SanSan Festival 2015

SanSan Festival 2015

Siempre empiezas la temporada festivalera con muchas ganas: de escuchar por fin en directo esos discos que te tienen obsesionada durante los últimos meses, de estrenar por fin tus pantalones cortos, de ver a viejos amigos igual de festivaleros y de cantar a gritos con una cerveza en mano. ¿Y cómo acabas? Pues hecha un despojo humano, repitiéndote mil veces que ya no estás para estos trotes y soñando con caer muerta en tu cama. Pero menos mal que después de recuperarte un poco de ese lamentable estado, y evitar los espejos en tu vuelta a la oficina, llegas a la conclusión de que “bueno, a lo mejor no estás tan mal” y “que te quiten lo bailao”.

Os estoy contando todo esto para que intentéis imaginar las ganas que tenía de inaugurar la temporada de festivales con el SanSan Festival del 2 al 5 de Abril de 2015 (y si podéis evitad imaginar mi estado posterior). Tras algunos percances en la celebración del festival el año pasado, volvían a lo grande esta semana santa: 4 días de conciertos, decenas de grupos nacionales (y mención especial a los ya casi nacionalizados Kakkmaddafakka), 300 personas en la organización, más de 40.000 asistentes y horas interminables de música. Aprendiendo de sus propios errores, como todo gran profesional, esta vez los escenarios estaban preparados para cualquier imprevisto aunque el tiempo acompañó (salvo alguna gota de lluvia el último día, pero eso es que Gandía estaba triste porque nos fuéramos) y las bandas hicieron acto de presencia en los escenarios con puntualidad inglesa.

Jueves 2: Comienza la semana santa melómana

Nuestra semana santa melómana particular arrancó el Jueves Santo, día de San Dinero. Nuestro grupo estrella de la noche tenían la enorme responsabilidad de poner el colofón a una gran noche de arranque, pero fueron precedidos por grandes grupos revelación como Belako, Correos o Full, mi descubrimiento favorito del festival. Nos presentaron su disco “Mi Primer Atraco” con un gran espectáculo que hizo vibrar el escenario Master’s. Después de que Nacho Vegas rompiera algún que otro corazón en el Escenario Desperados, Sidonie recogieron la antorcha y entre luces rojas de neón (por si nos habíamos olvidado de sus nombres…) tocaron lo viejo y lo nuevo, y mientras unos cantaban a gritos y recordaban tiempos bellos y antiguos con “Costa Azul”, otros berreaban “Sierra y Canadá”.

¿Y qué decir del plato fuerte de la noche? Que mis queridísimos Dinero celebraron el aniversario de “DNR” poniendo la nota cañera de la jornada y, la verdad, yo no concibo un festival sin bailar “En Invierno” como si tuviera el baile de San Vito. Para los fiesteros que aun tenían cuerpos decentes y aguante quedaba por ver Mendetz y DJ Amable, aunque yo, como buena señora, me retiré para coger fuerzas para la siguiente jornada.

Viernes 3: Todo el mundo a bailar

Y que mejor que empezar Viernes Santo con Sexy Zebras. Estos chicos, a los que descubrí en el último Sonorama, nos hicieron olvidarnos un poco del calor infernal de Gandía a las seis de la tarde y presentaron su recién salido del horno (ojo al título) “Hola, somos los p*tos Sexy Zebras”. Podía ver como la fauna animal del SanSan Festival de repente había acogido también a unas cuantas zebras de la primera fila que saltaban cual locos bajo la atenta mirada de Sansito, que no dejaba que nadie se aburriera (porque si te veía bostezar, te sacaba a bailar. Doy fe).

Dorian sorprendieron con un concierto especial acompañados de un grupo de cuerdas y la gracia de Maika Makovski dio paso a L.A. en el Escenario Desperados, que nos dejó escuchar casi en exclusiva un par de temas de su próximo disco “From The City To The Ocean Side” que verá las calles en el mes de mayo. Con un inconfundible estilo y la elegancia de sus melodías, tampoco se olvidó de temas tan queridos como “Perfect Combination” o “Hands”. León Benavente, después de la racha de conciertos el pasado año, parecen no querer parar ni un momento y siguen cantándole aquello de “Ánimo, Valiente” a las masas.

SanSan Festival 2015

Una de mis cosas preferidas del festival fue posiblemente el escenario casi improvisado encima de un camión 4×4 donde los DJ’s amenizaban los ratos de cambio en el escenario Master’s. Ahí ya mismo podías escuchar grandes éxitos como “Basket Case” de Green Day o la sintonía de Ghostbusters, todo vale. Y toda esta locura de la mano de compañeros de webs como Musicazul o Corrientes Circulares.

La población de nuestro pueblecito de Semana Santa particular creció especialmente la jornada del Viernes, y la principal razón fue el concierto de Supersubmarina. Es innegable que fueron uno de los grupos revelación hace años, pero lo curioso es que siguen cosechando éxitos allá donde van y “Viento de Cara”, su último disco, sólo les trae alegrías. Jose Chino, con su gracia habitual, hasta aprovechó para cambiarse de zapatos en medio del concierto para poder “saltar más a gusto” con el público. Los melancólicos como yo estaban encantados de poder volver a escuchar en directo temas como “Ana” o el ya archiconocido “Kevin McCalister”, pero tampoco faltaron “Arena y Sal” o “En Mis Venas”.

Sábado 4: Revelación y remember

El Sábado se centraba en dos ideas: revelación y remember, no había un punto medio. Carlos Sadness se ocupó de traer el trópico y por fin pudimos escuchar en vivo y en directo las canciones de “La Idea Salvaje”, ya que las ganas de bailar “Bikini” eran muchas y muy fuertes. Lucía Scansetti o Ángel Stanich fueron la revelación de la noche, mientras un veterano de los escenarios como es Jero Romero nos presentaba “La Grieta”, una delicia para los oídos y que no falla en pintarte paisajes reales con sus letras sinceras. Elefantes nos llevaron de vuelta a 2005 (y quien dice que nunca ha cantado eso de “que yo no lo sabía”, miente) y Second se encargaron de empezar la fiesta en el Escenario Desperados, que no acabó hasta mucho más tarde.

Mientras Lori Meyers ejercían de DJs, aproveché para coger fuerzas y de paso echarles un vistazo a los señores Arizona Baby, que este año actuaban por partida doble: ellos solos y con sus compañeros Los Coronas en la jornada del Domingo. Los noruegos Kakkmaddafakka, con sus mil personas sobre el escenario, presentaron el último disco “Six Months Is a Long Time”, aunque las favoritas del público “Your Girl” y “Restless” fueron las estrellas de la noche junto con una versión sorpresa de “Bailando” de Paradisio que dejó boquiabierto a más de uno. Varry Brava, que siguen girando por el país sin girar (perdonadme, tenía que hacer la broma) y Zombie Kids como invitados especiales cerraron la noche y mis pies ya dolían de tanto bailar.

Domingo 5: Resurrección

Domingo de Resurrección, aunque muchos de nosotros estábamos más muertos que vivos, venían con dos grupos imperdibles: Mi Capitán y La Maravillosa Orquesta del Alcohol. Aunque de repente me vi en una increíble fiesta del mestizaje, con muchísima gente disfrazada y con aun más flamencas alrededor. Y es que no era para menos, porque El Puchero Del Hortelano, La Pegatina y Miguel Campello montaron una auténtica fiesta, digna de una boda gitana. Por nuestra parte, oh capitán, Mi Capitán, ese supergrupo que han formado miembros de Egon Soda, Standstill y Love Of Lesbian dieron un concierto que me dejó con muchísimas ganas de empaparme aún más de ese “Drenad el Sena”. Y es que estos gigantes del rock, con miles de kilómetros a sus espaldas, sólo podían ofrecer un directo increíble. Y para acabar con mi jornada, festival y salud, La Maravillosa Orquesta del Alcohol arrancó la gira de “La Primavera del Invierno” en Gandía, y yo tenía mil ganas de poder escuchar grandes temas como “Los Lobos” o “Catedrales” en vivo. Aguantando el fresco y la lluvia que nos cayó a los valientes que aun aguantábamos en el recinto, los siete burgaleses le pusieron el broche de oro a un gran festival con temas de su último disco, sin olvidarse de “¿Quien Nos Va a Salvar?”. La mezcla tan peculiar parece llegar por fin a las grandes masas y fue un gusto poder escuchar a la gente cantar “Vasos Vacíos” o pedir un bis al grito de “Hay Un Fuego”.

De camino a casa, con las fuerzas mermando pero con una sonrisa de oreja a oreja, sólo podía pensar en que el próximo año soy confirmación desde ya. Y es que una organización impecable, junto con las fechas festivas, el buen tiempo del levante (casi siempre) y un cartel más que apetecible, tiene todo lo necesario para que sea muy difícil poner una excusa para no repetir.

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