
La apertura con “Isn’t The Something” es una unidad de espasmos que encuentra espacio para un malvado solo de guitarra y un montón de woah-oh. De aquí en adelante todo vale.
Es cierto que no es My Chemical Romance, ni lo pretende, porque nadie por separado podrá hacer lo que consiguieron como banda pero si que es cierto que “Remember The Laughter” tiene momentos para hacernos olvidar las ideas preconcebidas que podríamos tener sobre Ray.
Es un disco de rock juguetón, de fácil escucha, de melodía amena y sencilla conducción. Ray se niega a conformarse con un sonido y es por eso por lo que “Remember The Laughter” es una historia completa. A pesar de la tristeza de su titulo, es un trabajo que se eleva con las escuchas. Lleno de alegría y con una mirada brillante al futuro. En este punto encontramos canciones de melodías plácidas como “Take The World” y tesoros como “The Lucky Ones“.
Grabado en casa, creado íntegramente por él mismo para su familia, “Remember The Laughter” se ideo para menos alcance del que va a tener. Es un trabajo desinteresado para grandes objetivos pero que sin duda alguna terminará por tenerlos en caso de que Ray no se reprima en ese sentido.
A pesar de la fuga de sueños que ofrece, es un disco muy consciente de la realidad del mundo, y hace su propio llamamiento con “Hope For The World“, una canción hecha para el recuerdo de un disco cuyas metas aunque más modestas, se asoman a la grandeza de su creador.