Según leemos en Adn.es, el ayuntamiento de Madrid ha prohibido los conciertos en bares sin licencia, inclusive en formato acústico, aunque nunca hayan recibido quejas por parte de los vecinos. Como se cita en dicho diario:
“Bares como Picnic, de Malasaña, o Fotomatón, cerca de Princesa, suelen ofrecer conciertos gratuitos. Son una plataforma para grupos que no son conocidos en el panorama nacional. Un portavoz del Ayuntamiento fue tajante con la nueva situación: ‘si el local no tiene licencia no puede ofrecer conciertos, aunque sean en acústico y no moleste a los vecinos’.”.
Una triste noticia para la cultura de la ciudad, no solo a nivel musical sino para aquellos bares que dedican espacios a pequeñas obras de teatro y otros eventos.
Los de Madrid tan majos y permisivos con los conciertos como siempre…