llevé muy buen recuerdo. De escuchar es impresionante.
Más iniciativas así son las que hacen falta.
Arturo: Es el ejemplo perfecto, dar actividad a un espacio publico que no se está usando. Es muy bueno culturalmente para una ciudad. No se trata de un capricho sino de dar un empuje de actividad, y económicamente tambien, porque hacen de todo, mercadillos, encuentros de agricultores, etc., de todo. Es una alegría.
